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Campo: hay confianza de los productores e inversores, pero siguen las dudas a futuro

El sector agro se recupera tras la sequía histórica del año pasado. Sin embargo, lejos está de tener una buena campaña, y las proyecciones no son las mejores en el corto plazo.

El campo superó la sequía de 2023, que afectó gravemente la capacidad productiva del país. Las campañas 23/2024 han sido mejores que las del ciclo anterior, pero lejos están de los niveles más altos registrados. Cuestiones climáticas, la chicharrita que afectó al maíz y los precios internacionales en baja, juegan contra. Sin embargo, un reciente informe muestra que las esperanzas no están perdidas.

En las últimas horas, se conoció la última medición del Índice de Confianza del Campo que elabora el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, conocido como Ag Barometer Austral, para los meses de julio y agosto de este año. En la comparativa con el bimestre anterior muestra una estabilidad.

Específicamente, el índice dio positivo con 139 puntos. Este valor es el mayor de toda su historia, superando al máximo anterior de julio 2019, cuando el valor fue de 137 en momentos previos a las PASO de ese año. Sin embargo, como contracara a esta cifra alentadora, también se registraron comportamientos dispares en las mediciones específicas de “condiciones presentes” y de "expectativas futuras". 

El mal dato

El índice de "Expectativas Futuras" -con 161 puntos- muestra una caída del 6% con relación a la medición anterior -cuando fue de 171- producto del empeoramiento de las proyecciones para los próximos 12 meses, tanto en la situación financiera de los productores como en lo referido al sector agropecuario en su conjunto. 

Fuente: Índice Ag Barometer.

Es decir que, si bien se mantiene la confianza de los productores, se registra una caída importante en las expectativas para el próximo año. 

El informe exhibe una caída en el sentimiento positivo relacionado con las expectativas de la situación financiera de los productores, seguramente influido por la caída de los precios internacionales de la soja, lo cual se refleja en los muy ajustados márgenes esperados para la campaña 2024/25 que se tornan negativos en campos arrendados, subiendo considerablemente los rendimientos de indiferencia para el punto de equilibrio económico/financiero.

Fuente: Índice Ag Barometer.

Inversiones en activos fijos: mejoran las expectativas 

Por su parte, el índice de “Expectativas de Inversión en Activos Fijos” marca una sustancial mejora desde la medición anterior (85 vs 55), y es el mayor Índice desde mayo 2022, cuando los precios de las commodities alcanzaban valores inusualmente elevados debido a la invasión de Rusia a Ucrania, que produjo un efecto alcista en los mercados.

El director de la encuesta, Carlos Steiger, explicó que "este indicador es muy importante tanto para el sector como para el resto de la economía al ser la inversión productiva un importante componente de la demanda agregada. Comienza a recuperase con efectos multiplicadores para toda la actividad económica y también contribuirá a la tan necesaria mejora de la productividad" y agrega que "se observa una recuperación en la venta de maquinarias y también mayor actividad en la actividad inmobiliaria de compraventa de campos, producto de la baja en las tasas de interés y escasas alternativas de inversión en mercados de capitales".

Fuente: Índice Ag Barometer.

Proyección en soja y maíz

Según el informe, habrá un aumento de la superficie sembrada de soja y disminuirá la de maíz para la campaña 2024/25. En ese marco, se observa que la asignación de la tierra va a estar mayoritariamente dirigida a la siembra de soja tanto de primera como de segunda luego del trigo.

Algunas estimaciones muestran que se van a sembrar alrededor de 1,3 millones menos de hectáreas de maíz, con una caída en la producción estimada del cereal de alrededor de 10 millones de toneladas.

"Los productores no venden ni fijan precios a un importante volumen de la cosecha para constituir reservas a aplicar al pago de alquileres y otros gastos. Las estadísticas muestran que hay una cantidad muy importante de soja y maíz sin vender o habiendo vendido sin fijar precio", indicó Steiger.  

Fuente: Índice Ag Barometer.

Un informe de la Bolsa de Cereales expresa que a la fecha se han vendido 35.228.059 de toneladas de soja de las cuales 25.575.418 han fijado precio, y que se han vendido 40.089.312 toneladas de maíz de las cuales solamente 20.375.303 han fijado precio.