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El mercado interno del vino se acomoda: cómo hace para surfear la crisis

Los números de despachos del INV mejoraron en julio y equilibran la caída acumulada. En medio de la recesión, el vino se posiciona frente a sus competidoras aunque hay que esperar para ver si crece.

La venta de vinos tuvo una mejora en las ventas del mes de julio y, contra todo pronóstico, la caída se atempera. Si bien todavía los números acumulados son negativos, la buena performance del séptimo mes del año contribuyó a frenar la baja general. Con perspectivas incierta y frente a una recesión que seguiría por unos meses, el sector hace malabares para no estrellarse. Y al parecer lo logra según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

Con la advertencia de que la comparación en 2024 es contra un año en el que la cosecha cayó fuerte por las heladas como fue el 2023, al parecer la industria se acomoda en medio de las dificultades generalizadas de venta. Así lo explicó el presidente del Fondo Vitivinícola Argentino, Sergio Villanueva, que de una manera moderada se permitió celebrar los números de los últimos meses.

“Hay que ver cómo terminamos en los dos mercados –externo e interno- que pareciera que también tienden a acercarse”, señaló Villanueva. En este marco, los despachos internos del INV mostraron en julio una mejora interanual de 6,9% de la mano de un crecimiento mensual de 28,9%. En el acumulado de los últimos 7 meses del año, sin embargo, la cuenta continúa con números rojos y se registró una caída de 2,5% en total.

Paso a paso

Los despachos del INV no siempre se reflejan en ventas, ya que releva lo que las bodegas le venden a los distribuidores, lo que a veces se traduce en consumo final y otras no. “Lo que ha pasado en julio que estos despachos se han comenzado a acercar a los relevamientos y auditorías de ventas en los principales canales como son los supermercados”, comentó Villanueva.

Fuente: INV

Hay que tener en cuenta que el año pasado, buena parte del consumo estuvo motorizado por la necesidad de acumular, stockearse y cubrirse frente a la inflación tanto por parte de comercios como de consumidores. Ahora, es menor la necesidad de stock y las cifras muestran más de forma más fiel el consumo real de los argentinos.

Así, con precios competitivos y un fuerte impulso de los vinos más económicos, el vino creció 5,8% en ventas en este canal con una mejor performance que las bebidas que compiten con él. “En los supermercados se ve que el 86% de las ventas corresponde a vinos de menos de $3.000 y que crece el botellón y el bag in box”, detalló Villanueva. Esta tendencia se ve también en las estadísticas del INV por lo que las personas buscan sacar el mayor provecho a su compra de vino.

Además, en la base de la pirámide, se observan promociones tentadoras en los tetra brick y eso también ha impulsado la demanda. “Con precios en torno a los $1.800 para el tetra, vemos que estamos competitivos en comparación con las bebidas competidoras”, destacó Villanueva. Sin embargo, el también presidente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA) destacó que la mejora en las cifras todavía es incipiente y que el punto de partida de comparación es muy bajo.