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Vinos: los motivos por los que la variedad criolla sube de categoría

A través de una nueva resolución, el INV incorporó a la criolla chica dentro del listado de variedades de calidad. Qué implica esto en el marco de las nuevas tendencias mundiales de consumo de vino.
La variedad criolla ahora se puede certificar y por lo tanto, entraría en la lista de vinos que pueden exportarse. Foto: DPA
La variedad criolla ahora se puede certificar y por lo tanto, entraría en la lista de vinos que pueden exportarse. Foto: DPA

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) cambió una resolución e incorporó a la variedad criolla chica (Listan Prieto) al listado de variedades de calidad. Así, a través de la Resolución N°30 se subió de categoría a una variedad que tradicionalmente se utilizaba para elaborar vinos comunes. Sin embargo, los tiempos cambiaron y el INV también lo hizo en función de estudios realizados.

De este modo, según se consignó de manera oficial, el cambio se debió a los análisis realizados a través de la Dirección de Estudios y Desarrollo Vitivinícola del INV. “Se llegó a la conclusión de que la variedad Criolla Chica es apta para elaborar vinos de calidad”, precisó la comunicación del INV. En este contexto, agregó que la composición natural polifenólica antociánica y el uso de las prácticas enológicas autorizada sirve para obtener vinos tintos de calidad a partir de la mencionada variedad.

Las variedades criollas se utilizaban solo para vinos comunes o mostos.

Esta modificación abre la puerta a que se comiencen a exportar vinos elaborados con esta variedad, que hasta hace poco se exportaba un volumen menor. Aunque era algo que ya se hacía en pequeñas cantidades, la posibilidad de certificar la calidad de la uva abre oportunidades para la criolla. Es que esta variedad ha subido de categoría en el marco de las nuevas tendencias de consumo que, entre otras cosas, ponen en valor los productos originales de cada terruño.

Vinos exportables y de calidad

El ingeniero agrónomo y presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), Fabián Ruggeri, explicó que las uvas criollas, en general, estaban destinadas a los vinos básicos o comunes. Así, se usaban para hacer mostos o vinos básicos que era el uso que tenían autorizado por el INV. Ahora, la criolla se encuentra en el mismo listado de variedades como el malbec o el Cabernet Sauvignon, entre otras.

La uva criolla chica tiene potencial de exportación a partir del cambio de categoría.

Debido a que esta variedad no se podía certificar por ser “común”, no servía para hacer vino de calidad porque para tener esta característica deben estar elaborados con una uva certificada. “Los vinos de uva criolla se pusieron de moda y se han estado vendiendo a buen precio”, explicó Ruggeri.

Aunque no se ha exportado en grandes cantidades, lo cierto es que esa nueva tendencia abrió nuevas oportunidades y el INV ha actuado en consecuencia. Así, la nueva onda de la sostenibilidad y todo lo que es nativo u originario de los diversos terruños ha contribuido a revalorizar las uvas criollas en el mundo. Con esta resolución, el INV habilita la exportación con certificación dentro del listado de vinos de calidad.