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Luz de alarma en una industria clave por la pérdida de competitividad

El descalabro económico de los últimos años dejó un escenario difícil. Desde los sectores exportadores reclaman medidas para mejorar la competitividad.
La competitividad es un factor determinante en la economía. Argentina combina buenas y malas según el componente del ranking.

La competitividad es un factor determinante en la economía. Argentina combina buenas y malas según el componente del ranking.

Foto: NA

Las consecuencias de la grave situación económica que dejó el gobierno de Alberto Fernández se sienten en todos los sectores.

Corregir las diferentes variables para normalizar las reglas de juego genera dificultades que, en los últimos meses, golpea la actividad de industrias y comercios.

Uno de los problemas más visibles tiene que ver con la suba de costos y los altos impuestos que provocan una pérdida de competitividad para las exportaciones.

En un país con gran necesidad de divisas, el castigo tributario que sufren las empresas va en contra de una fuente clave de la generación de dólares, al desalentar las ventas de productos argentinos al exterior.

Varios sectores vienen reclamando un alivio fiscal para poder seguir exportando y la industria pesquera no es la excepción ya que está atravesando un difícil momento.

Según un estudio del Observatorio Económico de la Cámara de Flota Amarilla de Chubut (CAFACH), en lo que va del año la actividad nacional ya registra una caída que excede a la mitad de sus ganancias, algo que no sucedía desde hace exactamente una década.

Según el informe del organismo, el dólar "blend" o dólar "exportación" (que se compone en un 80% por el dólar oficial y un 20% por el dólar contado con liquidación) tuvo una variación en el primer semestre del año del 19,68%, mientras que la inflación para el mismo período fue, en general, de 79,8%.

A esto se le suman los costos internos y la crisis del mercado mundial, marcado por las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania, indicadores inflacionarios en los países compradores de productos, la continuidad de medidas restrictivas que se instalaron en el mercado asiático a partir de la pandemia por el Covid-19, el significativo descenso de la demanda y la caída en los precios; sumado a la competencia que genera la acuicultura.

Esta situación ha llevado a un contexto muy desfavorable a todas las empresas de bandera nacional, mostrando a estas horas una pérdida de competitividad para la industria pesquera de nuestro país mayor al 50%, circunstancia que no se registraba desde el año 2014, según la entidad.

Al respecto, Gustavo González, Presidente de la CAFACH, señaló que "la estructura de costos se está tornando cada vez más inviable" y agregó que "el aumento de los gastos de captura y producción, la suba en los precios de combustibles, aceites y packaging, los mayores costos de distribución, debido a la falta de actividad marítima, el aumento de los cánones portuarios, el impacto de la inflación en los ajustes salariales y el mencionado atraso cambiario están poniendo en riesgo la sostenibilidad de la actividad en el corto plazo".

Al mismo tiempo, señaló que "Río Negro, Chubut y Santa Cruz ya han decretado su estado de emergencia pesquera y que Buenos Aires va en el mismo camino".

En ese contexto, como primera medida, la organización volvió a reclamar "la suspensión por un período mínimo de 180 días de los Derechos de Exportación para las posiciones arancelarias correspondientes a todos los productos pesqueros" porque lo consideran "fundamental para recuperar la competitividad de toda la cadena productiva, incentivando el desarrollo de la producción y el agregado de valor nacional, además de impulsar las ventas a mercados extranjeros y elevar significativamente los ingresos de toda la industria acuícola".

De este modo, reiteran la necesidad de que la pesca sea incluida en el paquete de medidas que suspendió los Derechos de Exportación a la actividad agroganadera y que fue plasmado en el Boletín Oficial de la Nación el pasado 6 de agosto.

Actualmente, para citar algunos ejemplos, la merluza hubbsi, el filet congelado elaborado en tierra en envases de más de 1 kilo tiene retenciones del 3%, mientras que el tubo limpio de calamar en envases de hasta 1000 gramos tributa el 5%. Por su parte, el langostino easy peel o tail on, para envases de hasta 1 kilo abona el 1% de derechos de exportación, y para el caso de envases mayores es del 3%, mientras que las colas en envases de hasta 2 kilos tributan el 3% de retenciones.

Finalmente, el crustáceo entero está alcanzado con un 6% en cajas de hasta 2 kilos, mientras que la exportación de colas en bloques mayores a 2 kilos para reprocesamiento en otros países tributa el 9%.

Así las cosas, el informe de la CAFACH reconoció que "la producción nacional atraviesa un estadio decreciente que redundará en una destrucción industrial si no se toman las medidas planteadas con urgencia" y agregó que "la pérdida de más del 50% en la competitividad, se traduce a diario en enormes dificultades para sostener la estructura de costos internos, lo cual termina generando graves fricciones con los sindicatos y sus consecuentes dificultades para mantener la paz social y celebrar los acuerdos paritarios".