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Comercio: cómo se prepara el sector para un segundo semestre con bolsillos "helados"

Luego de un semestre completo de bajas de ventas, el sector se las ve en figurillas para sostenerse en los meses que restan. Lejos de ver recuperación, cuáles son las estrategias de supervivencia.
Locales casi vacíos, desalientan al sector que dice sentirse desprotegido. Foto: MDZ
Locales casi vacíos, desalientan al sector que dice sentirse desprotegido. Foto: MDZ

Los números del relevamiento de ventas minoristas que realiza la Confederación de Pequeñas y Medianas Empresas (CAME) son elocuentes. En mayo registraron una baja de 7,6% mientras en junio la caída fue de 3,6%. Según el último informe, el primer semestre cerró con una baja en las ventas de una baja de 1,8% interanual. Pese a la mejora interanual registrada entre mayo y junio, lo cierto es que el sexto mes del año fue peor que el quinto debido a que se vendió 0,9% menos que mayo. En este contexto, los comerciantes desarrollan diversas estrategias para atravesar un segundo semestre que anticipan complejo.

Es que, mientras estos primeros seis meses muchos buscaron aguantar el batacazo de la recesión a la espera de la recuperación o de una incertidumbre menor, la aprobación de la Ley Bases no trae alivio al sector. En líneas generales porque aunque hay puntos relacionados con las normad laborales y la contratación futura que podría aliviar a algunas pymes, el resto de los puntos clave como el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI), no impacta en el comercio. Es que la base del sector tiene que ver con las ventas en el mercado interno y mientras la recesión continúe y el salario no se recomponga, las expectativas no mejorarán.

Distintos referentes del rubro, contaron que en este primer semestre ya comenzaron los despidos “por goteo”. Aunque todavía no se trata de algo masivo, cada vez son más los que deciden achicar su planta de personal porque no pueden mantenerla. Así se han dado desvinculaciones de parte del personal en negro, de los más nuevos, pero también de quienes hacía varios años que prestaban servicios en los diversos negocios. Adrián Alín, presidente de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria,  Turismo y Servicios de Mendoza (Cecitys), sumó que ya se ven locales cerrados en las varias calles aledañas al microcentro de Mendoza y que los comerciantes hacen malabares para no perecer.

Ya se ven persianas cerradas en las calles aledañas al microcentro de Mendoza

En una línea similar, Rubén Palau, presidente local de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (Apyme), expresó que los números del sector son todos negativos y que no hay un reconocimiento gubernamental de la situación límite que se vive. Del mismo modo, a través de un comunicado, desde la Unión Comercial e Industrial Mendoza (UCIM), expresaron que las pymes “no son apoyadas por la gestión nacional, ni la provincial, ni municipal”.

Amortiguar la caída

Esta semana desde la comuna de Godoy Cruz se brindaron números acerca de un crecimiento en la cantidad de altas comerciales ya que entre enero y junio se habilitaron 216 locales nuevos. Sin embargo, distintos referentes del sector relativizaron el impacto. No porque no sea cierto sino debido a que tanto desde este Municipio como desde otros no se tienen en cuenta variables relacionadas con los cambios de razón social o que directamente los negocios que cierran no lo informan en tiempo y forma. Lo que sí puede darse, por otra parte, es que el crecimiento en un distrito implique la disminución en otro. Para achicar gastos, es probable que algunos migren a lugares donde o tienen beneficios o son más baratos los alquileres.

Más allá de esto y en contexto muy difícil –que Palau equipara al peor momento de la pandemia- hacia adelante los comerciantes trabajan para amortiguar la caída que seguirá de manera inevitable. Al menos en lo que resta de 2024 debido a que no solo se vienen nuevos ajustes sino que no hay perspectivas de recuperación salarial en el mediano plazo. “En agosto se suma un nuevo incremento de la tarifa de luz, por no mencionar el impacto del combustible que continúa en alza”, destacó Alín. El valor del alquiler que con  los vencimientos de contrato prácticamente se duplican, es otro factor que se pone en juego y que pesa a la hora de mirar el futuro.

Los bajos ingresos atentan contra el comercio

El comercio es el reflejo de lo que sucede en otros sectores y con números por el piso de la construcción, la industria y el turismo, las expectativas de mejora son ínfimas. Al menos no para los próximos tres meses y con muchas dudas para el resto. “Sin ventas, una de las variables de ajuste es el empleo”, observó Alín al tiempo que agregó que los comercios han absorbido subas, pero no pueden hacerlo indefinidamente.  Tanto para él como para Palau las expectativas son de alta incertidumbre con un fantasma que cuelga sobre la nuca. Se trata de la apertura de las importaciones con impuestos más bajos que los que pagan los pymes e industriales argentinos con la destrucción de la producción que esto podría generar.

De este modo, todos buscan achicar gastos ya sea por personal, por tamaño de local o con algún tipo de ahorro en energía u otros servicios. En este marco, también apuntan al crecimiento de las ventas con promociones, descuentos por pago en efectivo, amplitud de canales de venta, cierre al público y venta online. Todo vale para salir adelante y no perecer en medio de la recesión.