Golpe al bolsillo

Jubilados: cuánto aumentó la canasta básica desde que asumió Javier Milei

En función de sus necesidades mínimas para vivir dignamente, las personas jubiladas de Mendoza no alcanzan a adquirir ni la mitad de su canasta básica de consumo masivo. Cómo se distribuye el gasto.

Diana Chiani
Diana Chiani miércoles, 10 de julio de 2024 · 18:43 hs
Jubilados: cuánto aumentó la canasta básica desde que asumió Javier Milei
Los jubilados son uno de los grandes perdedores frente al ajuste de la era Milei. Foto: NA

La Canasta Básica de los jubilados ha aumentado en línea con la inflación general. Sin embargo, las jubilaciones no se han recompuesto y las personas que se encuentran dentro de este sistema han perdido fuerte contra la inflación. A esto hay que sumarle que los jubilados tienen una canasta diferente, debido a que poseen prioridades y necesidades específicas y acordes con su edad. En este marco, no es novedad que es uno de los grandes grupos desfavorecidos por la política de ajustedebido a que ya venían de una situación compleja y que no hay recomposición a la vista, al menos por el momento.

La consultora Evaluecon, que releva precios y realiza estudios en función de encuestas telefónicas aleatorias, realizó una composición de la Canasta de Básica de los Jubilados. Y explicó que el incremento de la esperanza de vida se sitúa en Mendoza en torno a los 81 años, lo que impacta en las modalidades de consumo y obliga a planificar políticas públicas.

En este marco, lo que los jubilados deben destinar para mantenerse aumentó entre diciembre de 2023 y junio de 2024 un 70,83%. En el mismo lapso, la inflación relevada por el Indec fue de 71,9% aproximadamente. Sin embargo, estas cifras no muestran la caída real que han sufrido los ingresos de las personas jubiladas.

Los jubilados tienen requerimientos nutricionales especiales, lo que impacta en sus bolsillos.

En junio la jubilación mínima, con el bono de $70.000 que se mantiene firme desde principios de año- fue de $276.931. Sin el bono, el ingreso sería de $206.931. Esto representa un deterioro real interanual del 17,5% y de 9% con relación a diciembre de 2023. Las jubilaciones que están por encima de la mínima también estuvieron impactadas por la inflación, ya que perdieron 25% entre un año y otro, pese a que se recuperaron 3,4% desde diciembre de 2023. Aunque los porcentajes son elocuentes, lo cierto es que cuando se pone el precio a una canasta básica para el sector, la perspectiva se amplía.

Según su patrón de consumo cada jubilado necesitaría de $410.000 para vivir de manera digna, es decir $820.000 si se trata de una pareja. En función de esos números y al compararlos con la actual jubilación mínima, se observa que la mayoría de los pensionados se quedan a mitad de camino con los ingresos que perciben.

“La situación es preocupante ya que los pensionados mendocinos dicen ‘vivir como pueden’”, especificó el informe de Evaluecon. Agregó que, aunque muchas personas mayores gozan de descuentos o subsidios por parte del Estado para medicamentos, transporte y tarifas, esto no cubre las necesidades que restan por cubrir.

Cómo se distribuyen los gastos

El estudio de Evaluecon subrayó que la mayor parte de las personas jubiladas hasta los setenta o más, no presenta diferencias sensibles en los indicadores de salud, con el grupo de los llamados “prejubilados” que tienen entre 50 y 64 años. Las mayores dificultades se dan después de los 80 años y allí las necesidades tienen que ver con las dificultades asociadas a la dependencia.

Entre éstas se destacan la solución de actividades diarias, demanda de profesionales de la salud y de infraestructuras, personas cuidadoras, equipamiento doméstico o de infraestructuras domiciliarias para facilitar su autonomía. A esto se suma la demanda de alimentos “especiales” (bajo sodio, sin sal, magra, sin lactosa, descremada, salvado, edulcorante, etc.) así como de medicamentos tanto preventivos como curativos.

Fuente: Evaluecon

En este contexto, el estudio de Evaluecon explicitó que en términos cuantitativos, el consumo de las personas mayores ha crecido tanto en valores absolutos como relativos. Cuando se utilizan criterios comparativos con el resto de la población, el consumo de las personas mayores se contrae de manera correlativa con la disminución de los ingresos que se produce a partir de la fecha en la que la familia, que vivía del trabajo de sus miembros activos, pasa a depender de las pensiones de jubilación.

Así, los jubilados destinan el 49% de sus ingresos a alimentos, el 32% a medicamentos y el 19% a servicios básicos. “La información disponible en base a la encuesta realizada por la Consultora, indica que las personas con 60 y más años, distribuyen su gasto en alimentación, en función de una pauta muy similar al resto de las familias en Mendoza”, precisó el relevamiento. Agregó que compran, en mayor cantidad, los alimentos más indicativos como carne, pescado, leche, huevos o frutas y que los encuestados distinguen muy claramente entre el gasto en lo que es necesario versus el considerado superfluo o prescindible.

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