Tarifas de gas: cómo calcular cuánto va a subir tu factura en mayo
Como parte del sinceramiento de precios, el Gobierno libertario de Javier Milei quitó los subsidios a los servicios públicos. Además, permitió la actualización de valores de sus tarifas, hasta ahora, regulados (y prácticamente congelados). En abril, las boletas de luz comenzaron a llegar con fuertes aumentos, ya que se multiplicaron por 4 o 5 respecto de lo que venían pagando, y desde mayo se actualizarán mes a mes.
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En tanto, ya rige la nueva tarifa de gas y su impacto se verá reflejado en las facturas de mayo. Ante la incertidumbre de en qué valores podría quedar la boleta, un estudio realizado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), al que MDZ tuvo acceso, detalló el peso de los subsidios en el servicio, y qué representa esa quita tanto para los usuarios residenciales como para el Estado.
Factura de gas: impuestos y precios
Para comprender el fenómeno, en Argentina la prestación del servicio de gas natural residencial está sujeta a la imposición de tributos directos e indirectos por parte de los tres niveles de gobierno: nacional, provincial y municipal. Y el Estado mantiene un subsidio que reduce el valor neto del servicio al usuario final.
Cuando se revisa la incidencia tributaria indirecta en el interior del país, la misma es del 35%. Esta carga es mayor, dado que se paga un tributo provincial específico que pondera en el orden del 11% sobre la incidencia indirecta total. IVA representa el 60%, Ingresos Brutos y el Fondo Fiduciario representan el 10% y el 11%, respectivamente.
Mientras que, en Capital Federal, el peso tributario sobre el valor neto del servicio, que depende del cargo fijo y del consumo por metros cúbicos; es del 30%. De la carga total, IVA representa el 69%.
Teniendo en cuenta lo anterior, IARAF enumeró que por cada $1.000 de quita de subsidios nacionales, la factura de gas sube $1.350 en el interior del país y $1.300 en Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La contracara, la recaudación del Estado
Al reducir subsidios e incrementar el valor neto del servicio, se produce un efecto de "segunda vuelta" que genera mayor recaudación. Por cada $1.000 reducción de subsidios, la Nación reduce su gasto en $1.000 y obtiene ingresos extras por $146, las provincias obtienen ingresos extras por $183 y los municipios por $21. Por su parte, en CABA, Nación obtiene e ingresos extras por $146; y el Gobierno porteño, $157.
IARAF enfatizó que por cada $1.000 de quita de subsidios nacionales, la factura de gas sube $1.350 en el interior del país y $1.300 en Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
"Esta conclusión genera la posibilidad de que los distintos niveles de gobierno ofrezcan reducciones de carga tributaria o exenciones, de manera tal que sus ingresos mantengan el nivel previo a la reducción de subsidios y que el impacto del incremento del costo del servicio sea menor para el consumidor final", se indica en el documento. 
El impacto de las tarifas en la inflación
Sebastián Menescaldi, economista y director asociado de la consultora EcoGo, observó en una entrevista exclusiva con este medio: "Cuando ves los precios, en general, lo que estás viendo es que hay una desinflación de la economía. Tuviste un shock en diciembre cuando fue la suba del tipo de cambio, que aumentó los precios y ahí te va quedando una cola. O excluyendo todos los regulados y los precios de los alimentos, en la inflación núcleo ya estás viajando por debajo de un dígito y probablemente, se siga acentuando y siga cayendo. Está parecido a los valores de noviembre del año pasado".
En este orden, anticipó que en abril la inflación seguirá desacelerándose, pero habrá un fuerte peso de los regulados por aumentos en las tarifas de gas y agua. Por lo que, pese a la baja de otros rubros, el IPC continuará en niveles del 12%, 13%. Mientras que en mayo, si bien van a quedar algunos coletazos de los regulados porque las cosas se van a indexar para atrás, finalmente, se llegaría al dígito.
En este orden, también se expresó Camilo Tiscornia, director de la consultora C&T Asesores Económicos, quien detalló que a principios de abril hubo un pico por el aumento del gas y el agua, concentrado principalmente en Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.
"En Capital y GBA, con la incidencia que tienen estas tarifas, es muy probable que esté cerca del 10% la inflación", dijo el economista. Y agregó: "Tal vez pueda estar abajo de eso. Con lo que, a nivel nacional, como la influencia es menor, te diría que es muy probable que esté en un dígito la inflación de abril".
Desde la consultora Equilibra analizaron que la inflación del segundo trimestre estará marcada por el ajuste tarifario. "En abril el gas subirá 330% promedio para usuarios residenciales y hasta 800% para no residenciales. Además, en mayo comenzarán la suba estacional por la llegada del invierno y la indexación del transporte y distribución. También prevemos aumentos en la electricidad en mayo. La magnitud de las subas implementadas, anunciadas y esperadas para el segundo trimestre es tal que el rubro Electricidad, gas y otros combustibles treparía 350% aportando 8 puntos a la inflación en esos tres meses", se señala en el informe macroeconómico al que tuvo acceso MDZ.

