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Jubilaciones: cómo les puede ir de ahora en más tras el DNU de Javier Milei

Los cambios en la movilidad jubilatoria mejorarían los haberes a corto plazo, pero no necesariamente a largo plazo. Una papa caliente en materia fiscal que afecta el bolsillo de millones de personas.
Jubilados y pensionado siguen esperando que haya una recomposición de sus ingresos. Los cambios en la fórmula de movilidad jubilatoria no entusiasman a la clase pasiva. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Jubilados y pensionado siguen esperando que haya una recomposición de sus ingresos. Los cambios en la fórmula de movilidad jubilatoria no entusiasman a la clase pasiva. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Llegó finalmente el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) con la nueva regla de movilidad previsional que establece que a partir de abril se aumentan los haberes mensualmente con la inflación de dos meses atrás, pero además hay un aumento adicional del 12,5% que compensaría en parte lo perdido en enero. Luego en junio se compararían los resultados del
nuevo esquema y el anterior, y se evaluaría un aumento adicional para compensar.

Como es costumbre, fiel al desprolijo estilo criollo la medida genera dudas, como ser la pérdida de toda la inflación de enero y la debilidad judicial ante la ausencia de la discusión parlamentaria de la nueva norma. Por lo tanto, el Gobierno tomó la iniciativa y avanzó en algo en este espinoso tema, pero aún hay un final abierto.

Hoy en día, hay tres proyectos en la Cámara de Diputados provenientes de la Coalición Cívica (CC), el PRO y Hacemos por Córdoba (HxC) que proponen variantes, pero dentro del esquema de que el ajuste sea por inflación. Por ejemplo, la de la CC y la del PRO lo que proponen es tomar toda la inflación de enero mientras que la de HxC es tomar un mes más de rezago
incluyendo también a enero. Por otro lado, la iniciativa del PRO contempla un aumento adicional vinculado a los salarios reales y la de HxC un beneficio adicional para quienes no tuvieron una moratoria. Veremos qué pasa en los próximos días.

El presidente Javier Milei decidió cambiar la fórmula de movilidad jubilatoria, pero aún resta saber si finalmente los haberes "empardarán" o no a la inflación.

Por lo pronto, hoy cabe evaluar lo que puede pasar con los haberes con el DNU. Antes vale recordar que entre 2014 y 2023, en siete ocasiones la inflación superó a la movilidad previsional y, por ende, el haber real cayó. Los datos de la Fundación Mediterránea muestran que desde 2014, cada vez que la inflación aceleró y el PIB bajó, el haber jubilatorio cayó, salvo en 2022.

Además, a partir de 2018 los haberes jubilatorios reales tendieron a perder poder adquisitivo con mayor frecuencia, generalmente coincidiendo con caídas del PIB y aceleraciones de la inflación.

Escenarios abiertos

Entonces, dada la historia, el DNU y las proyecciones del mercado, cuál podría ser la evolución de los haberes previsionales. Los analistas de la Mediterránea evaluaron dos escenarios macroeconómicos distintos, donde consideran dos escenarios de inflación y tres posibles mecanismos de movilidad de haberes. Veamos primero los dos escenarios macro.

El primer escenario toma la inflación esperada por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) de febrero -que reúne las proyecciones de varias decenas de analistas, consultoras, bancos y fundaciones, locales y extranjeros- que proyecta para 2024 una caída del PIB del 3,5% y una inflación del 201% (y una tasa de inflación mensual del 4% a diciembre 2025 proyectando una inflación interanual del 60%).

En términos de salarios, estima un aumento promedio del 198%, en línea con las negociaciones salariales y las perspectivas de crecimiento económico a lo largo de 2024. Por otro lado, en el año en curso la recaudación se estima que aumente en consonancia con la inflación, del orden del 203%.

El magro ajuste de las jubilaciones mantiene en la pobreza y la indigencia a millones de jubilados.  

El segundo escenario, más optimista, considera una inflación más baja en comparación con las proyecciones del REM. Supone una tasa de inflación del 148% al cierre de 2024, y del 27% al cierre 2025 (asume tasa de inflación mensual del 2% en 2025). Prevé un aumento de los salarios del 145% para 2024 y de 30% para 2025, ligeramente superior a la inflación, lo que reflejaría un posible incremento en la productividad y mejores condiciones económicas. En cuanto a la recaudación, dado el menor nivel de inflación, estima un crecimiento moderado, en torno al 152% en 2024.

El impacto de la inflación

¿Cómo quedarían los escenarios de los haberes previsionales? Veamos.

• Bajo el primer escenario macroeconómico, se tiene el escenario de seguir con la anterior fórmula de movilidad (50% recaudación y 50% salarios) considerando que los efectos de la inflación se mantendrán en los niveles estipulados por el relevamiento de expectativas de mercado del BCRA y las políticas económicas y sociales no experimentarán transformaciones sustanciales.

• En el escenario con el DNU (abril con inflación de febrero), se analiza la evolución de la movilidad indexada por inflación con un rezago de 2 meses y se considera el último dato publicado por el organismo oficial. Con actualización mensual de los haberes.

• En el tercer escenario, abril con inflación promedio enero-febrero, se aplica un promedio móvil de los dos últimos datos conocidos de inflación para actualizar mensualmente los haberes previsionales.

La fórmula de movilidad jubilatoria fue modificada por el Gobierno, pero aún no está claro si tendrá un impacto positivo en términos reales en los bolsillos de los jubilados. 

El estudio muestra así la evolución del haber jubilatorio mínimo mensual bajo diferentes fórmulas de actualización entre 2008 y 2023 y lo que pueda ocurrir desde 2024. La fórmula de movilidad vigente hasta marzo de 2023, vincula los haberes a la evolución de los salarios y la recaudación de ANSES. Tras un período de crecimiento, esta fórmula muestra una tendencia decreciente en los últimos años, lo cual indica un deterioro en la capacidad de compra de las jubilaciones. Esta tendencia negativa ha llegado a un punto crítico, con lo cual resulta imperioso abordar el tema para garantizar la calidad de vida de los jubilados.

En el ejercicio de proyección no se contabilizaron bonos, como así tampoco el incremento a otorgar en abril, dado que parte será a cuenta del incremento resultante en junio. Por caso, se estima que la movilidad de junio se ubicará en torno al 35%. En otros términos, la pauta anunciada para los meses que componen el segundo trimestre de 2024 consiste en suavizar el sendero de ingresos que perciben jubilados y pensionados.

Concluyen que, aplicar movilidad por inflación reciente mejora inicialmente los haberes respecto a lo que ocurriría con la ley actual de movilidad, gracias a la actualización extraordinaria de abril, pero a largo plazo los haberes evolucionarían por debajo de lo que se desprendería de la actual ley de movilidad, en escenarios en que la inflación baja y la producción se recupera levemente.

En términos de gasto público se leería a la inversa, manteniendo la actual ley de movilidad al inicio se ahorraría más en jubilaciones, pero a mediano y largo plazo se gastaría más. Claro que, si el escenario económico futuro resulta en algún momento en inflación creciente y el PIB cae, las anteriores conclusiones se invierten.

“No parece mal la idea de comenzar a ajustar jubilaciones según inflación reciente, para que preserven poder adquisitivo tanto con inflación que sube o baja, y si en todo caso el escenario económico a futuro resulta muy auspicioso y mejoran las condiciones del sistema previsional, se puede compensar a los beneficiarios con pago de bonos de monto fijo, en especial a quienes accedieron a la jubilación con aportes genuinos”, afirman los técnicos de la fundación.

Para tener una referencia numérica, el valor máximo fue setiembre del 2013 equivalente a $346.700 de marzo del 2024, mientras que el poder adquisitivo de diciembre de 2022 equivale a $236.400 y el de diciembre del 2023 a $166.400. El haber mínimo real de marzo 2024 es de $134.500. ¿Cuánto es el haber real mínimo según cada escenario a diciembre 2025?

Bajo el escenario I, con la movilidad del REM da $211.900, en el escenario II de movilidad optimista da $213.400, en
el escenario III con el rezago de 2 meses da $156.200, en el escenario IV con la inflación promedio enero-febrero da $168.300.