Rappi: entre el impacto social, el Potenciar Trabajo y el ingreso de dólares al país
Las empresas son el motor de la economía de todo país y cumplen un rol fundamental en la generación de empleo genuino. Argentina atraviesa una fuerte crisis, y las plataformas digitales se posicionan como una oportunidad para generar ingresos y llevar el plato de comida a la casa. En este escenario, la aplicación de delivery Rappi tiene un gran impacto social.
En una entrevista exclusiva con MDZ, Franco Lena, gerente general de Rappi para Argentina y Uruguay, detalló las vías de trabajo de la empresa con tres grandes actores: repartidores, comercios y usuarios. Se destaca la articulación de la compañía con el Gobierno nacional. Además, apuestan al país con inversiones millonarias y expansión regional.
Impacto social y económico de Rappi
En una investigación sobre trabajos en plataformas digitales realizada por WorkerTech Argentina, se pudo observar que creció exponencialmente la cantidad de repartidores, producto de la crisis económica argentina.
- Con la crisis actual, ¿consideras que puede haber más personas que se vuelquen a esta aplicación como medio para tener ingresos?
- Es lo que está ocurriendo. Hoy vemos que estamos en el nivel más alto histórico en cantidad de repartidores que trabajan con nosotros. Todas estas personas están pudiendo generar un ingreso adicional en un momento súper complejo del país y que desde Rappi estemos generando esas oportunidades es motivo de mucho orgullo.
- ¿Y qué beneficios tienen los repartidores que trabajan con Rappi?
- Los beneficios que tienen los repartidores son muy buenos, partiendo de un seguro gratuito, a partir de una alianza con Swiss Medical, donde los protegemos ante cualquier accidente o necesidad que tengan. Es una garantía porque están muchas horas en la calle.
En segundo lugar, todo lo que el usuario paga en términos del costo de envío lo reciben los repartidores, incluso nosotros le agregamos sobre eso. Lo mismo con las propinas, que son 100% transparentes y van completas para el repartidor. Y la realidad es que entre la suma de esos tres conceptos hay los ingresos por hora de los repartidores son muy buenos. Por eso, cada vez más vemos más gente que se suma a la aplicación y puede trabajar. Son buenos ingresos y en pocas horas. Entonces, tanto la persona que tiene su trabajo, el estudiante o el que tiene un comercio que corta al mediodía, todos pueden hacer unos pedidos. Así que es una buena salida y más para estos tiempos.
- Ha cambiado la forma de consumo y uno de los actores con los que ustedes trabajan son los locales de comida, restaurantes. ¿Qué impacto tienen en sus ventas?
- Representamos entre el 30% y el 40% de la facturación de un restaurante. Hay algunos que se preparan más para el delivery, preparan su operación, sus cocinas, su circuito interno de pedidos para poder abastecer la demanda en las horas pico; y a esos les representamos más cerca del 40%. Y hay otros que no tienen tanto espacio en cocina y priorizan un poco de salón. Entonces a ellos les representamos más cerca del 30%.
La realidad es que el impacto que tiene el delivery en la gastronomía es muy importante, porque aparte se le incrementan las ventas sin tener que incurrir en nuevos gastos fijos. O sea, aprovechan la capacidad ociosa de su local, del alquiler que pagan, de los servicios que ya pagan. Seguramente, pueden abastecerse con las mismas personas o capaz tienen que incrementar alguna persona más en cocina, pero casi con los mismos costos fijos se les incrementan las ventas y la rentabilidad.
Articulación con el gobierno de Milei
- Rappi tiene un área destinada al nexo con el Gobierno. ¿Cuáles son las líneas de trabajo que tienen en ese momento?
- Desde Rappi siempre estuvimos en contacto con los distintos gobiernos, y en estos momentos, en donde el Gobierno está empezando a pensar cómo desescalar esos planes sociales, conectarlos con Rappi puede ser una buena salida, que tengan acceso a capacitación en tecnología para que puedan tener nuevas oportunidades y de otros tipos de trabajos.
Por otro lado, está esta posibilidad de que a medida que Rappi va creciendo desarrolla a la par el mundo de las pymes, que es una de las principales fuentes de empleo del país. Y a la vez la cantidad de repartidores que se necesita en cada uno de los puntos de este país, donde operamos.
Y también hay otra línea de acción muy interesante. El modelo económico que plantea este Gobierno tiene una pata muy fuerte que es la exportación. Argentina necesita que ingresen dólares y para eso necesitamos exportar talento o bienes o servicios.
Entonces, estamos trabajando con el Gobierno para, en conjunto, exportar marcas a todo Latinoamérica. Rappi, hoy opera en 9 países y estamos promoviendo un programa para llevar emprendedores a estos nueve países y tiene dos frentes. Por un lado, los emprendedores de producto para meterlos en nuestros supermercados Turbo. Esperamos terminar este año con 800 supermercados Turbo en Latinoamérica. Es algo súper importante para ese emprendedor que tiene su mermelada casera de la Patagonia, poder ser responsabilizado por el Gobierno y por Rappi para llevar su producto a nueve países de Latinoamérica, a 800 supermercados digitales.
Por otro lado, marcas que se pueden replicar en el exterior a través de cocinas ocultas o a través de franquicias. Hay muchas marcas argentinas, mucho talento en la gastronomía argentina que serían un éxito total en el resto de los países de Latinoamérica. Y queremos ser ese nexo junto con Cancillería para exportar argentinos al mundo.
- Hay países como Chile que han avanzado en regulación de plataformas digitales, ¿desde Rappi creen que en Argentina es necesario? ¿Sería viable?
- Considero que es muy necesario y que no solo es viable, sino que ya venimos trabajando hace años con los diferentes gobiernos para seguir avanzando en esta regulación. Hoy es una actividad más, es una actividad productiva que debe ser regulada, escuchando a los actores principales que en este caso son los repartidores.
La industria del siglo 21, requiere soluciones del siglo 21 y creo que la co-construcción en conjunto con los actores principales de esta industria, que son los repartidores, es la clave del éxito para la regulación. Tenemos que seguir el camino de escucharlos para lograr una regulación que los escuche, que los proteja, que los estimule y que haga que puedan desarrollar su actividad con toda la protección y con todos los cuidados que merecen.
Los pilares de Rappi
- ¿Cuál es el balance desde que Rappi llegó al país?
- Hace un mes, arrancó el 7º año de Rappi en la Argentina, así que estamos con muchísima energía y muchísimo entusiasmo. Es una compañía que tiene un gran propósito detrás, nosotros trabajamos en tres patas.
El mundo de los repartidores, que tiene un impacto enorme en la Argentina. En el último año, 150.000 repartidores entregaron una orden. Si uno se pone a comparar con las compañías más grandes del país, los números son realmente llamativos porque mientras una empresa gigante, tal vez, tiene 10.000 personas, acá estamos trabajando con muchas más. Todos emprendedores que impactan en el PBI de Argentina. El otro día, uno de los de los estudios que hizo el BID hablaba del impacto que tienen las aplicaciones en las economías regionales y son impactantes.
La segunda audiencia con la que trabajamos es la de las pymes. Trabajamos con 25.000 comercios a lo largo y a lo ancho de la Argentina, y el 80% de ellos tiene tres o menos empleados, por lo tanto, son micro pymes. Y lo interesante es que estas aplicaciones democratizan el consumo y el comercio. Acortan las diferencias entre las grandes marcas y el comerciante de barrio, porque están todos en la misma aplicación y al alcance de un clic para millones de usuarios.
Y el tercer frente para el cual nosotros trabajamos es para los usuarios y estamos muy convencidos de que estas aplicaciones lo que hacen es devolverle tiempo a los usuarios. Entonces, esa persona que no tiene que ir más al supermercado porque programa su pedido semanal y en 30 minutos te llega a tu casa, le devolviste tal vez dos horas de haber ido al supermercado a hacer las compras, volver a estacionar y esas dos horas pueden ser lo que más le guste.
Mirá la entrevista completa a Franco Lena

