Caída la ley ómnibus: qué pasará con el plan de estabilización y cómo seguirá la economía
Al parecer, el Gobierno de Javier Milei dio por muerta le ley ómnibus y, en el medio, tanto ciudadanos como empresas no solo tienen más dudas que certezas, sino precios más caros. En este marco, el último informe de coyuntura del Ieral de la Fundación Mediterránea reflexiona sobre la situación actual. Firmado por el economista José Vasconcelos, expresó que las ideas y vueltas en el Congreso, así como la posibilidad de plantear un plebiscito no hacen más que retrasar la implementación de un plan de estabilización.
“Desde el punto de vista de la estabilización futura de la economía, una pauta estricta para el gasto público es el ancla más firme a la que puede aspirarse”, expresaron desde el Ieral. Agregaron que es una tarea que no puede esperar y que debe hacerse a la par que se moderniza el Estado y el mercado laboral, entre otros aspectos que destaca el decreto de necesidad y urgencia (DNU) que firmó el presidente Milei en diciembre.
En este contexto, la clave para que la economía 2024 sea distinta de la del año pasado tiene que ver con una baja significativa del gasto público medido en dólares.
“El costo de la estabilización será más tolerable en la medida que el objetivo de reducir el peso del Estado pueda lograrse con reordenamiento planificado de partidas presupuestarias y con racionalización de la superposición de erogaciones entre Nación, provincias y municipios”, destacó el análisis del Ieral. Sucede que esto no ha sido planteado de manera clara y los ajustes parecen hacerse de manera casi espasmódica.
Sin embargo, el planteo de Vasconcelos tiene que ver con que el rápido y ordenado avance de esta tarea poco agradable servirá para que no queden todas las correcciones a cargo de la devaluación. Hay que tener en cuenta que la brecha entre el dólar oficial y el paralelo ha crecido y que hoy la economía está en una suerte de parate, a la espera de las resoluciones macro que, por el momento ni han prosperado, ni están claras.
Por otra parte, a contramano de lo que hoy sucede, desde la Mediterránea sugieren no abandonar el objetivo de coordinar entre Nación y provincias con el fin, no solo de garantizar la gobernabilidad sino de sentar bases serias de reordenamiento fiscal. Este objetivo necesita según el informe de instrumentos legislativos para consolidar y hacer sustentable el objetivo de déficit cero. Esto del mismo modo que el afianzamiento de las condiciones para lograr un aumento sostenido de la inversión privada y de la creación de puestos de trabajo formales.
Los datos de la economía
“Por la magnitud de los “déficits gemelos” heredados es clave la solidez y la coordinación institucional de las medidas de política que se aplican para recuperar la estabilidad y el crecimiento”. Así comienza el informe del Ieral que, además, ofrece diversos datos de lo sucedido en la economía durante diciembre y enero. En este marco, una de las conclusiones a las que llega es que el Gobierno ha sobreestimado el ingreso de los dólares por la cosecha como elemento estabilizador.
Además, sumó que el nivel de actividad de arranque de 2024 confirma la dinámica recesiva. En enero la merma en la demanda de bienes de consumo masivo habría sido de entre el 7% y el 8 % interanual. A su vez, el índice Construya registró una merma interanual de 28,2% en enero, luego de caer 17,4 % interanual en diciembre. Una tendencia también negativa registró la producción de autos.
En tanto entre diciembre y lo que va de febrero el Banco Central acumuló compras netas de divisas por 6.600 millones de dólares, pero esa dinámica no refleja un mercado cambiario normalizado. “Esencialmente, porque se sigue postergando el pago de importaciones a un ritmo estimado de 3.000 millones de dólares/mes”, destacó el informe de la Fundación Mediterránea, que observó que la brecha cambiaria debería ser mínima cuando se elimine el “blend" de exportadores previsto para fin de junio.
La inflación del 22% que parece traerá febrero, atenta contra el cumplimiento de la proyección punta a punta de 149,4 % en 2024 de acuerdo al Staff del FMI. En este marco, la variación del IPC entre febrero y junio tendría que ubicarse en torno a 9,2 % mensual y un supuesto segundo semestre una inflación promedio de 5% mensual. Con los datos mencionados, estas metas parecen inalcanzables con el agravante de que en el cortísimo plazo el freno a la inflación proviene de la intensa recesión por la que atravesamos, una medicina contraindicada para el mediano y largo plazo.

