Actividad económica: ganadores y perdedores del Gobierno libertario
Los principales índices de actividad económica marcan a fuego el legado del primer año de Javier Milei en la presidencia de la Nación. Por supuesto, y como se encargan de remarcar cada vez que hablan tanto el presidente como su ministro de Economía, Luis Caputo, esos datos no surgieron de la nada sino que partieron de situaciones de crisis en casi todos los sectores. Sin embargo, la energía con la que la administración libertaria tomó el mando de la economía, marcan como nunca antes las buenas y las malas noticias.
No se puede hablar de la evolución de la actividad si no se inicia con el dato de inflación que marcó como siempre el ritmo del desarrollo de la economía en toda la gestión. Según Javier Milei, cuando llegó al gobierno la inflación "viajaba a un ritmo del 17.000%". Por supuesto que esta afirmación es falaz. La comparación es similar a decir que un equipo de fútbol que hizo dos goles en los primeros dos minutos del juego tiene una proyección de triunfo por 90 a 0.
La realidad es que la inflación ya venía recalentada durante la gestión de Sergio Massa, ya que en octubre había llegado al 8,3%. Pero las expectativas devaluadoras, tras el triunfo de Milei en noviembre, provocaron un nuevo salto hasta el 12,8% en noviembre y la devaluación que llevó el dólar de $400 a $820 disparó el número hasta el 25,5%.
Tras ello, comenzó la ruta descendente, que fue el principal logro del Gobierno. Pero el umbral real de Massa, que fue del 8%, recién se rompió en el mes mayo con un 4,2%, tras el 8,8% de abril. Hoy, Caputo puede jactarse de lograr el menor número en tres años con el 2,7% de octubre, más allá de que a nivel global esos números serían catalogados de escandalosos.
El panorama general se completa con el control del precio del dólar, que tras el salto inicial viajó a un ritmo real, vía crawling peg, del 2% mensual, con un dólar informal que tras llegar a $1400 por el mes de abril cayó al actual precio de $1070, y con el enorme ajuste del gasto público, que fue la otra gran promesa cumplida del presidente.
Según la Oficina Nacional de Presupuesto, en los primeros 10 meses de 2024 el Gobierno nacional redujo en términos reales un 28,1% los gastos primarios, nivel suficiente para eliminar tanto el déficit primario como el financiero.
Producción
La construcción y la industria son dos de los sectores más golpeados por la recesión y el plan de ajuste del Gobierno. En el primer caso, claramente, el freno a la obra pública llevado provocó que sus números fueran los peores de entre toda la actividad.
El Indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) mostró una fuerte baja en el acumulado de los diez meses de 2024 del 29% .
En tanto, el índice de producción industrial (IPI), medido por el Indec mostró en el mes de octubre una caída acumulada desde enero del 11,6%, sin embargo hay que mencionar que la caída fue desacelerando fuertemente desde el mes de marzo cuando la baja interanual se ubicó en el 21%. El dato más preocupante, no obstante, fue la caída intermensual en la serie desestacionalizada que mostró una variación negativa de 0,8%, luego de varios meses consecutivos de suba.
Claro que no todos los sectores sufrieron. Las tres actividades estrella, productoras de commodities y exportadoras, no sólo tuvieron buenos indicadores, sino que arrastraron los números generales de la actividad hacia arriba.
El agro vivió un 2024 con una fuerte recuperación tras la sequía de 2023. El pico, según el EMAE de Indec, fue en mayo con casi un 100% de crecimiento. Pasados los meses más desiguales, en septiembre mostró una mejora del 3%.
La energía fue el otro sector con fuerte crecimiento, fundamentalmente de la mano del yacimiento Vaca Muerta, que multiplicó la producción de petróleo y gas. En octubre de 2024 se produjeron 447.460 barriles por día, es decir, un incremento del 26,35% en comparación a octubre de 2023.
Finalmente, la minería no relacionada a los hidrocarburos, logró importantes inversiones en litio y cobre, y exportaciones que en los primeros diez meses de 2024 sumaron US$ 3.611 millones, lo que representa un 5,6% de las exportaciones totales del país.
Párrafo aparte merece la industria automotriz. La producción nacional de autos registró en el mes de noviembre una suba del 2,4% respecto de octubre, aún registra un negativo del 5,1% interanual, según ADEFA, pero recuperándose de una fuerte baja que en los primeros meses del año tuvo negativos de más del 30%, y que se moderó hasta el 18,3% en nueve meses.

Comercio y consumo
El presidente pronosticó al asumir que habría una recesión temporal producto del ajuste que habrían de implementar, que se concretó y padeció la población con una fuerte baja del consumo, sobre todo en los primeros meses. La mayoría de los indicadores, sin embargo, comenzaron a mostrar en los últimos meses un freno en la caída, baja de la inflación mediante, pero sin una reacción positiva contundente.
La última medición de CAME, por ejemplo, marcó que las ventas minoristas pyme subieron por primera vez en el año, con un incremento de 2,9% interanual en octubre, pero acumulan una caída de 13,2% en los primeros diez meses.
En cuanto al consumo masivo, en el inicio del año se registró caídas en torno al 30%, que con el transcurso de los meses bajó en torno al 15%.
El Índice de ventas en supermercados en el mes de septiembre, por ejemplo, mostró una caída de 12,8% interanual y una baja 0,4% respecto del mes de agosto.
En lo que respecta a los autoservicios mayoristas mostraron, en tanto, una disminución de 21,7% interanual con una baja del 0,8% de septiembre respecto de agosto.

Salarios
El caso de los salarios es que más polémicas despierta. El gobierno sostiene que los salarios le ganaron a la inflación, pero pareciera que los trabajadores no opinan lo mismo. Sucede que desde el Ejecutivo prefieren tomar como medida, los datos del Indec en los meses transcurridos de 2024, pero es clave revisar la caída que tuvieron en diciembre de 2023 para mensurar el verdadero impacto del año de gobierno.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) los ingresos crecieron un acumulando 119,2% para septiembre y un 181,9% interanual. Y si bien es cierto que superaron en el acumulado anual a la inflación que fue del 101,6%, estuvieron muy por debajo en la interanual que para ese mes fue del 209%.
Es necesario tomar en cuenta que el 25,5% de inflación de diciembre, y el 20,6% de enero no pudo ser acompañada en general por los asalariados, incluso del sector privado donde muy pocos gremios se dieron el lujo de firmar paritarias con cláusulas por inflación.


