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La Industria textil teme que la mejora de la economía en 2025 la capturen los bienes importados

En la previa de Pro.Textil 2024 la cadena de valor sectorial advierte sobre los riesgos de la apertura de las importaciones, la carga impositiva y el impacto de la falta de competitividad sistémica.
La industria textil sufre el impacto de la apertura de las importaciones, una situación que golpeó fuerte a nivel de desempleo en Corrientes esta semana.

La industria textil sufre el impacto de la apertura de las importaciones, una situación que golpeó fuerte a nivel de desempleo en Corrientes esta semana.

Foto: TN&Platex

Contradiciendo aquel viejo axioma aprendido en el colegio secundario referido a que el orden de los factores no altera el producto, los empresarios textiles consideran que en la actual coyuntura esta industria puede confirmar que el cambio en el orden de las prioridades fijadas por el Gobierno puede tener un fuerte impacto en la actividad sectorial en 2025.

"Durante la campaña electoral el Gobierno dijo había que encarar reformas de primera, segunda y tercera generación para mejorar a competitividad, apuntando en primer lugar a arreglar a macro, las reformas laborales, la baja de impuestos porque según dijo el propio presidente rompemos el entramado productivo", recordó el empresario textil Luciano Galfione, titular de la Fundación Pro Tejer. 

Pero aclaró que "hay un problema porque el presidente Milei que había que hacer las reformas, mejorar la competitividad y recién ahí abrir la economía y vemos que se cambió el orden". 

En la previa de la Pro.Textil 2024, que se desarrolla este jueves en La Herencia, Pilar, los empresarios textiles trazaron en una rueda de prensa de la que participó MDZ los principales ejes de la agenda sectorial, en una coyuntura compleja que, según anticipan los propios industriales, terminará este año con una caída del 20% en la actividad textil en relación a la producción de 2023, 

Consultado sobre las expectativas de cara al nuevo año, Jorge Sorabilla, dirigente de la Fundación Pro Tejer, consideró que "en 2025 se espera un rebote de la economía", sin embargo, el panorama es bien complejo porque depende de diversos factores.

"La cadena de valor depende de las decisiones que se toman en Estado", acotó por su parte Luciano Galfione, y advirtió que "la mejora de la actividad puede ir a los bienes importados".

En este punto, el presidente de Fundación Pro Tejer explicó que "a favor del sector está el hecho que faltan dólares para importar", con cepo y restricciones para acceder a dólares que continuarán en 2025, o al menos en la primera parte del año.

La industria textil e indumentaria, a menuda acusada por los elevados precios de la ropa en locales comerciales, se defiende asegurando que el 50% del precio final de un producto (por ejemplo, una remera) corresponde a impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales, mientras que el 30% se va en alquileres y costo financiero, el 12% en logística, marketing y rentabilidad, y apenas el 8% está en cabeza de la industria.  

Este contexto se da en un momento complejo para la industria textil, después de tres años de fuertes inversiones, que acumularon US$ 1400 millones entre 2021 y 2023 y US$ 3200 millones en los últimos diez años. La cadena de valor la integran 24.000 empresas registradas, 5400 de ellas son industriales, y genera el 11% del empleo en el sector manufacturero.