Adiós barril criollo: qué puede pasar con el abastecimiento y el precio de los combustibles
Según los principales consultores de la actividad petrolera, las estaciones de servicio y los consumidores de combustibles comenzaron a adaptarse a un nuevo escenario y afirman que los precios empiezan a reflejar los costos reales de producción. De esta manera, son optimistas respecto de la estabilidad dentro del rubro y la llegada de inversiones, gracias a las medidas de desregulación de Javier Milei.
La decisión del gobierno nacional de liberar el precio de la nafta y del gasoil les permite equipararse con los valores a nivel internacional, lo que es considerado como un enorme paso en el sentido de normalizar este mercado, luego de años de corte intervencionista por parte del Estado y congelamiento basados en intereses políticos o electorales.
“Tras largos años de turbulencias, el mercado energético argentino parece encaminarse hacia un modelo de mayor previsibilidad y equilibrio, dejando atrás las distorsiones del intervencionismo estatal”, expresó el exsecretario de Energía, Emilio Apud, al portal especializado Surtidores.com. Agregó que, según su perspectiva, se terminó en Argentina el “precio político” del valor de los combustibles.
El exfuncionario apuntó contra la gestión anterior y sostuvo que el desabastecimiento que padecieron los usuarios el año pasado tuvo su origen principalmente en la “intromisión del Gobierno en los precios del crudo y de los combustibles”. Señaló, además, que no se tuvieron en cuenta los intereses del sector, sino que se dio prioridad a cuestiones electorales.
Beneficios del nuevo escenario
La diferencia entre el precio internacional del barril de petróleo y el "barril criollo" -nombre que se le dio en razón a su valor diferenciado- se estableció durante años y dejó ver un desfase dentro del mercado local. Para Emilio Apud, esta circunstancia incentivó la especulación y provocó dificultades operativas dentro de las refinerías.
“La ley impide exportar si no está abastecido el mercado local, pero las petroleras buscaban maneras de tener saldos exportables porque la diferencia entre el precio local y el internacional era considerable”, explicó el exfuncionario en Surtidores.com.
La regulación del valor del barril condiciona a las empresas petroleras a asumir pérdidas de hasta un 15%, debido a la diferencia entre el precio local y el internacional. De esta manera, se complicaba la situación del abastecimiento interno, así lo resaltó el ex secretario de Energía.
“Este año no creo que vaya a haber faltantes, y el próximo incluso podría haber una oferta asegurada, con márgenes de importación que podrían resultar rentables”, pronosticó Apud e insistió en afirmar que las condiciones han cambiado.
Según su análisis, la brecha entre el barril internacional y el argentino se achicó considerablemente y la paridad tanto para el crudo como para el gasoil se acerca al equilibrio. De esta manera, el mercado consigue cierto nivel de previsibilidad y se incrementa la disponibilidad de combustibles.