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Sergio Massa necesita US$1.300 millones para la campaña y busca el apoyo de Joe Biden

El ministro de Economía busca cerrar la negociación con el FMI con tres opciones en carpeta. Busca el apoyo explícito para aplicar un plan de tipo intervencionista y algo populista.

Mientras precalienta la reunión del Board del Fondo Monetario Internacional (FMI) de mañana, donde se resolverá la aprobación del Staff Level Agreement firmado con Argentina, Sergio Massa logró cerrar financiamiento extra para el país por unos US$1.300 millones, que incluyen unos US$750 millones que aportará el Banco Mundial (BM) y otros US$550 millones que girará el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En su primer jornada de reuniones en Washington, el ministro de Economía sumará este dinero a los fondos que el FMI libere luego de la reunión con el Board, y que representará el futuro de la relación con el organismo que maneja Kristalina Giorgieva.

Mientras se resuelve mañana este capítulo crucial, el BID y el BM hicieron su parte y cerraron financiamiento extra para el país, dinero que llegaría hasta fin de año y que le servirán al gobierno nacional aliviar las cuentas del Banco Central en tiempos en los que cada dólar suma.

Sergio Massa en Washington. Ministerio de Economía

Sobre el FMI Hay tres opciones. Una por unos US$4.500 millones. Otra por US$7.450 millones. Y una última por US$10.350 millones. Se trata de las tres posibilidades de dinero que el ministro de Economía, Sergio Massa, espera conseguir desde el FMI.

La primera opción de dinero implica que sólo habrá acuerdo con el organismo que maneja Kristalina Giorgieva, y únicamente por los dólares que ya pagó el país. Se cree que es la alternativa con menores posibilidades de concretarse. La segunda es probable de lograr e incluye todo el dinero que se le debería liquidar desde el FMI a la Argentina incluyendo el primer semestre del año; con el compromiso explícito de volver a discutir desembolsos luego de las elecciones de octubre. Finalmente, los más de 10.000 millones de dólares, corresponden a la posibilidad que el FMI adelante todo el dinero comprometido para el año.

Tal como adelantó ayer este medio, Massa llevará a todas las reuniones un mensaje simple y directo: necesita apoyo explícito para completar los casi dos meses de tiempo que resta hasta las elecciones del 22 de octubre; incluyendo fondos para aplicar a un plan de atención del tipo intervencionista y hasta algo populista.

Dicho de otra manera, Massa necesita dinero para ejecutar en la campaña; como condición indispensable, aseguran en su entorno, para ser competitivo en las complicadas condiciones en las que llegará a las generales. Más con un Javier Milei en rol de exitoso ganador de las PASO. ¿Cuánto dinero?. El candidato del oficialismo lo tiene claro. No pueden ser menos de US$1.300 millones. ¿De donde saldrían esos fondos? En parte de cierta flexibilidad de los giros del FMI, en parte del BID, en parte del BM. Y para todas las opciones necesita de un apoyo fundamental. Sin el aval, rápido y concreto, de la administración Biden, no hay posibilidades de flexibilización de dinero contante y sonante para la campaña del oficialismo. 

En lo formal, y después de 20 semanas de negociaciones, Argentina cerrará entre hoy y mañana la nueva versión del acuerdo de Facilidades Extendidas, con un duración corta: hasta fin de año. Técnicamente ya está todo acordado a nivel de la gerencia para el Hemisferio Occidental de Rodrigo Valdes, quién recibió desde Buenos Aires la última prueba de amor: la tan reclamada por el FMI devaluación del peso por un 22% del lunes pasado.

Sergio Massa en reunión con el BM. Ministerio de Economía???

Ya está agendado el encuentro con la directora gerente del Fondo Kristalina Giorgieva, y otro, más privado, con la número dos Gita Gopinath; la persona que más ayudó al país para que se haya llegado a un acuerdo bilateral diseñado especialmente para que la economía argentina se mantenga a flote. Será seguramente el miércoles, el día en que los embajadores de los países miembros del FMI aprueben el acuerdo. Habrá tiempo para que Massa y su gente se encuentren con alguno de estos delegados para explicarle la situación de la economía y la política argentina.

Para las próximas horas, el ministro mantendrá un encuentro con el subsecretario para Asuntos Internacionales, Jay Shambaugh y con el secretario asistente para Mercados Internacionales, Michael Kaplan, ambos del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Por la noche, está prevista una cena junto con funcionarios de distinto rango de la Casa Blanca. El miércoles por la mañana, Massa se reunirá con el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Brian Nichols.

Sobre lo que se cerrará con el FMI esta semana, Argentina tendrá la aprobación para recibir entre fines de agosto y la última semana de noviembre, unos US$10.750 millones; con un giro extraordinario por unos US$8.500 millones antes que termine el mes. Ese dinero será como contraprestación por haber pagado en junio y julio unos US$5.400 millones, más otra liquidación que tendrá que concretarse en septiembre al propio FMI.

El organismo comprometería además dinero para ejecutar el último pago comprometido del año, con fecha de giro el 28 de noviembre; con lo que se cerrarían las transferencias del Facilidades Extendidas para el 2023 que figuran en el acuerdo cerrado en marzo del 2022 por Martín Guzmán; el que fue remixado en las negociaciones que se abrieron en abril.

En la segunda semana de ese mes, el acuerdo fue suspendido por dos cuestiones: una planteada desde Buenos Aires y otra desde Washington. La primera fue la necesidad de reformular las metas de reservas del Banco Central comprometidas en el acuerdo, dados los efectos devastadores de la sequía. El FMI aceptó reabrir el capítulo, y aceptar que al menos US$5.000 millones no podrían sumarse este año a las arcas de la entidad que maneja Miguel Pesce. Sin embargo las partes aún no llegan a un acuerdo sobre el monto final de las pérdidas por ese efecto climático. Será una de las incógnitas que se develarán esta semana.

Desde Washington se cuestionó aquella segunda semana de abril la decisión unilateral del equipo económico de avanzar en la liquidación de títulos públicos emitidos durante el canje de deuda privada en 2020 (también en la gestión Guzmán), para contener los dólares financieros. Fundamentalmente el MEP. La alternativa de operar con bonos el mercado cambiario estaba particularmente prohibido en el acuerdo del 2022, y el avance de Massa y su equipo en este capítulo hizo que se alterara la relación y se suspendiera el Facilidades Extendidas.

Curiosidades de la negociación, en el acuerdo presentado en sociedad a fines de julio, la alternativa de operar con dólares de bonos vendidos sobre el MEP fue aceptada por el director para el Hemisferio Occidental, Rodrigo Valdes; presionado quizá por Gopinath.