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Sergio Massa negocia a cuatro bandas en Washington: qué puede pasar con el FMI, el BID, el Banco Mundial y la administración Biden

En apenas 48 horas el ministro de Economía buscará despejar el camino a los dólares que el país necesita como el agua. Intensa agenda de reuniones con funciones de organismos multilaterales, el Tesoro y el Departamento de Estado para "pavimentar" de dólares el camino a las elecciones de octubre.
Sergio Massa avanza en el acuerdo con el FMI tras las PASO, un puente de plata para llegar a las elecciones generales de octubre sin más sobresaltos. Foto: NA
Sergio Massa avanza en el acuerdo con el FMI tras las PASO, un puente de plata para llegar a las elecciones generales de octubre sin más sobresaltos. Foto: NA

Sergio Massa volará esta noche a Washington para abrir dos jornadas rápidas y furiosas de negociaciones a cuatro bandas. El ministro de Economía tendrá algo más (o algo menos) de 48 horas para reunirse con la conducción máxima del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y altos representantes de la administración de Joe Biden.

En todas las reuniones llevará un mensaje simple y directo: necesita apoyo explícito para completar los casi dos meses de tiempo que resta hasta las elecciones del 22 de octubre, incluyendo fondos para aplicar a un plan de atención del tipo intervencionista y hasta algo populista.

Dicho de otra manera, Massa necesita dinero para ejecutar en la campaña, como condición indispensable, aseguran en su entorno, para ser competitivo en las complicadas condiciones en las que llegará a las generales. Más con un Javier Milei en rol de exitoso ganador de las PASO.

Tras el resultado de las PASO el Gobierno devaluar fuerte el peso y el dólar blue se disparó.

¿Cuánto dinero? El candidato del oficialismo lo tiene claro. No pueden ser menos de U$S 1.300 millones. ¿De dónde saldrían esos fondos? En parte, de cierta flexibilidad de los giros del FMI, en parte del BID, en parte del BM. Y para todas las opciones necesita de un apoyo fundamental. Sin el aval, rápido y concreto, de la administración Biden, no hay posibilidades de flexibilización de dinero contante y sonante para la campaña del oficialismo.

En lo formal, y después de 20 semanas de negociaciones, Argentina cerrará entre mañana y el miércoles la versión del acuerdo de Facilidades Extendidas, con una duración corta: hasta fin de año. Técnicamente ya está todo acordado a nivel de la gerencia para el Hemisferio Occidental de Rodrigo Valdes, quien recibió desde Buenos Aires la última prueba de amor: la tan reclamada por el FMI devaluación del peso por un 22% del lunes pasado.

Ya está agendado el encuentro con la directora gerente del Fondo Kristalina Georgieva, y otro, más privado, con la número dos del organismo, Gita Gopinath, la persona que más ayudó al país para que se haya llegado a un acuerdo bilateral diseñado especialmente para que la economía argentina se mantenga a flote.

Gita Gopinath, la número dos del Fondo, fue clave para alcanzar el acuerdo con el país.

Será seguramente el miércoles, el día en que los embajadores de los países miembros del FMI aprueben el acuerdo en el board del organismo multilateral. Habrá tiempo seguramente para que Massa y su gente se encuentren con alguno de estos delegados para explicarle la situación de la economía y la política argentinas.

El ministro de Economía, en su rol exclusivo de titular del Palacio de Hacienda, tiene también en su schedule un encuentro clave con un viejo conocido. En su visita a Washington tendrá tiempo para una reunión privada con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, quien en noviembre de 2022 llegó a ese cargo con el apoyo indirecto de Massa, en una movida que incluso lo enfrentó con Alberto Fernández que buscaba encaminar un candidato local para complicarle el sendero al brasileño.

El ministro apoyó al entonces hombre del FMI y le facilitó finalmente el voto argentino. Goldfajn cumplió y desde el BID liberó varias líneas extra e inéditas para su destino (financiamiento de caja). De hecho, el titular del BID fue el primer defensor de otorgarle a Massa dinero como compensación por las consecuencias de la sequía sobre la economía argentina, al liberarle U$S 1.000 millones de liquidez directa para ejecutar política monetaria, un préstamo inédito en la historia de la relación entre el país y la entidad financiera mundial.

También en Washington Massa se reunirá por primera vez con el flamante titular del BM, Ajay Banga, quien asumió el 2 de junio de 2023 y que manejará la entidad durante cinco años. Esto incluye todo lo que resta de la gestión de Alberto Fernández y los cuatro años del gobierno que lo suceda.

El Banco Mundial se sumará a la "colecta" de dólares que irá a buscar Massa a Estados Unidos.

Banga viene de la actividad privada y llegó a la conducción del BM con un acuerdo para reformular el rol del banco ante un mundo en crisis. De origen indio, tiene la nacionalidad norteamericana, condición indispensable para ocupar un cargo reservado para ciudadanos y ciudadanos de ese origen. Luego, un europeo debe ocupar la conducción del FMI.

Por ahora, la opinión de Banga sobre Argentina y su siempre complicada economía, son un misterio. Para peor, el recuerdo para el país de la gestión de su antecesor, David Malpass, no es bueno. El extitular del BM, republicano cercano a Donald Trump, era de una constante posición crítica sobre el país, con especial predilección por boicotear líneas para el gobierno de Alberto Fernández. Habrá que ver si hay encuentro con Banga y Massa. Por ahora hay turno mañana con la directora gerente de Operaciones del Banco Mundial, Anna Bjerde.

Ninguna de las reuniones con los tres organismos financieros internacionales tendrá el vuelo que quiere Massa sin haber tenido cierto éxito con otras reuniones en agenda. El ministro mantendrá un encuentro con el subsecretario para Asuntos Internacionales de Estados Unidos, Jay Shambaugh, y con el secretario asistente para Mercados Internacionales, Michael Kaplan, ambos del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

Por la noche, está prevista una cena junto con funcionarios de distinto rango de la Casa Blanca. El miércoles por la mañana, Massa se reunirá con el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Brian Nichols.

Kristalina Georgieva, la titular del FMI, de buena relación con el equipo económico argentino.

Sobre lo que se cerrará con el FMI esta semana, Argentina tendrá la aprobación para recibir entre fines de agosto y la última semana de noviembre, unos U$S 10.750 millones, con un giro extraordinario por unos U$S 8.500 millones antes que termine el mes. Ese dinero será como contraprestación por haber pagado en junio y julio unos U$S 5.400 millones, más otra liquidación que tendrá que concretarse en septiembre al propio FMI.

El organismo comprometería además dinero para ejecutar el último pago que resta del año, con fecha de giro el 28 de noviembre, con lo que se cerrarían las transferencias del programa de Facilidades Extendidas para 2023 que figuran en el acuerdo cerrado en marzo de 2022 por Martín Guzmán, el que fue remixado en las negociaciones que se abrieron en abril.

En la segunda semana de ese mes, el acuerdo fue suspendido por dos cuestiones: una planteada desde Buenos Aires y otra desde Washington. La primera fue la necesidad de reformular las metas de reservas del Banco Central comprometidas en el acuerdo, dados los efectos devastadores de la sequía. El FMI aceptó reabrir el capítulo y aceptar que al menos 5.000 millones de dólares no podrían sumarse este año a las arcas de la entidad que maneja Miguel Pesce.

Sin embargo, las partes aún no llegan a un acuerdo sobre el monto final de las pérdidas por ese efecto climático. Será una de las incógnitas que se develarán esta semana. Desde Washington se cuestionó aquella segunda semana de abril la decisión unilateral del equipo económico de avanzar en la liquidación de títulos públicos emitidos durante el canje de deuda privada en 2020 (también en la gestión Guzmán), para contener los dólares financieros. Fundamentalmente el MEP.

La alternativa de operar con bonos el mercado cambiario estaba particularmente prohibido en el acuerdo del 2022, y el avance de Massa y su equipo en este capítulo hizo que se alterara la relación y se suspendiera el programa de Facilidades Extendidas. Curiosidades de la negociación, en el acuerdo presentado en sociedad a fines de julio, la alternativa de operar con dólares de bonos vendidos sobre el MEP fue aceptada por el director para el Hemisferio Occidental, Rodrigo Valdes, presionado quizá por la propia Gita Gopinath.