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Empezó a caer el domino inmobiliario chino

Wall Street sacudió el panel chino tras las noticias de la bancarrota del gigante Evergrande. Se dispersan los temores sobre otros sectores chinos mientras Beijing toma más medidas.
Evergrande Foto: Shutterstock
Evergrande Foto: Shutterstock

El gigante inmobiliario chino Evergrande declaró la quiebra en Estados Unidos, como preludio del complejo proceso de reestructuración de su deuda internacional de US$19.000 millones. La noticia no tardó en impactar en Wall Street donde las acciones de las firmas chinas como Alibaba, JD.com, Nio o PDD registraron pérdidas, al tiempo que aumentan las
preocupaciones sobre la economía de China.

La bancarrota de Evergrande está considerada una de las mayores de la historia, ya que el pasivo total de la compañía ascendía a unos US$ 300.000 millones cuando comenzaron sus problemas financieros hace dos años atrás cuando la matriz suspendió pagos.

La solicitud de la protección por bancarrota del Capítulo 15 en un tribunal de EE.UU. por parte de Evergrande, que además se vincula con otras jurisdicciones como Hong Kong, las Islas Caimán y las Islas Vírgenes, llega en un momento en que el sector inmobiliario chino está en problemas y crece el temor de que se extienda a otros sectores de la economía china.

Al respecto, vale recordar que la mega desarrolladora inmobiliaria Country Garden también dio a conocer sus dificultades financieras y millonarias pérdidas (esta semana no pagó el cupón de dos bonos), que se unen a los problemas de liquidez de algunas gestoras de activos, como Zhongzhi Enterprise Group, de la cual ya nos ocupamos en la semana (bloqueó las
devoluciones de capital esta semana).

El tema es que la economía china acumula varios meses de indicadores por debajo de lo esperado, por lo que los principales analistas comenzaron a recortar sus estimaciones de crecimiento cuando todos esperaban que el gigante asiático fuera el principal impulsor del PBI global tras varios años de restricciones por la pandemia. Pero ahora el sentimiento cambió y la quiebra de Evergrande (cuyos problemas datan de dos años atrás) no hace más que empeorar los pronósticos.

Construcción en China. Shutterstock

En cuanto al caso de Evergrande, la aprobación de la bancarrota en EE.UU. sería un paso más del proceso de reestructuración, ya que gran parte de ese pasivo se rige por la ley estadounidense. Meses atrás, los acreedores extranjeros finalmente llegaron a un acuerdo de reestructuración que ahora debe ser aprobado en EEUU por tres cuartas parte de los afectados.

La crisis inmobiliaria en China está considerada como una de las principales debilidades del gigante asiático, en un momento especialmente complicado para el gobierno, que no está consiguiendo impulsar el crecimiento económico como se esperaba. Los principales bancos de inversión de Wall Street vienen recortando sus estimaciones de crecimiento chino en el último
tiempo.

Para Russ Mould de AJ Bell el tema no viene bien ya que sea por la crisis que se está gestando en el mercado inmobiliario chino, el aumento en los rendimientos de los bonos estadounidenses por temor a que las tasas se mantengan altas durante más tiempo o la gran caída en las ventas minoristas del Reino Unido, las cosas empiezan a verse un poco feas.

Por su parte los analistas de Rabo Bank destacan que la mayor aversión al riesgo en los mercados de bonos globales es impulsada por los acontecimientos en curso en el sector bancario en la sombra y en el sector inmobiliario de China que están saliendo a la superficie en los mercados de deuda centrales.

Por lo pronto, el Gobierno chino sigue lanzando medidas e interviniendo. Así por un lado el Banco Popular de China (PBoC) intensificó la defensa del yuan y la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CSRC, por sus siglas en inglés) dio a conocer un paquete de medidas con el objetivo de reactivar los mercados de capitales del país e impulsar la confianza
de los inversores. Entre las iniciativas que se pondrán en marcha destaca la reducción de los costes de negociación, así como el apoyo a la recompra de acciones y la introducción de capital a largo plazo.

Según Reuters, para Pang Xichun (Nanjing RiskHunt Investment Management) las medidas darán un impulso a corto plazo a un mercado en el que los inversores son extremadamente pesimistas, pero no cambiarán los fundamentos del mercado; un mercado alcista requiere medidas genuinas que impulsen la expansión del crédito.