Presenta:

El mercado otra vez se equivocó y ahora hay que recalcular

El recorrido del acuerdo con el FMI, el comportamiento de los depósitos de privado en USD y la ayuda que siga prestando China son variables a monitorear estas semanas. Sin viento a favor el camino a las elecciones de Octubre se hará más pesado. Lucas Silveri, economista nos deja su mirada en MDZ.
El dólar oficial no resistía más en los niveles del viernes pasado y la elección forzó una devaluación importante del peso. Foto: Shutterstock
El dólar oficial no resistía más en los niveles del viernes pasado y la elección forzó una devaluación importante del peso. Foto: Shutterstock

 La situación macro-financiera de corto plazo se tornó aún más incierta en Argentina tras los resultados de las PASO del 13 de agosto. La victoria de Javier Milei en una histórica elección y el escenario de tres tercios muy parejos en la disputa presidencial encontró a los mercados con una opción que no esperaban y que asegura algo que nunca gusta: incertidumbre. Pensar en el largo plazo (2024, salida del cepo, dolarización) es ir demasiado lejos en un contexto de tanta fragilidad. La transición, que ya era muy temida, ahora se tornó más complicada.  

Esta falta de mínimas certezas (de hoy a octubre y al probable balotaje en noviembre) se combina con una macroeconomía que ya daba señales claras de agotamiento: reservas reales del Banco Central en terreno negativo, un dólar oficial que no resistía más en los niveles del viernes pasado (devaluación reprimida), una deuda comercial de importadores que no para de crecer hace meses, un Banco Central emisor de pesos con una deuda cuasifiscal multimillonaria (Leliq), etc. La aceleración (y deterioro) en la dinámica de las distintas variables financieras importantes es una alternativa probable y el resultado de este proceso no augura ser positivo. 

En los próximos días habrá que seguir lo que vaya a suceder con el acuerdo con el FMI. 
Foto: MDZ.

   

La respuesta del Gobierno en estas primeras horas post elecciones contuvo un par de medidas: una depreciación discreta del tipo de cambio oficial (del orden del 20%) y una suba también muy relevante de la tasa de interés local (21%). Los dólares financieros (MEP y Contado con Liqui) ajustaron en consonancia con el salto del dólar oficial, los bonos del Estado Nacional en dólares se movieron muy volátiles con fuertes caídas y las acciones sufrieron una corrección luego de las considerables ganancias que venían experimentando en los últimos meses. 

Como evento significativo en los próximos días hay que seguir lo que vaya a suceder con el FMI, que debería aprobar un cuantioso desembolso en agosto para evitar que el país ingrese en default, lo cual no haría más que agravar la acuciante coyuntura argentina. Entender su definición no es tarea sencilla dado el secretismo de las últimas negociaciones y los incentivos de parte del organismo multilateral con una escena política más disruptiva que la que se esperaba.

El mercado venía trabajando con una hipótesis de un triunfo relativamente claro de Juntos por el Cambio. Al igual que 2019, se equivocó y los ajustes vistos este lunes tienen que ver con ese reacomodamiento y una situación macroeconómica que estaba poco alineada a la suba de precios de bonos y acciones verificada. Sin embargo, esta Argentina no tiene las herramientas con las que contaba hace cuatro años para enfrentar una nueva corrida contra su moneda. 

Lucas Silveri.

* Lucas Silveri, economista.