Duro mensaje de empresario clave contra la clase política
El cierre del Encuentro Anual para el Desarrollo del Comercio y los Servicios (CS23) había comenzado con mensajes que anticipaban el tono crítico del mensaje que quedaría para toda la clase política. Mario Grinman, de la CAC, había dicho en su discurso ante los empresarios presentes: “Habrán notado que en el programa del encuentro de hoy no incluimos a ningún político”. También incluyó una sentencia conocida: “Esto es así porque el objetivo de este encuentro no es escuchar discursos de funcionarios ni candidatos; de eso tendremos de sobra en las próximas semanas de campaña electoral".
Y fue luego Eduardo Eurnekian, dueño de Corporación América, quien en el discurso de cierre recordó primero su participación en ese foro cuatro años antes y sentenció: "Todas las dificultades se han agravado".
“En este reclamo aparece la necesidad de poner la mirada en los principales responsables de la cruda realidad actual, que deberán impulsar los cambios necesarios: la clase política”, dijo Eurnekian, “La dirigencia política ha tomado durante muchos años las decisiones equivocadas que nos han llevado a las circunstancias en las que hoy nos encontramos”.
Siempre apuntando a la responsabilidad de los gobiernos de los últimos años en la crisis que vive argentina insistió en acusar: “Nuestros políticos han demostrado que su objetivo es la permanencia crónica en los cargos, no el de encontrar soluciones a los problemas a los que nos han conducido, y a generar oportunidades para hacer crecer nuestro potencial”.
También enumeró la responsabilidad de. la política en todos los males que impactan en la vida diaria de la gente: “Son consecuencia de esos errores los malos resultados económicos, la pobreza, la baja calidad de vida, la inseguridad, la mala calidad educativa”. Y por los piquetes, protestas y cortes que asolan la ciudad: “También es consecuencia de esos desaciertos, que tantas organizaciones no gubernamentales ocupen cotidianamente lugares públicos con sus protestas y reclamos”.
En el final se resumieron los pedidos de los empresarios a la clase política:
- Institucionalidad para garantizar el equilibrio entre lo público y lo privado;
- Legalidad para asegurar la vigencia de los derechos y el cumplimiento de los contratos;
- Vigencia de una democracia vigorosa y plena, liberada de distorsiones, que condicionan las decisiones y opiniones de muchos ciudadanos.
- Orden macroeconómico para permitir la estabilidad que incentiva la inversión y la producción;
- Reformas en el sistema normativo y regulatorio para desburocratizarlo y alentar la autonomía virtuosa y creativa de personas, organizaciones y empresas;
- Eficiencia del sector público en la provisión de sus servicios y bienes, para asistir al sector privado cuando crea riqueza;
- Formación adecuada de recursos humanos como mayor fuente de capacidad económica;
- Inserción internacional para lograr la convergencia con los avances tecnológicos y el desarrollo que el mundo tiene en marcha, tales como inteligencia artificial y otros.

