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FMI: Sergio Massa y el país entre el cheque en blanco y el abismo

Tic tac, tic tac, el tiempo de la negociación se escurre como arena entre los dedos. Urge la próxima semana cerrar algo sino los tiempos del organismo internacional no dan para esperar el desembolso. La primera quincena de agosto el Fondo entra de licencia.

Sin novedades, aún, en el frente, diría el parte de guerra. Lo cierto es que siguen pasando los días y la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se prolongó más de lo esperado. Ya el tiempo corre, y todos quieren ver una luz al final del túnel. El ministro Sergio Massa pecó de demasiado optimista o se le fue la mano en el marketing político, al anticipar semanas atrás que ya cerraba un nuevo acuerdo con el organismo. Sin embargo, no hay nada. ¿Qué pasará?

El Banco Central (BCRA) lleva vendidos en el mercado oficial de cambios casi US$1.800 millones en el último mes y medio, y todo indica que esta dinámica no se detendrá, por lo menos, hasta las PASO. Según estimaciones del mercado, las reservas netas del BCRA habrían caído a más de US$7.000 millones negativas. Ahora comienza la peor parte del año en materia cambiaria, donde el BCRA es vendedor neto. De modo que si hasta fin de año el BCRA debe vender entre 5.000 y 6.000 millones de dólares, las reservas netas serían negativas en US$13.000 millones. A esto habría que sumarle lo que pase con el FMI.

Hablando del FMI, los vencimientos hasta el 1 de agosto suman unos US$3.400 millones. Por ende, para que llegue en tiempo y forma el próximo desembolso del organismo, antes de fin de mes tendría que haber un acuerdo con el Staff del Fondo no más allá de principios de la próxima semana, y el Directorio del organismo debería reunirse en tiempos “anormales”. Por lo visto hasta ahora, no parece sencillo cumplir este cronograma. Los coroneles de Massa, Gabriel Rubinstein y Leonardo Madcur,

Ambas partes tienen incentivos para llegar a un acuerdo. Al Fondo no le cae en gracia un default de Argentina ni tampoco recibir yuanes. El Gobierno sabe que la economía no está para recibir otro shock de tal envergadura. Pese a todo, el acuerdo no emerge en el horizonte. Claro que a diferencia del pasado, en esta oportunidad el país ha incumplido todas las metas pactadas, y si el Staff le aprobara la revisión podría quedar muy comprometido, con miras a la negociación con el nuevo Gobierno en 2024, e incluso frente a otros países.

Sergio Massa junto a Kirstalina Georgieva, la titular del FMI.

¿Cuáles serían las opciones que baraja el mercado para salir de este entuerto en los próximos días? Los analistas de 1816 las resumieron muy bien en cuatro desenlaces posibles.

Uno sería el caso de que Argentina capitula y, entre otras cosas, acepta devaluar antes de las PASO y evita el default. Este escenario tendría una bajísima probabilidad (10%) considerando que Massa señaló que muchos precios ya estaban ajustados al dólar financiero.

Otro sería el caso de que el FMI cede y desembolsa sin cambios relevantes de política, más que un impuesto a las importaciones por ejemplo, y así también se evita el default. Sería una decisión política del Fondo por temor a que el país entre en atrasos o que China siga ganando participación como prestamista de última instancia. En este caso la probabilidad sería del 40%.

Un tercer desenlace posible es que ninguno ceda y Argentina pague con yuanes. El tema es que ya se usaron más de US$3.100 millones del swap chino y si cancelaran los vencimientos del Fondo se superaría el límite de US$10.000 millones aprobado por China. De ser así, habría que ampliar el uso del swap. Además las reservas netas serían de más de US$20.000 millones negativas. Massa se expresó recientemente “a lo Néstor” en cuanto a pagarle al Fondo para que no vuelva más. En este caso la chance la estiman en 25%.

El cuarto sería también en el cual ninguno cede y Argentina va al default. En el caso de que China no preste, o Argentina no acepta las condiciones del swap o el Gobierno no quiere asumir el riesgo de estresar tanto las reservas netas, queda entonces la opción de incumplir con el Fondo. La chance de este escenario otro 25%.

En síntesis, que viaje Rubinstein y Madcur es algo necesario pero no suficiente para que haya acuerdo, de modo que si llegan a viajar sería una buena noticia. La clave pasa por arribar a un acuerdo técnico en los próximos días, dados los tiempos del Directorio y que además hay un receso en el FMI en la primera quincena de agosto. Estados Unidos tiene un 16,5% de los votos del Fondo mientras que China poco más del 6%. La posibilidad de pagarle al Fondo con yuanes ensució la negociación más aún. Para el mercado es vital la resolución de este embrollo para saber a qué nivel caerán las reservas netas y qué condicionalidades tendrá el próximo gobierno.

El mejor escenario para el mercado es sin duda un acuerdo con el Fondo, pero, de no darse, parecería que prefiere evitar atrasos con el organismo, incluso si hay que recurrir a Beijing, con lo que ello implica.