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La controvertida jugada del Gobierno para frenar aún más la importación de autos

Desde las automotrices alertan por el endurecimiento del cepo importador. Se debe a la falta de dólares que es un problema que va en aumento. El Gobierno nacional había pedido a las empresas que utilicen divisas propias con la promesa de que en 180 días iban a recibir dólares al valor oficial.
La falta de dólares provoca que haya más restricciones para la importación de autos Foto: Telam
La falta de dólares provoca que haya más restricciones para la importación de autos Foto: Telam

La falta de dólares se siente cada vez más en la economía y en el sector automotor se traduce en un cepo más duro para las importaciones de vehículos.

Las quejas de los consumidores por la demora en la entrega de la mayoría de los 0km es una consecuencia de esta política. También la decisión de algunas empresas de discontinuar la venta de determinados modelos que llegan -el último caso es el del Renault Captur- es un efecto de las restricciones comerciales.

La escasa oferta de unidades provoca que las pocas que hay sufran sobreprecios a la hora de venderse debido a una demanda que es superior a la disponibilidad de automóviles.

Cuando se produce el lanzamiento de algunos modelos o se ponen en preventa -como en los últimos días con el SUV Tiguan Allspace de Volkswagen o la pickup Ranger Raptor de Ford- la cantidad de unidades es limitada y eso hace que se agoten inmediatamente.

En una concesionaria del óvalo explicaron a MDZ que tienen, al menos, cinco interesados por cada unidad de la poderosa “chata” que llega de Tailandia y que cuesta, según el precio de lista, casi 30 millones de pesos.

A este difícil panorama general, se suma lo que sucede en el segmento con la importación de los vehículos “ecológicos”, que ofrecen motorización híbrida o eléctrica.

Para el ingreso de estos modelos hay dos esquemas. Uno funciona dentro del acuerdo automotor con Brasil que tiene una mayor flexibilidad. Por este sistema ingresan modelos como los Toyota híbridos Corolla y Corolla Cross.

El otro es para los 0km importados extrazona, es decir los que pueden llegar de Estados Unidos, Europa o Asia. En este caso, un vehículo con propulsión tradicional paga un arancel de importación de 35%. En cambio, si tiene tecnología “verde” cuentan con una beneficio arancelario que se dispuso para fomentar el crecimiento de este tipo de vehículos. De esta manera, los híbridos que se importen pagarán sólo 5% de arancel, mientras que para los eléctricos es de 2%.

De todas formas, el volumen no es ilimitado. Existe un cupo que dispone periódicamente el Gobierno nacional. Por ejemplo, en julio del año pasado se autorizó el ingreso de unas 1.200 unidades.

El problema es que este beneficio arancelario se va renovando a través de decretos y el último vigente dejó de regir a mediados de marzo. Desde entonces está caída la preferencia arancelaria por lo que, si una terminal o importador decide nacionalizar un modelo extrazona, deberá pagar el arancel pleno de 35%.

Está claro que nadie lo hace debido al aumento del costo de importación y es por eso que muchas marcas están esperando, con ansiedad, que se publique en el Boletín Oficial un nuevo cupo.

La idea de los actuales funcionarios es que este mecanismo se incluya dentro de la Ley de Movilidad que está desde hace tiempo en el Congreso a la espera de una sanción. Mientras tanto, funciona con este esquema provisorio.

MDZ consultó a distintas empresas que explicaron la demora a cuestiones burocráticas. Entre quienes importan estos vehículos hay dos grupos. Por un lado, están las terminales radicadas en el país y asociadas a ADEFA, que representan casi el 98% del mercado. En este caso, el segmento de los “ecológicos” es muy chico ya que su volumen lo hacen a través de modelos nacionales o de importados con motorización tradicional.

Por otro lado, se encuentran los distribuidores de automotrices no radicadas agrupados en CIDOA, que cuentan con 2% de las operaciones totales. Aunque con volúmenes muy chicos, para algunas marcas, los modelos híbridos o eléctricos representan la casi totalidad de sus ventas. Hay que tener en cuenta que son modelos de gama alta y para un público exclusivo. La no habilitación de un nuevo cupo las pone en situación crítica debido a que no tienen unidades para vender.

La situación se agrava porque, además, no pudieron ingresar unidades que ya están en el puerto, que fueron pagadas, pero que el Gobierno no les otorga el permiso para ser nacionalizadas, lo que se conoce como SIRA. De esta manera, no pudieron utilizar el cupo anterior ya otorgado.

“Nosotros tenemos unidades en el puerto desde hace cinco meses que no nos permiten entrar y eso nos genera un perjuicio económico muy grande porque no tenemos productos para vender”, explicaron a MDZ desde una marca importada.

A esto se suma que el Gobierno nacional no está cumpliendo con la liberación de dólares para que estas empresas cancelen sus deudas. Ante la falta de divisas, el Ejecutivo le pidió a las automotrices, el año pasado, que utilizaran dólares propios para importar o que consiguieran financiación de sus casas matrices.

La promesa era que a los 180 días, el Banco Central iba a liberarle dólares al cambio oficial. Incluso, bajo el mismo esquema de financiación propia, el Gobierno nacional había pedido hace un año, a comienzos del 2022, que estas automotrices utilizaran sus dólares. Ya pasó el plazo de 360 días y el Banco Central no libera los dólares.

“Esto fue como una trampa. Nos pidieron que nos financiáramos en el exterior con la promesa de que nos iban a dar los dólares al año y no aparecen. Es imposible operar así”, dijo a MDZ el representante de una marca.

Algo similar sucede con las empresas asociadas a ADEFA que también buscaron financiación propia a la espera de dólares oficiales que no se liberan. Lo que está generando esta situación es el crecimiento de una deuda externa privada que no se sabe cómo se va a pagar.