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Cómo anticipar un corte de luz y cuidar las maquinarias y artefactos

El apagón vivido esta semana en las industrias y domicilios de Mendoza, entre otras numerosas localidades del país, tiene un ángulo que pocos han podido ver. ¿Cómo impactó realmente esto en la provincia?

Cuando se da una interrupción del suministro eléctrico en una vivienda o en una fábrica u oficina, nos damos cuenta porque nos quedamos a oscuras o las máquinas se frenan. Pero la realidad es que no estamos viendo cuál es el daño y el impacto real del incidente, que suele tener un impacto directo en la vida útil de heladeras, televisores, acondicionadores de aire o maquinarias y cintas de montaje, por citar ejemplos. 

Las personas estamos acostumbradas a medir esto en términos binarios: hay o no hay luz. Cuando en realidad, entre medio, hay una escala de situaciones que tienen que ver con el voltaje que corre por los cables mientras parece que no tenemos luz o, cuando creemos que el servicio se "normalizó" y en realidad lo que tenemos es una provisión con niveles de tensión que están por debajo de lo óptimo.

Esto pasó en la provincia de Mendoza en los últimos días y gráficos como el que forman parte de esta columna muestra algo a lo que los mendocinos, al igual que el resto de los argentinos, estamos poco habituados a ver: eso que ocurre mientras la luz va y viene: nunca nos enteramos si tuvimos baja tensión, si nuestra heladera estuvo expuesta a horas de baja tensión o si los acondicionadores de aire estuvieron afectados a los vaivenes del suministro durante horas de alta demanda por el calor - o ahora cuando llegue el invierno, por el frío.

El cuadro muestra la variación de tensión que vivieron los equipos industriales de unas de las principales empresas de Mendoza durante el apagón de esta semana.

¿Por qué es importante que cada vez más personas puedan ver en tiempo real qué ocurre con el suministro eléctrico? ¿Por qué no estamos acostumbrados a ver esto? La respuesta a estos interrogantes es la misma: culturalmente aún no hemos incorporado la idea de que la tecnología puede mostrar estos detalles y que inclusive nos pueden anticipar sobre los primeros síntomas previos a un corte de luz.

La buena noticia, en todo caso, es que ya hay empresas, inclusive aquí en Mendoza, que han avanzado en la transformación digital de la gestión eficiente de la energía y hoy cuentan con monitores en tiempo real del consumo, lo cual posiciona a la provincia como uno de los casos de referencia para Argentina. Esto permite cuidar a las personas, al capital de trabajo y garantizar la continuidad de la actividad económica. 

Está pendiente que, en nuestros hogares, avancemos también en ese cambio de mentalidad, donde dejamos de esperar a ver llegar la factura de la luz con dos meses de retraso para centrarnos en observar desde nuestro celular o desde la computadora cómo estamos consumiendo energía ahora que hemos encendido la pava eléctrica y pusimos el lavarropas. Ese pequeño cambio tiene un gran impacto en la conciencia sobre el consumo y nos llevará a todos a un mejor uso y ahorro de la energía y cuidado de sus costos. 

La medición en tiempo real del consumo de luz es algo a lo que debemos aspirar todos los ciudadanos, porque nos entrega información para que podamos hacer uso de la libertad de decidir y actuar. Mientras no modifiquemos nuestra forma de pensar y no impulsemos esta forma de medir para actuar, seguiremos a oscuras. Y ya sabemos lo engorroso que es eso.

* Ing. Claudio Figuerola, CEO de Wabee Smart Energy.