Presenta:

Preocupación en el Gobierno: la inflación comenzó 2023 con el pie izquierdo

La percepción de precios al alza ya fue confirmada por la realidad. El índice de inflación marcó un 6% en enero y llegó al 98,8% en los últimos 12 meses. Lorenzo Sigaut Gravina analiza en MDZ la evolución de los precios de la economía y pone el foco en qué hacer para que baje varios escalones.
1364352.jpg

El índice de precios al consumidor (IPC) nacional trepó 6,0% en enero de 2023, acelerándose casi 1 punto porcentual (p.p.) respecto del 5,1% registrado en diciembre de 2022. La aceleración se explica principalmente por el fuerte incrementos de precios estacionales (7,9%), por el inicio de las vacaciones de verano y fuertes subas de frutas y verduras y regulados (7,1%), por aumentos significativos de servicios públicos.

Sin embargo, la inflación núcleo también se aceleró en el margen en enero: 0,1 p.p. respecto a diciembre y 0.6 p.p. respecto de noviembre de 2022.

Preocupa en particular la aceleración de uno de los rubros más sensibles para la población de menores ingresos y las negociaciones paritarias que están por comenzar: el capítulo alimentos y bebidas sin alcohol trepó 6,8%, acelerándose más de 2 p.p. respecto la suba de diciembre del año pasado (4,7%).

La suba de frutas y verduras en enero (11,7% y 19,7%, respectivamente) explica mayormente esa aceleración. Estos rubros suelen trepar fuerte -por cuestiones estacionales- a comienzos del año, pero la sequía habría exacerbado las subas.

A esto se le suma que desde el 20 de enero el precio de la hacienda vacuna trepó más de 30% en tres semanas, y el rubro carnes del IPC nacional aún no captó la aceleración a nivel minorista, pues el rubro carnes y derivados subió sólo 3,9% en el primer mes del año.

Como el traslado del alza de la hacienda a las carnicerías y supermercados no es automático -suele demorar un par de semanas - esperamos una fuerte suba de la carne vacuna en el IPC de febrero, arrastrando el precio del pollo y cerdo (bienes sustitutos). La emergencia sanitaria declarada por un caso confirmado de gripe aviar en Jujuy podría jaquear la producción aviar -carne y huevos- si los casos/contagios se expanden, agravando más el panorama.

El rubro carnes y derivados pesa casi 9% en el IPC nacional y representa un tercio del capítulo alimentos y bebidas sin alcohol, por lo que el alza de febrero de los bienes salarios por excelencia en nuestro país podría superar la suba registrada en enero, complicando el intento por coordinar menores subas de precios y salarios en la antesala de las principales negociaciones paritarias.

Arrancar el año con un desvío de casi 50% en la tasa mensual de inflación respecto al objetivo de las autoridades económicas no es auspicioso.

A esto se le suma que marzo suele ser uno de los peores meses del año en materia inflacionaria por el inicio de clases y el comienzo de la temporada otoño/invierno, lo cual puede llevar el promedio de inflación del primer trimestre del año a rozar 6%.

Este punto es clave para las intenciones del oficialismo lograr que la inflación se ubique en torno al 60% en 2023, equivalente a un ritmo de suba mensual del 4%.

Arrancar el año con un desvío de casi 50% en la tasa mensual de inflación respecto al objetivo de las autoridades económicas no es auspicioso. Hay que destacar igualmente que la sequía extrema que afecta la producción agropecuaria perjudica la estrategia anti-inflacionaria: impulsa el precio de los alimentos frescos (carne, lácteos, granos), reduce drásticamente las exportaciones agroindustriales. 

Se perderían más de US$ 10.000 millones respecto a 2022, forzando mayores restricciones a las importaciones, jaqueando incluso el acceso al dólar oficial para importar de las firmas adherentes a precios justos, resiente la recaudación vía merma derechos de exportación de la agroindustria y aumenta la presión sobre la asistencia social de los hogares de menores ingresos.

* Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de Equilibra