Se cae la devolución del IVA y Francos negocia coparticipar costos en impuesto a las Ganancias
En 14 días el programa "Compre sin IVA" caerá y, casi en silencio, Javier Milei habrá consolidado el primer capítulo concreto de su ejecución del programa de ajuste fiscal de 5,7% del PBI. El programa había sido impulsado en septiembre pasado por Sergio Massa en su condición de ministro de Economía y candidato presidencial del entonces oficialismo, junto con la caída del impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría, como último intento de acercar la preferencia del voto de la clase media al candidato de Unión por la Patria.
Tanto la mejora del IVA como de Ganancias para los trabajadores en relación de dependencia operaron desde octubre, y quedaron firmes en el sistema impositivo criollo. Sin embargo, el segundo fue aprobado por ley (incluyendo el voto de Milei en su rol de diputado), y debería ser desmantelado de la misma manera. Es lo que se negocia en estas horas entre el ahora oficialismo y los gobernadores de toda ralea política, con la idea de la gente de Milei que sean estos los que se hagan cargo de la impopular medida, ya que pierden con la iniciativa massista tanto dinero como el gobierno nacional.
Sin embargo, se sabe, será un golpazo para la clase media. Hasta el momento, y quizá con algún colchón contable, el Congreso dará cuenta de la mejora y el impuesto volverá a hacer sangrar los ingresos de los trabajadores de empresas.
En el caso de la "Devolución del IVA" la situación legal de la mejora es diferente. Al ser un impuesto anualizado, la manera de aplicarlo fue ponerle un límite concreto de tiempo, con lo que la reducción de la presión del principal impuesto del nomenclador argentino fue definir su culminación para el 31 de diciembre. De esta manera, al no haber una renovación, caerá naturalmente el último día hábil del año.
Solo una ley del Legislativo podría cambiar su destino, y solo un pedido de extraordinarias del presidente Milei para esta semana o la próxima y una reunión de los diputados y senadores para su aprobación podrían hacer que la mejora continúe. Una utopía.
La medida implica que el programa "Compre sin IVA" incluye un beneficio para unas 18.000 personas para los productos de la canasta básica familiar, con un tope de reintegro de hasta $ 18.800, acreditado en forma automática en la cuenta bancaria de la persona que recibe el beneficio. Se supone que hasta el último día de vigencia habrá derecho de recibir el dinero, pero luego se caerá automáticamente.
La pelea por Ganancias
Con respecto a Ganancias, prácticamente está cerrado el acuerdo diseñado entre el ministro del Interior, Guillermo Francos y los gobernadores peronistas. Los 10 de Juntos por el Cambio (JxC) o similar no se hacen cargo del problema por haber votado los legisladores del sector en su momento en contra del proyecto, cuando el paquete se trató en septiembre pasado en el Congreso Nacional.
Siguiendo esta línea editorial, para estos gobernadores, las explicaciones y los costos políticos los deberán pagar el oficialismo actual y el que manejaba la Nación hasta el 10 de diciembre pasado, dado que fue la presión de Sergio Massa a los legisladores peronistas lo que permitió la aprobación de la medida, que además tuvo el voto positivo de los entonces dos legisladores de La Libertad Avanza: Javier Milei y Victoria Villarruel.
En su momento, la promesa de Massa a los gobernadores fue que la pérdida de ingresos por la suba del mínimo no imponible de Ganancias, de aproximadamente 7% del ingreso de las provincias, se compensaría con la apertura a la coparticipación del impuesto al cheque, medida que se incluiría eventualmente en el proyecto de presupuesto para el 2024 y comenzaría a aplicarse en el próximo ejercicio.
Palabra volátil
El acuerdo/promesa no quedó por escrito y se mantuvo siempre bajo el esquema verbal del entonces candidato presidencial del oficialismo, luego perdidoso en el balotaje. Finalmente, cuando los gobernadores intentaron reclamar por la promesa, desde las oficinas de Francos y por indicaciones de Milei, se les transmitió en los contactos previos a las reuniones formales de esta semana, que el impuesto al cheque no se toca ni se coparticipa, ya que su eliminación formaría parte fundamental de una futura reforma tributaria.
Como indica la tradición, cualquier impuesto que se coparticipe, tiene implícito su certificado de permanencia y su imposibilidad de modificación, ya que los votos de los diputados y senadores provinciales nunca estarán disponibles. Se negociará entonces la retroalimentación del impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría, a un nivel nuevo, más cercano a una actualización de la frontera vigente a septiembre del 2023, cercana a 1.100.000 pesos.
A esta altura, el único capítulo que resta negociar será quién se hace cargo del costo político de anunciarle la medida a la clase media: si la gestión Milei o el combo de gobernadores peronistas. Una alternativa es coparticipar la mala noticia entre ambos.


