ver más

Cuánto se gana comprando un inmueble en Miami para alquilar

Con un mercado inmobiliario en Argentina deprimido, la alternativa de comprar en Miami para alquilar es una opción que va en aumento. Eso se refleja en la fuerte demanda que existe. La perspectivas de rentabilidades de entre 6% y 10% atrae a inversores.

La inestabilidad económica, el cambio de reglas de juego, el cepo al dólar y la incertidumbre política hacen que muchos argentinos busquen alternativas de inversión más confiables de las que puede ofrecer el país y se decidan por comprar propiedades en lugares como Miami.

En la Argentina, una de las formas más tradicionales y seguras era la de ahorrar en “ladrillos”.

La actividad inmobiliaria fue un refugio elegido por muchos argentinos para preservar su dinero. Aún lo sigue siendo, pero va perdiendo peso en los últimos años por el desaliento que existe en el negocio del alquiler de propiedades.

Hace 30 años se había alcanzado el pico de rentabilidad con un 12% anual. Con la convertibilidad, en los 90, ese porcentaje bajó a alrededor de 8%. La ventaja que existía es que, por la vigencia del 1 a 1 y la estabilidad cambiaria, era una ganancia segura en dólares, más allá de recibir el pago en pesos.

La crisis del 2002 provocó un nuevo retroceso al 5% anual – con un piso de 3,5% - que se mantuvo oscilante durante varios años.

A partir del 2018 hubo un derrumbe a tan sólo 1,7% motivado por la brusca devaluación y cambios en la legislación.

En la actualidad, se ubica cerca del 3%. Son retornos bajos respecto a los que se puede conseguir con alguna inversión financiera.

Este bajo atractivo para inmovilizar una importante cantidad de dinero, sumado al empeoramiento de la situación política hace que muchos argentinos decidan invertir en otros países. En algunos casos, a partir de ahorros en “billetes verdes”, pero también de fondos proveniente de la venta de inmuebles en el país. Esto explica, en parte, la baja de precios.

Es este contexto, la zona de Miami es una de las preferidas.

La rentabilidad para viviendas en alquiler su ubica entre 6% y 8%, según el tipo de vivienda. En algunos casos, se puede llegar a 10%.

Si bien los compradores provienen de distintos lugares, los inversores argentinos están entre los más numerosos.

“Tenemos clientes de toda América latina, incluso de Europa, pero la mayoría son argentinos. Alrededor del 60% de las operaciones es de ciudadanos de ese país”, dijo a MDZ Carla Cabieses de la inmobiliaria Miami Life Realty.

“En estos días estamos comercializando dos complejos. Uno en Miami Beach y otro en Coconut Grove. El primero ya está todo vendido y en el otro quedan pocas unidades. Los argentinos son los que más compran”, ratificó.

El resto se reparte entre chilenos, peruanos y algunos europeos.

La agente inmobiliaria explicó que la rentabilidad depende de las zonas y los edificios, según sus amenities.

“Los edificios más caros ofrecen una rentabilidad menor porque las expensas las paga el propietarios” agregó.

El perfil del comprador argentinos apunta a propiedades de US$300.000 o un poco menos. Ese es el mercado principal. Se trata de propiedades nuevas o con pocos años, pero la variedad es tan grande que se pueden conseguir inmuebles por menor precio. Aunque también hay compradores de inmuebles que rondan el millón de dólares.

En las zonas más accesible y para viviendas usados, el valor del metro cuadrado parte de alrededor de US$1.500. En los avisos clasificados de sitios que comercializan propiedades en distintos lugares de Miami. En North Miami, un departamento de 80 metros cuadrados cuesta entre US$130.000 y US$150.000.

A partir de esos valores, el precio puede subir a cifras siderales para los bolsillos más fuertes.

Un dato a tener en cuenta es que los valores de las propiedades vienen en aumento en el último año con subas promedios muy por arriba de los valores históricos.

Es por eso que en el mercado se habla de una posible “burbuja” inmobiliaria, como a fines de la primera década de este siglo. Según estimaciones de los brokers, el valor del metro cuadrado está más del 50% arriba que en 2008, cuando estalló la crisis financiera internacional. La mayor parte de este aumento se produjo en los últimos dos años.

Por eso, hay mucha incertidumbre sobre lo que puede pasar con los precios en el futuro cercano.