Finalmente, ¿habrá o no devaluación del peso en Argentina?
Días atrás se difundió un supuesto plan de Gabriel Rubinstein, viceministro de Economía, mediante el cual habría una devaluación del peso del 50%. Pero después el dos de Sergio Massa desmintió esos dichos informalmente. El analista económico de MDZ radio, Carlos Burgueño, se refirió al respecto.
Te puede interesar
Tren a Chile: Cuyo elige el Paso del Planchón al sur de Mendoza
El viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, explicó que de ninguna manera habrá devaluación en los próximos días. Esto fue debido a los rumores que se trascendieron sobre una suba del tipo de cambio.
Según Burgueño, este plan existió en julio -durante la gestión de Silvina Batakis-, pero de ninguna manera coincide con un plan actual de Rubinstein y remarca sus dichos en cuanto a que en las próximas semanas no habrá ningún tipo de megadevaluación: “Lo que él dice en ese audio es que es difícil que con esta brecha cambiaria, del más del 100%, tener una economía sana. Pero devaluar en estas circunstancias te lleva a una hiperinflación. Entonces, las consecuencias de devaluar son peores que las de no hacerlo”.
El especialista explicó que una megadevaluación llevaría a una hiperinflación, por lo cual la decisión -que ya aplicaba Martín Guzmán desde el inicio de su gestión al frente del Ministerio de Economía- es todos los días hacer pequeñas devaluaciones del peso, en cuanto a centavos. Esto se mantiene actualmente..
Lo que pasa es que "es preferible una brecha del 200% que una hiperinflación: con esa brecha 'estamos vivos' con una hiperinflación, no lo estaríamos”, remarcó Burgueño.
La clave para el analista es trabajar para mejorar las condiciones y que en un futuro la brecha cambiaria llegue a menos del 50%, en este Gobierno o en el próximo. Para Burgueño, el viceministro cree que hay que devaluar, pero no en estas circunstancias.
De todos modos, y ya para concluir, el economista de MDZ radio dijo que hay que perderle el miedo a debatir sobre posibles devaluaciones, porque son tecnicismos que la economía permite. Por supuesto, en el marco de una análisis profundo para que las consecuencias sean positivas y no empeoren la situación.

