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La tendencia alcista de los metales para baterías podría terminar en el corto plazo

Según Goldman Sachs, el cobalto, el litio y el níquel caerán por la rápida acumulación previa.

Goldman Sachs, uno de los bancos de inversión más importantes y prestigiosos de la actualidad, recientemente proyectó que los precios del cobalto, el litio y el níquel, tres metales fundamentales para el desarrollo de baterías, podrían caer en los próximos dos años.

El principal motivo por el cual ocurriría una tendencia alcista es la extremadamente rápida acumulación previa por parte de los inversores y operadores que querían exponerse a la transición hacia las energías renovables y la industria de los vehículos eléctricos.

“Los inversores son plenamente conscientes de que los metales de las baterías desempeñarán un papel crucial en la economía global del siglo XXI”, expresaron los analistas Nicholas Snowdon y Aditi Rai, pero agregaron: “Sin embargo, a pesar de este perfil de demanda exponencial, vemos que el mercado alcista de los metales para baterías ha terminado por ahora”.

Las perspectivas a largo plazo para estos metales en particular siguen siendo muy sólidas, principalmente por la rápida adopción de los vehículos eléctricos. No obstante, la exuberancia de los inversores ocasionó un exceso de oferta.

En concreto, la estimación de Goldman Sachs habla de un litio a USD 16.000 por tonelada para 2023, un cobalto a USD 59.500 y un níquel a USD 25.000, aproximadamente.

Tras alcanzar un piso, se prevé que los precios vuelvan a dispararse luego del 2024. En este sentido, la entidad financiera remarcó: “Esta fase de exceso de oferta finalmente sembrará las semillas del superciclo de materiales para baterías durante la segunda mitad de esta década”. Entonces, “el aumento de la demanda superará de manera más sostenible el crecimiento actual de la oferta”, concluyó.