Las claves para no caer en el endeudamiento
Por Mark Ford*
Las deudas en las que las personas incurren y en las que están por incurrir son una de las causas habituales de la imposibilidad de dormir correctamente por la noche. Y es lógico: esas obligaciones nos quitarán una parte de nuestros ingresos mensuales y, en algunos casos, llegarán a complicar nuestras finanzas personales.
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Afortunadamente, existen diversas formas de enfrentar las deudas y no complicarte financieramente. A continuación, te voy a comentar cuáles son.
Prestar atención al monto global que debemos, incluyendo los intereses
Si no puedes controlar tu dinero, difícilmente puedas controlar tu vida. Debes conocer cuánto dinero debes en términos reales, independientemente de si puedes o no cancelar la deuda
Estar informado nos permitirá poder negociar una quita de la misma con la persona o entidad a la que le debemos, que nos permita retomar el control de nuestras finanzas sin tener que gastar gran parte de nuestros ingresos en intereses.
No incrementes tus gastos apenas crezcan tus ingresos
Si tienes un trabajo en relación de dependencia, es muy probable que tus aumentos de sueldo respondan más a una cuestión de inflación que a un aumento del salario en términos reales.
Sin embargo, si eres un afortunado y tus ingresos aumentaron en términos reales, una medida efectiva para mantener tus deudas bajo control es hacer un ajuste inteligente: si mantienes tu nivel de vida y no incrementas tus gastos, lograrás posicionarte mejor
El famoso método avalancha
Es uno de los métodos más fáciles para liquidar una deuda. Arma un pequeño listado con todo el dinero que debes, empezando por las que tienen el interés más alto, sin importar el saldo pendiente de pago.
La primera deuda en tu lista se convertirá en tu primera prioridad. La razón por la que se debe pagar las deudas con intereses altos es simple: la mayoría de las deudas tienen un costo atado a ellas en la forma de intereses compuestos. Cuanto más alto el interés, más rápido se incrementa.
Con el método avalancha, estás reduciendo la tasa a la cual crece el costo, disminuyendo la tasa de crecimiento del costo total de tu deuda a la larga.
Usa solo una tarjeta de crédito y no especules con las fechas de vencimiento
Especular con los vencimientos para no realizar el pago completo o solo pagar de forma parcial es un escape de corto plazo para un problema pensado a largo plazo, como los son los hábitos de consumo y las deudas en general.
Un error muy común es utilizar las tarjetas de crédito para apalancar gastos e ingresos, con el riesgo de entrar en un montón de deudas en donde una mala acción puede ocasionar que perdamos el crédito disponible y, por ende, tengamos una deuda casi impagable. Mi recomendación es solo utilizar la tarjeta en casos puntuales.
No confíes en recursos humanos
Es incuestionable la caída del poder adquisitivo de los salarios, por lo que pedir adelantos de sueldo suele ser una de las soluciones a la que recurren las personas.
Esta medida produce cierto alivio temporal, ya que les permite a las personas cubrir sus gastos sin ajustar las necesidades de ese mes. El problema está cuando llega la hora de cobrar un salario reducido, el problema principal sigue latente.
Lo mismo pasa con la plata prestada que le pides a tus allegados. Es bueno saber que cuentas con un respaldo financiero, pero confiarte en eso sin ajustar tus gastos no ayudará a que tengas un comportamiento responsable con tus deudas.
Cuidado con los créditos de consumo
Con esto nos referimos a créditos que se suelen dar con muy pocos requisitos por parte de nuestro acreedor. Un ejemplo son los préstamos directos en las grandes cadenas de electrodomésticos o distribuidores.
Lo que muchas veces no se sabe de este accionar por parte de los que suelen solicitar estas líneas crediticias informales es que en una gran cantidad de casos no podrían calificar para préstamos bancarios.
Justamente los requisitos que suelen pedir las entidades financieras tienen que ver con una estimación mínima por parte del acreedor en relación a la capacidad de pago de la deuda por parte del deudor y por lo general la diferencia de costo entre estos préstamos y los préstamos bancarios es abismal.
Por último, el punto más destacado: muchas personas creen erróneamente que esta medida es un ahorro en tiempos de alta inflación e incluso en hiperinflación, e incurren en este error una y otra vez, endeudándose y complicando sus finanzas en extremo.
Los autos nuevos no son negocio
Adquirir un vehículo nuevo, salvo que se acceda a una tasa subsidiada, jamás debe ser considerado un ahorro o una inversión, ya que se producen gastos e impuestos como el seguro y la patente del vehículo, por lo que se termina comprando un pasivo y no un activo, dado que el vehículo tendrá costos de mantenimiento que seguirán restando ingresos a nuestro patrimonio.
Entendemos la ilusión o felicidad de muchas personas por comprar un 0 km en cuotas, pero piénsalo bien y no te autoengañes. De esta forma, no sufrirás ni te lamentarás por el impacto que puede tener esta deuda en tu salud financiera.