Por esto hay que comprar acciones que repartan dividendos
Por Zach Scheidt*
Mis hijos dicen que soy tacaño, y tienen razón. Cuando hago las compras, me inclino por los productos más baratos. Y nadie debería recriminármelo. Al fin y al cabo, con siete hijos, tengo muchos gastos, por lo que tengo que lograr que el dinero rinda lo máximo posible.
En numerosas ocasiones, esto se traduce en tratar de encontrar el precio más bajo posible para comprar lo que consumimos en el día a día. No obstante, aprendí que existen algunos aspectos, incluyendo algunas inversiones, en las que conviene pagar más.
Y esto es lo que sucede con las acciones que reparten dividendos. Aunque suelen ser más caras que el promedio por pertenecer a compañías del más alto nivel, pagar un extra vale pena por varios motivos.
Recibimos lo que compramos
Cuando se trata de comprar cosas baratas, la expresión “recibimos lo que compramos” es más que adecuada. El año pasado, compré unas mochilas en oferta increíbles por solo USD 10 cada una para mis hijos.
Pero antes de que terminara la primera mitad del año, los cierres comenzaron a estropearse y las tiras se descosieron. Al final, tuvimos que cambiarlas por unas de mayor calidad y terminé pagando más que si hubiese comprado mochilas buenas al inicio.
Con esta vivencia, aprendí que hay que tomar decisiones vinculadas a los gastos pensando más allá de encontrar un buen precio. En algunos casos, prefiero gastar poco, ya que no estoy dispuesto a pagar un sobreprecio solo por una marca.
Sin embargo, en otras ocasiones, realmente se justifica pagar algo más por una mayor calidad. De esta forma, lo que compremos durará más, el viaje que realicemos será más lindo y el médico al que asistamos tendrá más experiencia.
Este mismo concepto aplica al ámbito de las inversiones. En algunas oportunidades querremos comprar los activos más baratos para obtener una rentabilidad más alta. Pero otras veces tiene sentido pagar algo más para acceder a inversiones estables y consistentes. Y para saber cuáles valen la pena pagar “de más”, uno de los mejores indicadores es la distribución de dividendos.
Una estabilidad asegurada
Generalmente, invertir significa asumir un riesgo para obtener un beneficio en el largo plazo. Entre otras cosas, una caída del mercado puede eliminar todas las ganancias de forma instantánea. Por lo tanto, hay que tener en cuenta otras alternativas que brinden estabilidad y un retorno fijo.
Y en este punto entran en acción los dividendos, ya que generan ingresos periódicos sobre el dinero que colocamos. Invertir en acciones de compañías que repartan beneficios entre los accionistas puede ayudar a amortiguar el impacto de un sacudón bursátil.
Lo ideal es enfocarnos en empresas sólidas que distribuyan dividendos desde hace varios años, o décadas, para no corre riesgo de que la empresa decida dejar de pagar.
Lo caro puede valer la pena
Al estudiar el precio de las acciones que reparten dividendos, se puede notar que no son precisamente las más baratas del mercado. Frecuentemente, las más caras son las que mayor potencial de crecimiento tienen.
Entonces, cuando armemos una lista de las acciones que quisiéramos comprar, hay que considerar las que tengan negocios estables y repartan suculentos dividendos, para así poder tener un retorno consistente que ayude a navegar calmadamente por la volatilidad de los mercados.