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El Gobierno de Rusia regulará y reconocerá oficialmente las criptomonedas

Rusia controla más del 10% de la oferta global de criptomonedas y se dio cuenta que prohibirlas es una mala idea.
Foto: Pixabay
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Después de un profundo análisis, el Gobierno ruso va a regular y reconocer oficialmente a las criptomonedas, poniendo fin a los rumores vinculados a la posible prohibición de este mercado.

Mediante un informe, Rusia confirmó que va a regular el intercambio de las criptodivisas “con obligaciones estrictas para todos los participantes del mercado profesional y énfasis en los derechos de los inversores ordinarios”. El objetivo principal del Estado ruso es controlar el flujo de los criptoactivos y gravarlos con impuestos. Aún no se sabe si las criptomonedas serán consideradas como un análogo a la moneda o como un activo financiero.

El anuncio llama particularmente la atención, ya que el Banco Central ruso se mostró bastante reacio al mercado de las criptomonedas, atacándolo y señalando que estos activos perjudicaban más de lo que ayudaban a la sociedad, a tal punto que incluso propuso prohibir la minería de estos activos en todo el territorio.

Por el contrario, el poder ejecutivo había adoptado una postura más abierta, principalmente por una cuestión meramente impositiva, ya que, al no haber una regulación de este mercado, esta actividad casi no pagaba impuestos.

El interés por parte del Estado en el mercado cripto tiene lógica: el valor aproximado de las criptomonedas que poseen los ciudadanos rusos supera los 210.000 millones de dólares, aproximadamente un 33% del valor de todas las empresas del país. Esto generará que, si se sigue avanzando en la regulación, haya enormes ingresos en las arcas del fisco por el establecimiento de impuestos.

El Gobierno ruso aclaró el motivo de su postura por regular y reconocer oficialmente este mercado y sus activos: “La ausencia total de regulación de esta industria, así como el establecimiento de una prohibición, conduciría a un aumento en la participación de la economía sumergida, un aumento en los casos de fraude y la desestabilización de la industria en su conjunto”.