Otro aplazo de Argentina: sigue en el furgón de cola en inversión extranjera directa en la región
Una vieja ley económica no escrita señala que las estadísticas suelen tener más de lectura posible y que con los mismos datos puede afirmarse una cosa, o todo lo contrario.
Es lo que parece sugerir el relevamiento de inversión extranjera directa (IED) 2021 presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), donde se afirma que la IED creció el año 43,6% en Argentina frente a un promedio regional de 40,7%.
En principio, hay que tener en cuenta que la mejora se relaciona especialmente con una base de comparación muy baja en 2020 por la pandemia. De hecho, todos los países y subregiones de América Latina registraron una importante mejora en la captura de inversión extranjera directa.
La Inversión Extranjera Directa (IED) en Argentina alcanzó en 2021 a US$ 6.782 millones, con una mejora del 43,6% en relación con 2020 y del 2% respecto de los niveles previos a la pandemia, una evolución que superó al promedio de la región, según un informe dado a conocer hoy por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Trabas y obstáculos
Pero el dato más interesante del informe es que Argentina apenas supera en IED a las economías más pequeñas de la región. Esto en gran medida, responde a condiciones macroeconómicas que no favorecen la llegada de inversiones. Uno de los principales desincentivos se debe a las restricciones que tienen las empresas de capital extranjero para girar utilidades a sus matrices.
"Las reinversiones de utilidades se mantuvieron como el principal componente (72% del total) y en 2021 alcanzaron un monto superior en un 85% al de 2020, después de tres años consecutivos de descensos", destaca el informe de Cepal.
Así, señala el documento, "se recuperaron los niveles anteriores a la pandemia y aumentó la importancia relativa de este componente en comparación con años anteriores, en que la media era del 63%, lo que se debe a la estructura fiscal y cambiaria vigente en la Argentina, que favorece este componente por sobre los demás".
Tras aclarar que las entradas de IED en la Argentina fueron un 43,6% superiores a las de 2020 y totalizaron US$ 6.782 millones de dólares, el documento señala que "sin embargo, este valor es inferior no sólo a las entradas anteriores a la pandemia, sino también a la media de las entradas registradas en los últimos diez años (8.775 millones de dólares)", remarcó la Cepal.
El organismo, dirigido por el costarricense José Manuel Salazar-Xirinachs, advirtió que el panorama para 2022 "es de una enorme incertidumbre", con un "deterioro de expectativas" y una "aceleración de la inflación en la región y el mundo".
Y precisó: "La gran incertidumbre en relación con la duración y las consecuencias de la guerra en Ucrania hacen extremadamente difícil estimar el comportamiento de las entradas de IED en América Latina y el Caribe en 2022".
Como sucede desde hace muchos años, el ranking es liderado por Brasil, que capturó el año pasado US$ 46.441 millones, 22,9% más que el año previo, lo que refleja también que la caída no había sido tan grande. Le sigue México con US$ 33.439 millones, apenas dos millones más que en 2020.
La tercera economía de la región en IED es Chile, que logró atraer US$ 15.252 millones, 65,7% más que el año anterior, mientras que Centroamérica en su conjunto llegó a US$ 10.794 millones, luego de tocar un piso de apenas US$ 2131 millones, logrando multiplicar por 5 las inversiones extranjeras directas.
En cuanto a Colombia, el capítulo IED refleja US$ 9.727 millones, luego se ubica el Caribe (todos los países del área) con US$ 8.957 millones y Perú con US$ 7.455 millones. Recién ahí aparece Argentina con los mencionados US$ 6.782 millones.
El listado lo cierran Uruguay (US$ 2 587 millones), Ecuador (US$ 638 millones), Bolivia (US$ 599 millones) y Paraguay, apenas US$ 122 millones.