Qué pasa con los precios de los inmuebles por el salto del dólar blue

Qué pasa con los precios de los inmuebles por el salto del dólar blue

Los movimientos en el mercado cambiario en las últimas semanas impactan en las perspectivas del sector inmobiliario de cara a un 2023 que ya está a la vuelta de la esquina. Qué va a pasar con los valores de las propiedades, tendencias del mercado y el crédito para comprar.

Horacio Alonso

Horacio Alonso

El año cierra con tensión cambiaria por la suba del dólar blue y hay sectores sensibles a la cotización de la divisa estadounidense que se ponen en alerta. 

En el mercado inmobiliario siguen atentos a lo que sucede con el tipo de cambio, pensado en lo que puede pasar en 2023. 

“Ésta es una época especial para el movimiento del (dólar) blue, como sucede casi todos los fines de año. Si tomamos un período más largo, lo que vemos es que la cotización acompaña el nivel inflacionario” dijo a MDZ el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, Alejandro Bennazar

Dólares o crédito

Durante los últimos meses, el mercado viene mostrando señales de recuperación y, en gran parte, este comportamiento fue de la mano de una mayor tranquilidad cambiaria. El salto del dólar marginal de los últimos días podría jugar en contra de esta tendencia, en caso de mantener su inestabilidad, pero en el corto plazo no parece tener impacto. 

“Ante la falta de crédito, las operaciones se concretan con gente que tiene los dólares, por lo que no varía mucho la situación. Como este movimiento se dio muy sobre el cierre del año, no habrá cambios. Lo que no se hizo hasta ahora no se va a hacer hasta después de mediados de enero” agregó el directivo.

El plazo mencionado está vinculado a la temporada alta de vacaciones, cuando la actividad se paraliza.

Por el momento, el cierre de 2022 es alentador ya que la actividad consolida su recuperación. Los niveles de escrituras ya están en los registros de 2015 y 2016. Incluso, son parecidos a 2019. El empresario estimó que falta poco para alcanzar los picos del 2017 y 2018, años que marcaron un pico en las operaciones, impulsadas por la aparición del crédito

Dura negociación

La situación de los últimos meses es dispar, según la región del país. En la Ciudad de Buenos Aires, donde se encuentra la mayor concentración de inmuebles, hay un aumento de la demanda que está reduciendo la brecha entre el precio pedido y el ofrecido. 

“Veníamos de niveles de contraoferta de 15% o más y ahora se cierran operaciones con sólo 5% o menos de diferencia entre los que pide el vendedor y lo que está ofreciendo en comprador. Ésa es una señal de un mercado más sólido”, agregó. 

La explicación de esta situación se puede encontrar, por un lado, en la estimación por parte de los inversores que los valores de la propiedad llegaron a un piso. El otro motivo es la demanda de compradores que buscan adquirir un inmueble para volcarlo al alquiler tradicional o temporario. Esto encuentra justificación en una mejora en la rentabilidad de la locación que pasó del 2% anual a más de 3,5% para contratos de dos años. Duplica esos niveles si se trata de alquiler temporario. 

En tanto, la recuperación del mercado de compraventa se percibe con más fuerzas en algunas provincias.  

En este contexto, las perspectivas para los próximos meses son positivas. 

“El 2023 va a ser un año bisagra en el que se va a consolidar esta tendencia y una transición para el año siguiente. La demanda va a ir en aumento. Seguramente, el 2024 va a ser un año bueno en ventas, recuperando el volumen de otros años, y eso se reflejará en una mejora de los precios” puntualizó Bennazar.

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