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Mendoza recupera el turismo a los niveles de prepandemia

La cantidad de turistas que llegaron en 2022 estarán apenas por encima de los que arribaron en 2019, en parte porque los chilenos comenzaron a salir tarde. La llegada de los brasileños, la conectividad y el desafío de mejorar la infraestructura.
Foto: Emetur
Foto: Emetur

Según datos del Ministerio de Cultura y Turismo de la provincia, en 2019 llegaron a Mendoza 3.815.000 turistas,  mientras que en 2022 –sin los números de diciembre- lo hicieron 3.583.000. En este contexto, el año cerrará apenas por encima de los niveles de prepandemia; pese a una suerte de sensación existente de que hay muchos turistas dando vueltas; en especial extranjeros.  

No obstante, es cierto que los brasileños fueron los primeros en llegar y se destacan entre los extranjeros. Junto con los chilenos, también hay visitantes paraguayos y uruguayos. Más allá de los que llegan vía Panamá de regiones más lejanas, Mendoza ha buscado atraer turismo regional o de países cercanos debido a las tendencias globales de estadías cortas.

En el reparto de los que vienen, aunque se ha salido de la ecuación 80% locales y 20% extranjeros; la diferencia continúa en niveles altos y hay quienes destacan que el turismo internacional ha bajado. El sector del enoturismo, en tanto, es el que se lleva un importante porcentaje de visitantes de otros países, ya que la división aquí es de 50 y 50.

Pese a su buen posicionamiento general y al reconocimiento en la conectividad aérea existente, Mendoza aún tiene mucho por crecer, tanto en cantidad de vuelos como en infraestructura debido al gran potencial general.

Es importante destacar que el 66% de los turistas que llegan lo hace en auto, el 20% en avión y el 16% en ómnibus. Entre los que arriban en vehículo particular se encuentran los visitantes nacionales, pero también parte de los chilenos que –por las restricciones en ese país durante el primer semestre- este año demoraron en llegar y en parte explican los 300.000 turistas que faltarían arribar para igualar o superar los números de 2019.

Crece la alta gama de la mano del vino

Ha habido diferencias en la situación de las distintas categorías. Mientras los hoteles de 4 y 5 estrellas o similar; así como el sector enoturístico de alta gama reflejaron una ocupación casi constante; el resto tuvo altas y bajas, más atadas a la situación macroeconómica nacional, así como a cierto freno de la economía que comenzó a percibirse en los últimos meses del año.

“El sector turístico en general y en particular los hoteles de 4 y 5 estrellas, y también las propiedades de alta gama vinculadas al mundo del vino, tuvimos un 2022 con crecimiento y la mayoría de las propiedades han recuperado los valores de 2019”, sostuvo Santiago Alsina, gerente general de Diplomatic Hotel y presidente de la Filial Mendoza de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT).

Para el presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros, Gastronómicos y Afines (Ahega), Edmundo Day; aunque es interesante, el volumen de las categorías altas no tiene un alto impacto en las estadísticas totales del sector. Según los cálculos de esta organización, el rubro gastronómico aún no termina de recuperarse luego de la gran caída que implicó la pandemia y que, pese a la recuperación de inicios de año, se desaceleró fuertemente debido a la inflación y a la dificultad que implica comer afuera, incluso para los turistas.

En este contexto, creció la cantidad de bodegas abiertas al turismo, así como las que ampliaron su oferta gastronómica. En este punto, todavía hay para crecer ya que de 1000 bodegas son 276 las que ofrecen servicios turísticos en Mendoza. “La provincia está muy identificada con el vino y es una fortaleza a explotar”, afirmó Nora Vicario, ministra de Cultura y Turismo de Mendoza, quien también expresó la importancia de potenciar áreas como montaña y naturaleza o eventos internacionales.

Vuelos semanales

Cuando la pandemia lo permitió, Mendoza fue una de las primeras provincias en abrir sus puertas y buscó mantener la estrategia de promoción turística. Además de las provincias argentinas, el foco estuvo puesto en los países limítrofes o cercanos. “La primera recuperación fue a partir de los fines de semana largo, pero también por la tendencia de que los turistas no están más de tres días en un solo lugar”, apuntó la ministra.

Algo que la mayoría de los operadores destacó es la estrategia de conectividad local y que Vicario definió como una “obsesión”. En total, hay 174 vuelos, entre cabotaje e internacionales, que llegan por semana a Mendoza; veinte menos de los que había en 2019 y que, en general, operaban las low cost. “Ha sido la ruta más vendida y con esos datos pedimos más frecuencias”, destacó Vicario, al tiempo que agregó que el 87% del turismo internacional llega vía Buenos Aires. “La demanda aún supera la oferta y es preciso volver a contar con esos aviones desde Buenos Aires”, sumó Day.  

En los vuelos, son los brasileños los que más llegan ya que, con gran cantidad de vuelos directos de San Pablo y Río de Janeiro van y vienen prácticamente repletos; lo que incita a realizar promociones en ese país. “Vemos un turismo constante de brasileños, mientras que el chileno –nuestro aliado natural- recién empezó a aparecer tímidamente después de Semana Santa”, sostuvo Vicario.

Lo que viene y la necesidad de infraestructura

El potencial de crecimiento de Mendoza puede verse opacado por la escasa infraestructura existente que, según los operadores, crece lentamente, de manera aislada e impulsada por el sector privado sin crédito o beneficios fiscales, más que por el sector público tanto nacional como provincial. Aquí no solo entran rutas y caminos que es necesario mejorar, sino también servicios básicos como sanitarios y mayor control en lo que, por caso, a alquileres temporarios respecta.

Los distintos operadores consultados,así como la ministra Vicario apuestan por un crecimiento del sector para el año que viene y el futuro. Sin embargo, nadie se inclina por un boom sino por un movimiento más paulatino. Adrián González, presidente de la Cámara de Hotelería de Mendoza, comentó que la incertidumbre es alta y que pese a que el turista nacional quiere salir y disfrutar; las condiciones de alta inflación (con tarifas muy altas por este motivo), generan un contexto de alta incertidumbre ya que los turistas no planifican con anticipación, sino que deciden a último momento las salidas.