Un simulador para "recorrer" minas y conducir camiones de gran porte
Podría ser la envidia de cualquier niño amante de las consolas de juego. Pero no. Es el simulador CAT -Caterpillar- para la formación de operadores de equipos pesados, una experiencia mediante tecnología virtual que emula una situación de faena minera in situ.
Es una de las herramientas de capacitación más difundidas en la industria. Permite que los operarios nóveles se capaciten de manera segura y ya en terreno, esto se traduce en productividad y uso correcto del equipo.
La ventaja del simulador es que los operadores aprenden bajo los mismos procedimientos que en la máquina real, utilizando controles y botones genuinos para adaptarse a cada máquina. Además, los estudiantes no usan controles genéricos o el mismo control para múltiples máquinas como otras compañías de simuladores.
“Es una herramienta de capacitación que, si bien nos permite certificar las habilidades de nuestros técnicos, también nos ayuda a agrandar la base de la pirámide técnica con conocimientos y acercarlos a más personas interesadas en la industria”, explicó Germán Wilson, vicepresidente de operaciones y country manager de FinningCAT Argentina.
Hay simuladores de distintas máquinas y según las necesidades. Desde el icónico camión fuera de ruta, hasta topadoras, excavadoras o cargadoras, tal como pudo conocer MDZ en la reciente feria minera realizada en San Juan.
Hace tres meses la firma inauguró en esta provincia un Centro de Reparación de Componentes para la minería (CRC) y un nuevo Finning Instrucción Técnica (FIT). Básicamente y en términos de Wilson, es una forma de colaborar con la industria ante la escasez de técnicos en virtud del crecimiento minero en la provincia.
Esto significa apuntar a una formación que va menor a mayor en diferentes niveles. Desde los conocimientos básicos sobre la conformación de un taller, los equipos y las normas de seguridad, hasta soluciones específicas en la reparación de motores, por ejemplo, con el desarrollo de habilidades puntuales. “Las habilidades se van certificando según las necesidades, es un traje a medida de nuestro cliente, es un técnico muy especializado con la minuciosidad casi como de un cirujano”, detalló Wilson.
Por el lado de la reconstrucción de componentes, la tarea se centra en brindar una segunda y hasta tercera vida a los equipos a través de ellos; el caso de una suspensión o de una transmisión. Lo interesante es que se hace con insumos y mano de obra local lo que implica un ahorro significativo. De acuerdo a la fuente: Por cada dólar que se sustituye reparando repuestos, se evita tres dólares de importación.
El CRC consta de dos naves donde funcionan un taller de servicios de reparación de componentes mayores -mandos finales, diferenciales, masas, suspensiones-; una bodega de repuestos, pañol, zona de overhaul y armado de equipos mineros y un sector para la fabricación de mazos de cable.