Insólito: fabricas no pueden aumentar producción por falta de dólares
Es difícil imaginar un país en el que el aumento de la actividad, en vez de ser una buena noticia, sea un problema. Pero ese país tiene nombre: se llama Argentina.
La falta de dólares está generando que el incremento de la producción, en determinadas industrias, le provoque al Gobierno una crisis de divisas. Sucede en distintos sectores, pero, en el automotriz, se percibe claramente.
Un 0km que se fabrica en las plantas locales tienen alrededor de 70% de piezas importadas. Es decir, si se producen más vehículos, más dólares se requieren para comprar piezas en el exterior.
Un informe difundido, recientemente, por la asociación que agrupa a las empresas autopartistas (AFAC) lo muestra claramente.
La balanza comercial de autopartes –dice el estudio - marcó un déficit de US$ 3.529 millones durante el primer semestre del año, con un incremento de 64,1% respecto al mismo periodo de 2020.
Explica la entidad que este mayor rojo comercial estuvo motivado por un aumento en las importaciones que "se correlaciona con la suba en la producción de vehículos”.
Los datos muestran que las importaciones pasaron de US$ 2.599 millones durante el 1° semestre de 2020 a US$ 4.189 millones en el mismo periodo de 2021 (+61,2%).
La otra cara de la moneda son las exportaciones. En el mismo período de comparación registraron un aumento de 47%, por un monto total de US$ 660 millones.
Crecieron menos y esto explica la suba del déficit.
Para entender el problema, AFAC remarcó que, en el primer semestre, la producción automotriz tuvo un incremento de 123,9% para alcanzar las 193.580 unidades fabricadas. Esto se pudo hacer porque había stocks de autopartes importadas que quedaron como consecuencia del cierre inesperado de las fábricas por la cuarentena del 2020.
Una vez agotados estos inventarios, se necesitó importar de nuevo y a un ritmo mayor, por el crecimiento de la demanda.
Lo que sucede hoy en el sector es que el Gobierno Nacional está limitando la importación de vehículos por falta de dólares, pero también se está empezando a sentir que se dificulta el ingreso de autopartes del exterior.
El mes que termina hoy fue muy complicado para la liberación de los permisos de importación, tanto para 0km como para piezas e insumos. Así lo reconocen en off los directivos de las empresas.
"Si quisiéramos producir más, no podríamos porque no tendríamos las piezas importadas necesarias. Está muy complicado", explicaron a MDZ desde una terminal
Las proyecciones de producción para este año serán difíciles de cumplir, en gran parte, porque la falta de dólares le pone un techo a la actividad de fábricas que demandan muchas autopartes del exterior. El caso que ilustra esta situación es el de la empresa Renault, tal como trascendió hace unas semanas. Necesita aumentar la producción y tomar trabajadores, pero no puede hacerlo en la magnitud que requiere debido a que el Banco Central no le garantiza los dólares para aumentar las importaciones de autopartes.
El Gobierno le asignó un cupo de divisas a cada empresa. Con ese dinero, deben importar autos y piezas para producir. Si crecen en una parte del negocio, se quedan sin dólares para la otra. Hoy, la realidad muestra que no les alcanza para ninguna de las dos actividades, por el aumento de la demanda. Esto hace que tengan que administrar el abastecimiento de vehículos o regular la producción.
Es cierto que también hay problemas de abastecimientos de insumos por problemas de logística, a causa de la pandemia, como por la falta, por ejemplo, de semiconductores o chips. Este es un problema que afecta a las industrias de todo el mundo.
En la Argentina, se agrava por la crisis de divisas.
Una solución a esto podría ser el incremento de las exportaciones que generen dólares frescos, pero el círculo vuelve a cerrarse en el mismo punto. Para exportar más, hay que producir más y para esto se necesitan dólares.
Otra, aumentar la participación de autopartistas nacionales. No es fácil. Para eso se necesitan inversiones y son pocos los que se animan a hacerlo, en el contexto actual.
Este ejemplo sirve para ilustrar lo que sucede en gran parte de las industrias argentinas que enfrentar la odisea de producir en un país sin dólares.