Por qué ahora baja el dólar blue: la versión oficial

Por qué ahora baja el dólar blue: la versión oficial

Según el Gobierno, las señales oficiales provocaron el fin de la corrida. El mercado coincide, pero mira al FMI.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Prudentemente, el Gobierno celebra que (cita textual) "la corrida terminó". El dólar blue cerrando ayer a 180 pesos; lo que implica una caída de 5 pesos en una semana. Y, aseguran, sin "manos amigas" que hayan intervenido. La visión oficial es que sólo con los movimientos habituales de un mercado irregular casi sin controles y donde compran y venden personas que no lo pueden hacer en las vías oficiales (por el motivo que sea), provocó un reacomodamiento del precio del dólar alternativo; lejos del techo de 195 pesos de septiembre del año pasado.

Se afirma en el Gobierno que fue la propia evolución de ámbito blue el que derivó en un nuevo equilibrio, que incluso podría derivar en nuevas bajas. Los más aventureros (personas que no pertenecen al gabinete económico sino al ala política del Gobierno) afirman incluso que si aparecieran las "manos amigas" (hoy reacias a participar), el valor podría reducirse de manera drástica.

Desde el ministerio de Economía y el Banco Central lo que se mira ahora es la relación entre el oficial y los dólares financieros (CCL y MEP), y la velocidad en que los fondos de inversión salen de posiciones en pesos y se vuelcan a las divisas que puedan conseguir a cuentagotas en la Bolsa de Comercio. Según Economía, el ritmo de salida de títulos públicos en pesos canjeados el año pasado estaría disminuyendo, con cierta aceptación de parte de los fondos de inversión internacionales de mantener posiciones en moneda local a la espera de novedades optimistas.

Dentro del Gabinete económico responden sin dudar a la consulta del motivo por el cambio de clima. El anuncio público del sábado pasado, por el cual Cristina Fernández de Kirchner habilitó el dinero que llegará de los Derechos Especiales de Giro (DEGs) para cumplir con los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), modificó los términos en la relación entre el Gobierno y los mercados. Y le dio al menos 7 meses de tregua al sistema financiero, tiempo en el cual Martín Guzmán podrá negociar sin estridencias ni apuros un acuerdo de Facilidades Extendidas con el Fondo, el que se presentaría en sociedad luego de las elecciones legislativas de noviembre.

Los privados coinciden en la visión. Pero le agregan un matiz. Recuerdan dos momentos del 2020, donde la expresidenta terminó de darla la derecha a Guzmán. La primera fue en agosto de ese año donde, luego de una oposición dura, Cristina Fernández de Kirchner avaló la negociación final con los acreedores externos para cerrar la reestructuración de los títulos públicos emitidos bajo legislación internacional a un Valor Presente Neto (VPN) de 54,8%.

La segunda fue en octubre del 2020, cuando ante una corrida del dólar que llevó a la divisa a los 195 pesos, un encuentro entre el Ministro de Economía y la vicepresidenta derivó en un leve vuelco a la ortodoxia del gobierno. Para los mercados la historia se repite. Cuando la situación económica/ financiera/ cambiaria se complica, el kirchnerismo en su máxima expresión opta por la prudencia y las reglas del mercado.

Para confirmar esta visión, queda aún resolver el capítulo más importante: que las negociaciones de Martín Guzmán ante el FMI por un Facilidades Extendidas al estilo clásico se cumplan; y que se acepte el límite temporal de 10 años que exige el organismo financiero internacional que maneja Kristalina Giorgieva.

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