Cómo se dejó de lado el impuesto "espanta inversiones"

Cómo se dejó de lado el impuesto "espanta inversiones"

Hubo cordura y no habrá impuesto a los plazos fijos. Recaudación en alza (no el IVA). Cómo evoluciona el gasto público.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Triunfó la cordura económica, y la conveniencia política, y finalmente, no habrá impuesto a "los ahorros". La crónica habla que ayer por la tarde, el presidente de la Cámara de Diputados Sergio Massa, quitó del texto original la idea de aplicar el tributo a los bienes personales para los plazos fijos. Aunque continuará tributando Ganancias, las colocaciones a plazos en moneda local no estará alcanzado por el tributo, que lo hubiera encarecido en aproximadamente tres puntos y lo habría colocado en un costo más alto que la inflación. Y, en consecuencia, en una inversión inviable en tiempos de alta suba de precios y niveles del IPC.

De haber avanzado la iniciativa, el plazo fijo (y las otras opciones afectadas en el proyecto original) hubiera provocado una salida masiva de inversiones con una cantidad monumental de pesos dando vuelta por el mercado. Por orden de Massa (y sin protestas de parte de los legisladores que impulsaron la iniciativa) se eliminó el artículo 3 de la iniciativa; y, al menos para este ejercicio 2021, los plazos fijos quedan fuera del alcance del impuesto. Sin embargo queda la duda entre los tributaristas (e inversores) sobre si se trata de una situación permanente y una idea desechada para siempre; o si podría tener una réplica en el 2022. Si esto último es lo que sucediera, su aprobación dependerá de la conformación del próximo Congreso.

El texto final aprobado por Diputados, plantea la exención para instrumentos como las obligaciones negociables emitidas por empresas argentinas, los instrumentos emitidos en moneda nacional destinados a inversión productiva y la participación en fondos comunes de inversión y fideicomisos financieros, cuyo activo subyacente principal esté integrado, como mínimo, en un setenta y cinco por ciento (75 %). En la misma sesión, Diputados aprobó que el proyecto de ley que crea un Programa de Fortalecimiento y Alivio Fiscal para Pequeños Contribuyentes que busca aliviar la carga fiscal de los monotributistas y que beneficiará a más de 3,5 millones de trabajadores. Es la famosa legislación para aplacar la carga sobre monotributistas, evitando la necesidad de pagar el polémico retroactivo a enero; liquidación que por ahora queda en suspensión hasta que el Senado avale lo que ayer aprobó Diputados.

Mejor recaudación

Una de las variables que más de cerca mide el Fondo Monetario Internacional (FMI) le dio una buena noticia al Gobierno. Con los datos finales de junio, la recaudación impositiva del primer semestre superó la evolución de la inflación en un promedio de 7%; y ya se encuentra en los niveles pre pandemia. Esto quiere decir que los ingresos del sector público evolucionan por debajo de los gastos en aproximadamente 1 punto porcentual en los primeros seis meses del año; pero, al menos, aumentan por encima del alza de los precios con lo que hay una mejora real en la recaudación.

En tiempos en los que además hay cierres de actividades y limitaciones vinculadas a la pandemia, el contabilizar mejoras en los ingresos públicos no es un dato menor. En junio el Estado Nacional recaudó $922.853 millones, un 69% más que en el mismo mes de 2020 en términos nominales, equivalente a una mejora real del 12,7%. A raíz del elevado precio de los commodities, los ingresos por Derechos de Exportación saltaron en junio un 59% real respecto de junio del año pasado. En tanto, los recursos por Derechos de Importación y Tasa Estadística aumentaron en su conjunto 43%. Por su parte, los tributos que responden con mayor inmediatez a la actividad económica también registraron un importante crecimiento: el IVA presentó un ascenso real del 24%. Este último es el dato más preocupante. El alza de la recaudación se plantea por la evolución favorable de la recaudación en el comercio exterior fruto de las retenciones vigentes y el alza de los precios de los commodities, pero aún continúa sin reacción positiva contra la inflación, el principal impuesto del sistema tributario argentino: el IVA se ubica en su incremento por debajo del IPC lo que demuestra que el consumo interno aún no arranca; ni se ubica por encima del año pasado.

La variable clave bajo análisis

Primer semestre del año, y momento de evaluaciones de las principales variables económicas. El último informe del IERAL (Fundación Mediterránea) pone el foco en una variable clave: la evolución del gasto público consolidado, tanto en partidas sociales como en las provincias y obra pública. Las principales conclusiones del informe firmado por Noelia Di Dio afirman lo siguiente.

Entre 2003 y 2017 el gasto público consolidado en salarios y jubilaciones de Nación y Provincias subió un 190% en términos reales, cerca de 10 puntos adicionales del PIB, para caer un 12 % entre 2017 y 2020. El punto de inflexión está asociado al fuerte incremento del déficit fiscal hacia el final del segundo período de Fernández de Kirchner, que llegó a 3,8% del PIB en 2015, sin decaer en 2016 y 2017. Cuando el déficit y el endeudamiento se volvieron insostenibles, comenzó en 2018 un fuerte ajuste, que se prolonga hasta 2020 y los primeros meses de 2021

La cantidad de agentes públicos en los tres niveles de Gobierno pasó de 2,2 millones en 2000 a 3,6 millones en 2020, mientras que el número de jubilados lo hizo desde 3,3 millones a 6,8 millones en igual período. Sumando empleos públicos y jubilaciones pagadas, se pasó de 5,5 millones en el año 2000 a 10,5 millones en 2020

El gasto en personal en Nación y provincias ha mostrado una tendencia creciente entre 2004 y 2015, cuando pasó de 6,7% a 11,8% del PIB, una suba de 5 puntos porcentuales en 11 años. Desde 2016 el peso del gasto en personal comienza a disminuir, para llegar a 9,9% del PIB en 2019, rebotando en 2020 hasta 10,6%, más por la fuerte caída del PIB que por la suba del gasto en personal.

Para el acumulado de enero a mayo de cada año entre 2000 y 2021, la partida de personal del sector público nacional (SPN) experimentó un aumento del orden del 44% real, con una etapa entre 2003 y 2015 en la que subió 137% en términos reales, para caer un 29% entre 2015 y 2021

Durante el período completo (2000 – 2020) el gasto en personal del consolidado de provincias experimentó un aumento del 76%. Destaca Chubut, con una suba real del 216%, mientras que, en el otro extremo, en Santiago del Estero el aumento fue del 12%

Comparando con países de Latinoamérica, Argentina registra el mayor gasto en personal con 11,5 % del PIB (datos de 2019), considerando los tres niveles de gobierno (2,5% a nivel nacional; 7,4% en provincias y 1,6% en municipios). Brasil es el país que lo sigue, con 9,6% del PIB, también en tres niveles de gobierno. Chile, Uruguay y Perú (unitarios) y México (federal), gastan en personal en el sector público el equivalente a entre 5,8 y 7,2% del PIB.

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