El nuevo impuesto que piensan en el oficialismo y alerta a todos

El nuevo impuesto que piensan en el oficialismo y alerta a todos

Las excusas del gobierno por la baja de la calificación. El impuesto que puede generar más crisis y el estado de situación de los bancos.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

El MSCI tomó la decisión de rebajar la calificación de la Argentina de mercado "emergente" a "independiente"; sin tomar en cuenta la alternativa de colocar al país en la versión "frontera". Como se explicó en estas columnas, sería como pasar del Nacional B a la Primera D. Fue un baldazo de agua fría para el que el Gobierno no estaba preparado. Y para el que mucho menos había alguna explicación pública preparada.

La primer reacción fue echar la culpa al macrismo y la decisión de liberar plenamente el mercado cambiario, y permitir una salida masiva de capitales desde 2016 en adelante. La visión oficial, es que fue un error del macrismo liberar el cepo en enero de 2016, desistir de las restricciones cambiarias y de las limitaciones al acceso a las divisas;  sabiendo que se trata de un país donde la demanda de dólares es constante y las debilidades cambiarias crónicas.

La opinión del oficialismo, es que el cepo debería haber ido liberándose paulatinamente, y acompañando el refuerzo de reservas en el Banco Central,  a partir de una consolidación de una balanza positiva de la balanza comercial. Pero no en un primer momento, sin saber que evolución tendría la oferta de divisas. Hacia delante se reconoce que habrá que convivir con el status de "Mercado Independiente" durante mucho tiempo. Como mínimo, los próximos dos años; ya que las restricciones al acceso a los dólares se mantendrán durante toda la gestión Alberto Fernández.

Una pésima noticia en curso

Por ahora se trata de una versión; la peor versión de una medida que por ahora se maneja en potencial. Pero, de confirmarse, implicaría un verdadero retroceso en la política económica y financiera. Más en los tiempos actuales, posteriores a la decisión de MSCI de colocar al país en nivel "frontera" un rubro donde invita a los inversores al espanto más que a la seducción. Corrió fuerte durante el fin de semana, la alternativa estudiada por varios legisladores (tanto senadores como diputados) del oficialismo, que apuntan a aplicar un nuevo impuesto a la rentabilidad financiera, incluyendo papeles y operaciones hoy exentos.

La intención es aumentar la recaudación tributaria, a partir de un sobrecosto en inversiones como los bonos emitidos luego de la reestructuración de deuda de agosto del año pasado, las operaciones en letras del tesoro y otras emisiones en pesos del propio oficialismo y las colocaciones a plazo. Nadie del Ejecutivo asumió el proyecto como propio. Incluso se descarta. Pero circuló desde las redes durante todo el fin de semana, sin desmentidas. Se espera que se rechace desde el propio oficialismo la idea. Pero, de confirmarse la intención, sería el golpe final a la alternativa actual de invertir en pesos en el mercado de capitales argentinos.

Bancos

Resulta clave conocer el comportamiento del mercado financiero durante lo más duro de la Pandemia, para saber la manera en que se movieron tanto los bancos como sus clientes. El último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) se concentra en analizar la evolución y movilización del dinero de los ahorristas, y la manera en que las propias entidades financieras se comportaron en cuanto al otorgamiento y liberación de prestamos productivos y personas.

El trabajo indica que a diciembre de 2020 las principales entidades consideradas tenían préstamos al sector privado  por $3.100.353 millones, representando un 85,9% del total de préstamos al sector privado. Tuvo  lugar una caída real interanual de 1,7% para las principales entidades, y una caída de 2,6% para  el total del sistema. También que los cinco entidades que mostraron un mayor crecimiento real fueron el Banco de la Provincia  de Córdoba S.A. (7,8%), Banco de Galicia y Buenos Aires S.A.U. (6,4%), Banco BBVA Argentina  S.A. (6,0%), Banco Santander Rio S.A. (5,3%) y el Banco Itaú Argentina S.A. (3,7%). En el otro  extremo hay seis bancos con caídas reales superiores al 10% Para el IARAF en diciembre de 2020 las principales entidades consideradas tenían depósitos del sector privado  por $5.798.862 millones, representando un 88,1% del total de depósitos del sector privado. Tuvo lugar una suba real de 18,4% interanual para las principales entidades, y una suba de 19,1%  para el total del sistema. 

Las cinco entidades que mostraron un mayor crecimiento real de los depósitos fueron el Banco  Itaú Argentina S.A. (58,3%), Banco Supervielle S.A. (45,8%), Citibank N.A. (33,6%), Banco  Patagonia S.A. (30,8%) y el Industrial and Commercial Bank of China (30,2%). En el 2020 hubo una suba en los depósitos privados en términos reales, junto con una caída  real de los préstamos al sector privado. Resulta interesante analizar para cada uno de los  principales bancos la acción combinada de depósitos y préstamos. 

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