Alimentos: ¿los precios internacionales generan inflación?

Alimentos: ¿los precios internacionales generan inflación?

Analistas dan su opinión sobre la influencia del valor internacional sobre el aumento de los alimentos en el país. Aseguran que no es el único factor ni el principal.

MDZ Dinero

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Mientras el Gobierno intenta controlar la escalada de precios de los alimentos por medio de medidas de control como Precios Cuidados, Ley de Góndolas y restricciones a la exportación, los insumos parecen no verse afectados y se siguen manteniendo por encima del índice general de inflación (IPC).

Hoy, la inflación en los lácteos alcanza el 90%, en las carnes el 80% y en aceites, grasas y mantecas el 75%, según un análisis de la consultora Invenómica. “Estos valores hablan de una crisis profunda. En el caso de la carne es importante destacar que durante diciembre 2020 ya se había apreciado un aumento muy significativo”, comentó Pablo Besmedrisnik , director de la consultora.

Los salarios, jubilaciones y planes sociales están creciendo por debajo de la inflación. Sin embargo, cuando la comparación se realiza en particular contra el alza de los alimentos la situación es aún más dramática, y está teniendo un efecto inmediato sobre los niveles de pobreza e indigencia”, indicó el economista.

Ahora bien: ¿hasta qué punto impactan los precios internacionales en los valores locales? “La suba colabora con la alta inflación de los comestibles en la Argentina. Y más claramente en los productos que la Argentina exporta. Sin embargo, la situación de precios a nivel global no puede considerarse como la fuente central del aumento doméstico del precio de los alimentos”, aseguró Besmedrisnik.

Un relevamiento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), durante el primer trimestre 2021 marca que muchos países tuvieron la inflación de alimentos por encima de la inflación general: entre ellos, Chile y Colombia dentro de la región, pero también países como Turquía, Rusia o Estados Unidos.

Según este informe, las principales diferencias se dieron en Australia, con una inflación anual general del 1,1% pero del 10% para los alimentos; Corea con 1,1% versus 8,2%; Chile tuvo 2,9% y 6,5% y Colombia 1,6% y 4,8%.

La Argentina es una anomalía en el contexto internacional, no por la existencia misma de la inflación sino por la magnitud que esta alcanza. Evidentemente, detrás del aumento de la inflación en general y de los alimentos en particular hay razones macroeconómicas. Nuevas restricciones y regulaciones funcionan como paliativos de cortísimo plazo, que de ninguna manera arrojan soluciones de fondo. Es más, en muchos casos, como carne o lácteos, generan fuertes desincentivos a la inversión y a la producción que terminarán complicando la oferta y por lo tanto aún más los precios”, agregó Besmedrisnik.

El congelamiento de las tarifas de los servicios públicos también genera que la inflación en alimentos sea superior al promedio general, según especialistas; y otro factor es el programa de Precios Máximos.

“Cuando se implementó Precios Máximos, el año pasado, fue una medida excepcional por la cuarentena por eso era muy abarcativo y generó una desaceleración. Después se extendió hasta fin del año, con algunos aumentos, lo que generó muchos atrasos. El programa hoy sigue, con cambios, pero no es efectivo como fue el año pasado”, indicó la analista de la consultora Ecolatina, Agostina Myronec.

Ecolatina elabora un índice de precios que considera productos de consumo masivo afectados por el programa. Este muestra que desde febrero de este año, el aumento se ubicó por encima del 4%, lejos del 0,3% y 0,5 por ciento de 2020.

Los lácteos, por ejemplo, considerando el índice de inflación para el GBA, subieron 23,7% entre enero y abril de este año, cuando en la suba anual de 2020 fue de 20,2%.

“En los primeros cuatro meses de 2021, los lácteos ya acumularon una suba mayor que en todo 2020, los programas de controles de precios pueden tener efectividad en el corto plazo pero después se acumulan atrasos”, analizó Myronec.

“En términos de inflación general, vimos en los últimos meses una aceleración a medida que se fueron flexibilizando las restricciones y aumentó la velocidad de circulación del dinero, en un contexto donde la oferta monetaria se incrementó en forma significativa el año pasado y la demanda de pesos se encuentra muy débil. Eso ha generado presiones sobre el nivel de precios también vinculadas a las restricciones a las importaciones que ponen un signo de interrogación sobre los costos de reposición de las empresas”, señaló Martín Vauthier, director de la consultora EcoGo.

“En alimentos hemos visto una aceleración por encima del promedio hacia el tercer y cuarto trimestre del año pasado. Por un lado, tiene que ver con que los precios regulados están artificialmente pisados en cuando a las tarifas, lo que hace que el nivel general quede más abajo. Y también hay un impacto vinculados a las cotizaciones internacionales de las materias primas, que estamos viendo alrededor del mundo. La diferencia con la Argentina son niveles de inflación, el punto de partida. Claramente tiene una incidencia, pero la magnitud viene explicada por factores propios de la Argentina, vinculado a los desequilibrios en el mercado monetaria, entre la oferta de dinero y demanda de pesos”, consideró el economista.

Fuente: Infobae

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