Gobierno logró frenar importación de autos pero los precios se duplicaron en un año

Gobierno logró frenar importación de autos pero los precios se duplicaron en un año

Por los cupos aduaneros, la participación en el mercado de los 0km del exterior cayó de 70% en 2020 a 53% hoy. La falta de oferta hizo que los valores se dispararan. Las listas oficiales subieron 80% pero existen sobreprecios en muchos modelos que hace que se pague 100% más que hace un año.

Horacio Alonso

Horacio Alonso

Hace poco más de un año, el Gobierno decidió enfrentar el problema de la falta de dólares con fuertes restricciones a las importaciones. El sector automotor fue uno de los que más sintió el impacto de la medida oficial.

Después del freno a la actividad que obligó la cuarentena de marzo del 2020, la realidad del mercado local cambió drásticamente y la oferta de vehículos del exterior, en especial los de segmentos medio y alto, se redujo a niveles impensados, un año antes.

El dato lo confirmó la asociación que agrupa a las concesionarias de 0km (ACARA), el viernes último. Según la entidad, en el primer cuatrimestre del 2020, el 70% de los vehículos que se comercializaron correspondieron a modelos importados mientras que, entre enero y abril pasado, la relación fue de 53% para los producidos que se fabrican fuera del país y de 47% para los “made in Argentina”.

Según fuentes empresarias, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, manifestó, en reuniones que mantuvo con directivos de las terminales, que su objetivo, para este año, era cerrar con la mitad o más de los autos que se vendan de origen nacional. Está cerca.

A diferencia de años anteriores, cuando los vehículos brasileños dominaban el mercado, los tres modelos más vendidos en lo que va del año salieron de fábricas argentinas (Fiat Cronos, Toyota Hilux y Volkswagen Amarok) y, si se toma lo que sucedió en abril, de los diez más comercializados, seis fueron locales. A los tres mencionados hay que sumarle la Ford Ranger, el Peugeot 208 y el Chevrolet Cruze.

Esta política se está llevando a cabo con cupos para importación por marca y una administración muy dura (y discrecional) de los permisos para ingresar 0km al país.

La contracara de estas medidas las sufre el consumidor. En estos últimos doce meses, los 0km aumentaron los precios alrededor de 80%, en base a las listas oficiales. Una pickup con cabina simple, manual, 4x4, con equipamiento intermedio, costaba en abril del 2020 $1.740.000. El mes pasado, su precio oficial era de $3.240.000. Es decir, 86% de incremento. Un sedán valía $1.200.000, doce meses tras, y su precio actual es de $2.060.000, un 70% de aumento. Pero está claro que, en un mercado desabastecido, son pocos los modelos que se rigen por esos valores.

Con la brecha cambiaria que empezó a ampliarse desde la reapertura económica pos cuarentena, se estimuló una demanda que aprovechaba el beneficio de vender dólares al valor “blue” para pagar autos, en pesos, al cambio oficial. Si bien la diferencia entre las dos cotizaciones se redujo este año, sigue ofreciendo una ventaja cambiaria que estimula la compra de autos.

La combinación de una demanda sostenida y un mercado desabastecido –que genera listas de espera de más de seis meses para adquirir algunos modelos – hizo que se generalizaran los sobreprecios. Hoy, el valor de un auto es el que está dispuesto a pagar el comprador. Las listas oficiales, en muchos casos, son testimoniales.

Depende el modelo, se llega a pagar entre 10% y 20% más que el valor de referencia que fijan las fábricas o los distribuidores de marcas importadas.

Por este motivo, entre los aumentos oficiales, más este sobreprecio que se paga por falta de unidades, los valores de los 0km se duplicaron en los últimos doce meses. De esta manera, están por arriba de lo que se incrementó el dólar, la inflación y, lo más importante, los salarios.

Una demanda superior a la oferta llevó a que fabricantes y concesionarias recompusieran sus márgenes de rentabilidad, después de varios años con grandes bonificaciones que las llevó a vender, en muchos casos, casi al costo.

En algunos segmentos, como el de los vehículos más chicos, desde hace algunas semanas se están reduciendo estos pagos adicionales. La demanda se enfrió un poco a partir del agravamiento de la situación sanitaria y la implementación de restricciones. También es cierto que es el sector más golpeado por la pérdida del poder adquisitivo. Sin embargo, en los segmentos más altos, continúa la presión de los compradores.

El mercado de abril cerró en baja respecto a marzo. Los operadores del sector aseguran que esa disminución estuvo más condicionada por la falta de modelos que por los precios, aunque es difícil saber, a ciencia cierta, cuánto afectó un variables y cuánto la otra.

Sin embargo, en las concesionarias aseguran que podrían estar vendiendo, al menos, un 10% más si hubiera más oferta, especialmente en los 0km de mayor valor.

 

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