Por falta de 0 kilómetros, importadores de autos sobreviven con posventa

Por falta de 0 kilómetros, importadores de autos sobreviven con posventa

Las restricciones aduaneras para el ingreso de vehículos están cambiando el negocio de las agencias. En épocas normales, la facturación se repartía en parte iguales entre la venta de autos y los servicios. Hoy, los ingresos por comercializar 0Km cayeron hasta el 20% del total.

Horacio Alonso

Horacio Alonso

El mercado de autos del 2021 está condicionado por el desabastecimiento de modelos. Las trabas a las importaciones dispuesta por el Gobierno afecta tanto a las terminales radicadas en el país – que son las que mayor cantidad de vehículos ingresan desde el exterior – como a los distribuidores de marcas oficiales, que representaban, tradicionalmente, alrededor de 3% de las ventas totales.

Desde hace meses es noticia el faltante de 0 kilómetros en las concesionarias, lo que genera listas de espera de varios meses para comprar determinados modelos, y la aplicación de sobreprecios, que surgen del principio básico de oferta y demanda.

La decisión oficial de frenar las compras externas está motivada por el bajo nivel de divisas que dispone el país. El mecanismo que utilizan en la Aduana para restringir el ingreso de unidades es la demora en aprobación del formulario SIMI, requisito imprescindible para nacionalizar un auto.

En este contexto, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, estableció un sistema de comercio administrado con las empresas del sector que significó el establecimiento de cupos para importar. Así, se cerró un acuerdo con las automotrices agrupadas en ADEFA y de los representantes de marcas sin radicación industrial que se alinean en CIDOA.

La base de ese esquema era mantener los volúmenes de importación registrados el año pasado, un piso muy bajo por el impacto de la cuarentena. Desde una marca reconocieron que, en la actualidad, están vendiendo el 20% del volumen de un buen año, cuando el mercado global se ubicará en el 50% del récord de actividad, lo que muestra el achicamiento de este segmento.

La apuesta oficial es que el crecimiento del mercado de este año esté impulsado por el aumento de participación de autos nacionales.

A cuatro meses de iniciado el año, los importadores de vehículos enfrentan una situación compleja. “En este primer cuatrimestre, estamos recibiendo muy pocas unidades, lo que complica la situación financiera de las concesionarias. No sabemos si más adelante vamos a recibir todas las unidades juntas o la situación actual va a ser la norma durante el año. Hay mucho desconcierto” explicó el gerente de una agencia de una marca importada.

Las trabas a los vehículos importados se confirman en el informe de patentamietos de abril que difundió ACARA. Marcas como Audi, BMW y Mercedes-Benz vendieron entre 50 y 70 unidades cada una el mes pasado.

En otros segmentos, de precios más bajos, también se evidencia el recorte. Por ejemplo, Chery – con vehículos de menor precio – suele ser el principal importador entre las empresas de CIDOA, con volúmenes que triplican los de las marcas premium. En abril, apenas patentó 62 unidades. El resto de las marcas está muy por debajo.

Con un mercado de 32.000 unidades, como fue el mes pasado, y con una referencia participación histórica del 3% o más, en abril, entre todas las asociadas a la cámara, no llegaron a patentar 500 unidades, lo que representó poco más de 1,5% de las operaciones.

Estas restricciones están provocando serios problemas en las concesionarias ya que la cantidad de unidades que reciben no alcanzan para cubrir los costos de las estructuras de las agencias, tanto como alquileres, salarios, impuestos y demás. En los últimos meses se está produciendo un fuerte ajuste de personal en la cadena de comercialización, con pérdidas de puestos de trabajo.

Hay concesionarias que llegan a venden una o dos unidades por mes. Las marcas premium alemanas, por ejemplo, tienen una red de alrededor de 15 concesionarias, cada una, que deben repartirse 50 vehículos por mes, en el mejor de los casos.

“En las concesionarias debemos apuntar al negocio de pos venta y servicios ya que la comercialización de vehículos, por las pocas unidades que recibimos, no es rentable” explicaron en una agencia.

A esto se suma que el desabastecimiento no sólo es de 0km sino también de repuestos. Quien tiene un desperfecto con su auto, puede tener que esperar meses para recibir las piezas necesarias para su reparación. Estas demoras en la reparación de un vehículo hacen que los talleres tampoco lleguen a facturar lo que necesitan.

“Tenemos costos en aumentos e ingresos en baja. Es una ecuación que no cierra” explicaron en otra agencia.

Desde hace más de un año, algunos importadores – que comercializan más de una marca - vienen cerrando locales para concentrar las operaciones en un solo punto de venta. Otras, autorizaron a su red a comercializar usados por la caída de ingresos en 0km.

Si bien la situación es variable, según cada empresa, en tiempos normales, la facturación de una concesionaria se divide en partes iguales entre venta de 0km y posventa. Hoy, según varias empresas consultadas, los ingresos en función a los servicios puede ir de 60% a 80%. En este último casos, sólo un 20% de los ingresos proviene de la venta de vehículos ante la falta de oferta.

La situación también afecta a las importaciones que realizan los fabricantes. Si bien BMW está asociada a CIDOA, el caso de Audi o Mercedes-Benz integran ADEFA, por formar parte de automotrices que producen en el país. En el primer caso, del grupo Volkswagen mientras que, en el segundo, la división vehículos se suma a la terminal que produce el modelo Sprinter. En ambos casos, no están exentas de las limitaciones para importar.

Esto se debe a que cualquier dólar que sale del país es un dolor de cabeza para el Gobierno. Por eso, el faltante de autos afecta a marca generalistas y en modelo de segmentos medios. En este caso, automotrices como VW, Ford, Renault, Stellantis General Motors o Nissan no están exentas de las restricciones.

La consecuencia de esta menor oferta es que los precios de los 0km estén aumentando, en sus listas oficiales, por arriba de la inflación. A esto hay que sumarle, los recargos que se aplican para comprar determinados modelos ya que los vendedores tratan de sacarle la mayor rentabilidad a las pocas unidades que reciben.

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