El Gobierno no cerrará la economía aunque haya un rebrote
El Gobierno se ilusiona con que la recuperación económica de 2021 se acerque a un empate con respecto a la caída del PBI que se produjo el año pasado y espera que el consumo y las expectativas mejoren de cara a las elecciones legislativas.
El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, fue el primero en manifestar su optimismo ante empresarios en el Consejo de las Américas. Massa aseguró que la economía podría crecer el 7% este año, un punto y medio por encima del 5,5% proyectado en el presupuesto 2021.
Massa aseguró que no quieren pecar de optimistas, pero las cifras de los primeros dos meses del año acompañaban sus predicciones. El simple rebote estadístico en comparación con un año pésimo sumado a la mejora en los términos de intercambio da fundamento a estas proyecciones del oficialismo
Si bien no creen que logren empatar el -10% del año pasado, es posible que a fin de año el rebote se acerque a ese número, pese al altísimo riesgo país y al mal clima predominante entre los empresarios por la suba de la presión tributaria.
En el Ministerio de Desarrollo Productivo también son optimistas y se han comprometido a no cerrar la economía aunque se produzca un rebrote de coronavirus cuando lleguen las bajas temperaturas.
Desde la cartera que conduce Matías Kulfas sostienen que, tras haber eliminado el ATP, este año se mantendrá el Repro para los sectores que siguen afectados por la pandemia y habrá más apoyo para algunos sectores puntuales que lo requieran.
En Economía también prometen que no habrá restricciones a los sectores de la producción o de la economía en general, aunque suban los casos. Anoche, el ministro Guzmán ratificó que no habrá cierre del sector productivo local.
Además, la cartera de Turismo no está pensando en la posibilidad de limitar el turismo nacional o internacional receptivo (sí se piensa en limitaciones a la salida), ya que lo ven como una de las vías de ingreso de dólares una vez que pasen las restricciones en los países desarrollados.
Sin embargo, dos situaciones preocupan a los economistas de cara al 2021: el alto nivel de inflación mensual -marzo posiblemente repita una cifra en torno del 4%- y la estabilidad de la brecha cambiaria. Si la diferencia entre el blue y el oficial se mantuviera en torno del 60%, creen que es complicado llegar a un escenario de tranquilidad para las elecciones legislativas de octubre, aún sin un nuevo acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).