El llamativo giro en las "cuevas" que explica la suba del dólar blue
En un mercado cambiario que muestra cierta estabilidad, hay señales que conviene tener en cuenta. Con el dólar oficial que muestra un ritmo de suba algo mayor al que tenía previo a las elecciones, la cotización del blue también parece adaptarse a los nuevos tiempos.
Un dato clave se percibe en las “cuevas”. Después de varias semanas de un movimiento de ahorristas que vendían divisas para hacer frente a gastos, desde ayer se registra un cambio de tendencia, según comentaron a MDZ fuentes “cueveras”.
“Hasta la semana pasada, la gente venía a vender dólares. El mercado estaba más ofrecido. Pero esta semana, comenzaron a aparecer los compradores” revelaron desde una oficina del microcentro porteño.
Hay distintas explicaciones a este giro. “Por lo que se habla con los clientes, muchos ya están cobrando el aguinaldo y, los que tienen capacidad de ahorro, lo pasan a ‘verde’. Puede ser por especulación o para atesorar”, explicaron en una “cueva” de la zona norte del Gran Buenos Aires.
“Una de las causas de este repunte de la demanda pasa por comerciantes que, por las ventas de fin de año están recibiendo muchos pesos y se dolarizan para cubrirse de los aumentos de precios cuando salgan a recuperar stock”, especuló el encargado de otra oficina “paralela”.
También se esgrime como un impulsor de la demanda, en el mercado marginal, las compras de argentinos que están por viajar al exterior y prefieren llevar más efectivo de lo acostumbrado ante las dificultades que pueden presentarse con el uso de las tarjetas. “Hay mucho miedo de quedarse sin crédito afuera y se cubren con una reserva de billetes” señaló un operador. Esto es un fenómeno que se registra todos los años para esta época, pero esta vez se reconocen mayor intensidad.
La sensación que hay en el mercado es que para los ahorristas el precio del blue alcanzó su piso en los últimos días y que la tendencia tendría que ser de un rebote del precio. En lo que va de diciembre, retrocedió alrededor de $5, en gran parte, por los motivos antes explicados.
También hay un factor más técnico que tiene que ver con la macroeconomía. Con un dólar oficial que el Gobierno nacional reconoció que va a aumentar el ritmo del devaluación del peso y una perspectiva poco clara sobre lo que va a suceder con el FMI, no hay expectativa de que la brecha cambiaria pueda reducirse, por lo que el blue tendería a acompañar la evolución del oficial. De cuánto será ese reacomodamiento dependerá, en principio, de lo que suceda con el FMI.
Hay que tener en cuenta que tanto la cotización del oficial como la del libre avanzaron, en todo el 2021, menos que la inflación por lo que este atraso cambiario, medido de punta a punta, también juega a favor de un clima más demandante de divisas.
De todas maneras, en las “cuevas” reconocen que el movimiento está bastante tranquilo. El flujo de los pequeños ahorristas no muestra clima de cambios bruscos en la economía, por lo menos en lo que resta del año y las primeras semanas del 2022. Aventurarse más allá de enero es una tarea arriesgada ya que el contexto económico sigue condicionado por una gran fragilidad.