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Qué piensan los empresarios que pasará con el dólar tras elecciones

Mucha incertidumbre entre los empresarios para después del 14 de noviembre. El consenso es que se acelerará el ritmo de devaluación. Cómo será y a cuánto estará el dólar, según la opinión de los hombres que manejan empresas. El FMI y la soja, factores a tener en cuenta

Aunque los empresarios argentinos están acostumbrados a los vaivenes económicos, estos días son más difíciles que otros. Un combo de situaciones hacen que la incertidumbre domine sus decisiones. El tema político es clave. Se está ante una elección de gran importancia, que puede confirmar una derrota del Gobierno y abre un escenario incierto. Pero, sin dudas, lo económico es el tema central y, entre todas las variables, lo que pase con el dólar es determinante.

Un sondeo realizado por MDZ entre ejecutivos de distintos sectores sirve para tener una radiografía de lo que se piensa hoy en las empresas para el 2022 y los pronósticos de devaluación. Hay un consenso general de que el nivel actual tipo de cambio oficial será difícil de sostener. “El Gobierno está apostando a revertir el resultado de las PASO y, para eso, está inyectando una enorme cantidad de pesos que son una bomba de tiempo. No sé cómo van a neutralizar toda esa emisión electoral, pero esta política va a tener impacto en la inflación y en el tipo de cambio” explicó un directivo de una automotriz.

Para este sector, como para la mayoría, es clave lo que suceda con el tipo de cambio. Por un lado, los precios de los 0 kilómetros, aunque se expresen en pesos, se rigen por el dólar. Si la moneda estadounidense se encarece, subirán los valores de los 0 kilómetros. Eso definirá el volumen del mercado para el año próximo.

En principio, en el sector proyectan un año igual o ligeramente mejor que el 2021, aunque es sólo un escenario de compromiso. Nada se puede afirmar si no se sabe a cuánto estará el dólar. 

El otro factor es la disponibilidad de divisas para importar insumos y vehículos terminados. “Al valor actual del dólar, el Banco Central tiene pocas reservas para sostenerlo y, cada vez, habrá más restricciones. Si lo acomodan a otra realidad, la situación puede cambiar. Hoy no hay dólares para que el mercado crezca”, explicaron desde otra automotriz.

Ese consenso sobre un tipo de cambio atrasado, abre el interrogante de cómo y cuándo se puede corregir. “Se están gastando reservas para sostener el tipo de cambio y llegar con esta estabilidad a las elecciones. Después, dependerá del resultado y las reacciones dentro de la coalición de Gobierno. La lógica es que busquen acelerar la devaluación, de forma gradual, para que no se les escape la inflación. La duda es si pueden hacerlo o el mercado será el que lo defina, en una salida más accidentada”, explicó a MDZ un empresario del rubro alimenticio.

También hay quienes piensan en un ajuste más fuerte del tipo de cambio, a manera de shock. En este caso, sería una jugada arriesgada del Gobierno, por el impacto inflacionario que tendría.

“Con una elección de medio termino perdida, el objetivo sería tratar de ganar en 2023. Si intentan seguir tapando la olla a presión, corren el riesgo de que le explote en algún momento del 2022. Cuanto más tarde suceda, en peor situación se va a llegar a los comicios presidenciales. Si lo hacen en los dos o tres meses siguientes a noviembre, el año próximo será malo pero podría haber una pequeña recuperación en 2023 y tener más chances de ganar”, dijo un broker inmobiliario. “La otra es que lo haga el mercado a la fuerza” agregó.

En todos los escenarios, pero en este particular, hay que tener en cuenta el factor político. Con un presidente debilitado, un estallido cambiario pone en jaque la estabilidad institucional. Es difícil predecir, en una situación de este tipo, cómo transcurrirán los próximos dos años y quién comandará el proceso. Al menos, esto es lo que especulan algunos de los consultados, en absoluta reserva.

Un dato a tener en cuenta es el clima social que deje el resultado electoral. Con diciembre a la vista y los recuerdos de eventos sucedidos ese mes, hacen suponer que cualquier decisión drástica, que afecte aún más el bolsillo de los argentinos, no tendría lugar antes de las fiestas, por voluntad propia.

Si bien el consenso sobre una devaluación está entre los empresarios, la magnitud de la misma es imposible de prever. En este punto, dependerá del contexto en que se realice. 

“La situación económica es muy frágil como para que el Gobierno pueda seguir pisando al dólar. Una devaluación mayor parece inevitable. La magnitud dependerá, por ejemplo, si hay un acuerdo con el FMI, que ayude a ajuste controlado, y de las proyecciones de ingresos de divisas por la soja. Este año, el campo ayudó a que la situación no fue peor porque la soja tuvo precios altos. Si eso cambia y los ingresos caen, vamos a estar complicado” advirtió un empresario vitivinícola.

El otra efecto que tendrá una devaluación es el nivel de consumo. Con una economía atada al dólar, con salarios que perderán capacidad de compra, la demanda sentirá el impacto. 

“El 2022 va a ser un año en el que en consumo va a estar golpeado. Pase lo que pase en las elecciones, el Gobierno va a tener que corregir algunas variables como el dólar y los precios de los servicios. El poder adquisitivo puede caer. En el sector turístico se va a sentir. Hoy, con el dólar oficial a $100, más el impuesto PAIS y el anticipo de Ganancias, hay demanda para viajar al exterior. La gente percibe un atraso cambiario. Si sube el dólar, obviamente, se va a sentir en la demanda, tanto para el exterior como internos. Si vienen turistas con billetes, los precios locales van a subir. Puede ser un año turbulento”, dijo a MDZ el dueño de una agencia de viajes.