Déficit Fiscal: Guzmán estuvo cerca de la meta, pero la política se lo arruinó

Déficit Fiscal: Guzmán estuvo cerca de la meta, pero la política se lo arruinó

La estrategia fiscal de Guzmán estaba dando resultados y se proyectaba un desequilibrio entre ingresos y gastos más cercano al 3% que al 4%. Hasta septiembre. El plan "platita" arruinó los planes.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Martín Guzmán estuvo cerca. Muy cerca. Pero no pudo ser. El ministro de Economía había armado una estrategia fiscal y monetaria para aplicar durante el 2021, que llevaría a uno de sus principales objetivos: cerrar el ejercicio con un déficit entre ingresos y gastos más cercano al 3% que al 4,5%; y así entrar en el 2022 en un sendero aplicable a un Facilidades Extendidas a 10 años. En otras palabras, que el país llegue a un equilibrio fiscal antes del 2024, ejercicio en el que se debería comenzar a pagar el capital e intereses de deuda a los privados. Y que para el 2026, año en el que debería ser el Fondo Monetario Internacional (FMI) el que tendría que recibir liquidaciones, Argentina cuente con un nuevo proceso de superávit fiscal. Todo iba bien en la estrategia de Guzmán. Hasta septiembre. Más precisamente hasta el fatídico (para el Gobierno) domingo 12 de septiembre de las elecciones PASO, donde toda la idea de prolijidad macro quedó enterrada con los votos opositores y las ausencias de los cercanos.

Si se hubiera transitado el camino de Guzmán en la última parte del año, el Gobierno hubiera llegado a algún sentido de prolijidad a fin de año, y acelerado las negociaciones con el Fondo para quizá cerrar antes de diciembre con alguna Carta de Intención. Así lo menciona el último informe del Instituto Argentino de Análisis fiscal (IARAF), que sigue mensualmente la evolución de ingresos y gastos y que determina que septiembre arrojó un superávit de $291.428 millones y que con el pago de los intereses de deuda, el resultado Fiscal de septiembre de 2021 fue superavitario por $237.251 millones.

La situación resulta sólida a partir de los ingresos extraordinarios de $427.400 millones provenientes de los Derechos Especiales de Giro (DEG) distribuidos por el FMI en agosto. Para IARAF ll Resultado Primario neto de DEG del mes fue un déficit de $135.972 millones, mientras que el déficit fiscal de septiembre resultó de $190.150 millones una vez que se descuentan los DEG de los ingresos.

El IARAF menciona lo siguiente:

*Como lo vienen haciendo desde que se inició el año, los Ingresos Totales (sin DEG) aumentaron en términos nominales respecto de igual mes de 2020 a una tasa que resultó superior a la de los Gastos Totales (65,4% versus 41%), lo cual revirtió el cierre de la brecha entre ambos que se había observado en agosto. Dentro de la última categoría, el Gasto primario aumentó un 42,5% interanual ya que el pago de intereses de deuda aumentó un 20,8% nominal.

*En el acumulado al finalizar el tercer trimestre se observó que los ingresos totales (sin DEG) crecieron un 18,2% real respecto a igual periodo de 2020, mientras que el gasto primario se ubicó un 6,3% por debajo en términos reales. El gasto total (incluye intereses) cayó un 7,8% real debido a la fuerte reducción de los intereses pagados a pesar de la suba de los últimos meses (cayeron un 24% real, básicamente por la reestructuración de la deuda).

*Para el gasto corriente primario se evidenciaron nuevamente reducciones reales en el acumulado anual en rubros relevantes como las prestaciones sociales y Transferencias a provincias (16,7% y 37,3%, respectivamente). A la inversa, se mantiene elevado el crecimiento real en el gasto en obra pública (46%) frente a la relativamente baja base de comparación que resultó el periodo 2020. En este rubro, de todos modos, el relativamente bajo crecimiento de septiembre redujo en 8 puntos porcentuales el crecimiento en comparación con lo observado en los primeros ocho meses del año.

La nueva proyección de déficit fiscal a partir de octubre, implica que el mes terminará con un desequilibrio superior al 2%. Tomando en cuenta que el último mes de cada año el déficit se acelera (probablemente llegue al 1%), para octubre y noviembre no debería haber un resultado negativo superior al 1% acumulado para que el año no termine en 4%. Difícil. Más teniendo en cuenta que el país se encuentra en plena ejecución del plan "Platita". Queda para los laboratorios, y los valientes, analizar qué hubiera pasado con el déficit de este año si no hubieran existido ni el impuesto para las grandes fortunas ni los ingresos únicos y extraordinarios de los DEGs.

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