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Insólito: Internet está "en decadencia" en Argentina y caen las conexiones

La cantidad de conexiones a Internet caen, a pesar de que la necesidad de ese servicio crece. Las empresas aseguran que la medida del Gobierno afectará aún más.
Foto: Gentileza
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Internet y la telefonía móvil son servicios indispensables para acceder al conocimiento, las comunicaciones, para mejorar el vínculo familiar e incluso para la educación. El problema es que Argentina tiene uno de los servicios más lentos de Internet. El Gobierno nacional decidió agregarle regulaciones y mediación del Estado y las empresas del sector aseguran que esa medida afectará la calidad del servicio porque se frenarán inversiones. 

El punto de partida no es bueno: Argentina tiene uno de los accesos a Internet más lentos de la región y, además, tecnologías como el 5G, cuya llegada fue anunciada en otros países de América Latina, parecen lejanas. Según el sitio especializado Speedtest, Argentina está en el puesto 79 en el ranking mundial de "velocidad" de Internet. Y en el sexto a nivel regional. 

Antes de que comenzara la pandemia, ese servicio comenzó a retraerse en el país y particularmente en Mendoza: cayeron las conexiones domiciliarias y menos gente tuvo acceso. Por un lado afecta la crisis económica y los problemas para pagar el servicio. Pero también hay pocas opciones disponibles: muchas personas que intentan conectarse, no tienen servicios disponibles. 

Según el último informe del INDEC sobre el acceso a Internet. Las empresas informaron que los accesos a internet fijos no crecieron, sino que cayeron 0,1%. Pero en Mendoza la caída fue enorme: en un año cayeron -9,6% las conexiones. Solo Catamarca estuvo peor. Las conexiones móviles tampoco crecieron. 

 

Las empresas del sector aseguraron, a través de un comunicado, que la decisión del Gobierno nacional de regular más esos servicios afectará negativamente porque no se incentiva la inversión. "Decretar servicios públicos a internet, TV Paga y la telefonía celular no garantiza el acceso a toda la población, y fundamentalmente busca intervenir en la gestión, eliminando incentivos para la innovación y competencia", denunciaron las principales firmas dedicadas al negocio de la tecnología. 

 

Ahora viene la etapa de ejecución: el ENACOM debería reglamentar y ver cómo se aplica el DNU. "Semejante cambio de reglas intempestivo e inconsulto produce un profundo impacto negativo para todos los actores del sector TIC, inversores, sus cientos de miles de empleados en todo el país, en su cadena de valor y en toda la comunidad digital, trasladando incertidumbre a los clientes acerca de la calidad de prestación de los servicios que reciban en el futuro", aseguran las empresas.