Una pyme local se "reinventó" por el coronavirus y ahora fabrica barbijos

Una pyme local se "reinventó" por el coronavirus y ahora fabrica barbijos

La empresa Todo Eco, que en condiciones normales confecciona bolsas de tela, tuvo que adaptarse a la crisis económica que desató la cuarentena obligada para seguir produciendo y no mantener las fuentes laborales. La respuesta ha sido más que positiva.

MDZ Dinero

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Una de las necesarias enseñanzas que está dejando la pandemia de coronavirus es que, además de protegerse uno y proteger a los demás, hay que encontrar salidas creativas a la crisis económica que se desató como consecuencia del aislamiento social, preventivo y obligatorios. 

Esta es el caso de  Todo Eco, la empresa mendocina que comenzó exportando a Chile en 2019 gracias al programa Nuevos Exportadores, de ProMendoza.

Ante la mencionada crisis por el avance del virus, esta firma que normalmente confecciona bolsas de tela, tanto para el mercado externo como para la Argentina, empezó a fabricar barbijos como alternativa de negocios.

Patricia Velázquez, una de las dueñas de Todo Eco, cómo fue esta reinvención: “Cuando todo esto empezó, mi socia y yo pensamos inmediatamente cómo podíamos hacer para que nuestras cosedoras no se quedaran sin trabajo. Pero además cómo podíamos ayudar a la sociedad.

“Tenemos capacidad de adaptación. Somos una empresa flexible, que se adapta a las necesidades existentes y sentíamos que no podíamos estar de brazos cruzados”.

“Encontramos, entonces, un cliente que fabrica insumos médicos, que tiene accesos a las telas especiales y autorizaciones necesarias para barbijos categoría 3 y comenzamos a confeccionarles alrededor de 15 mil barbijos por semana”, detalló Patricia.

También vieron que podían ofrecer barbijos categoría 1 y 2 para sus clientes habituales, como por ejemplo bodegas y supermercados, para que pudieran proteger a sus empleados. Para estos últimos no es necesario una tela especial, con una tela de bolsas dobles se confeccionan barbijos de 90 gramos, altamente eficaces para la protección estándar, y la empresa realiza al menos 5 mil por semana.

“Nuestra gran alegría, tanto de María Emilia Rozzi como la mía, es que nuestro staff de modistas permanente sigue teniendo ingresos en estos difíciles momentos y además estamos ayudando a la sociedad a acceder a los barbijos a un precio justo”, resaltó Velázquez.

La empresaria aclaró que, pese a la coyuntura crítica, siguen trabajando con la Fundación ProMendoza a través del programa Pimexporta y que, antes que comenzaran las restricciones con los países limítrofes, se avanzaba en negocios con Brasil, que quedará pendiente para cuando se reactive el mercado. 

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