Por qué en realidad los jubilados no le ganarán a la inflación
Con mucho entusiasmo y negando cualquier posibilidad de ajuste económico que perjudique a los adultos mayores, el Gobierno nacional anunció con bombos y platillos que los jubilados y pensionados recibirán en diciembre un aumento del 5% en sus haberes, por lo que el monto mínimo llegará a 19.035 pesos, una mejora acumulada del 35,5% a lo largo de este año y que fue otorgada mediante una serie de decretos discrecionales tras la suspensión de la movilidad jubilatoria aprobada en 2018.

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Sin embargo, anticiparse a que "de este modo el 75% de los beneficios previsionales le ganan a la inflación", lo que permitirá "recomponer las pérdidas de los haberes jubilatorios" de los dos años anteriores, tal como aseguró el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, es por lo menos apresurado y muy posiblemente falaz y engañoso.
En principio, la inflación acumulada en 2020 a octubre pasado es de 26,9%, mientras que el dato promedio del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central proyecta un alza anual de los precios minoristas del 35,8%. Es decir, que de cumplirse esos pronósticos, los haberes jubilatorios en promedio perderán 0,3 puntos frente a la inflación anualizada en el primer año de gobierno del presidente Alberto Fernández.
Tampoco el Ejecutivo en su anuncio tuvo en cuenta la fuerte pérdida que sufrirán los jubilados y pensionados que perciben montos más elevados, ya que hasta septiembre las mejoras en este sector se ubicaron en torno al 18,4%.
De hecho, en el Gobierno anticipan una inflación anual cuando todavía no ha comenzado diciembre, un mes que en los últimos años se volvió muy volátil en materia inflacionaria y que este 2020 podría traer nuevos dolores de cabeza teniendo en cuenta el contexto económico actual que espera algún impacto del desdoblamiento cambiario y el salto del dólar blue en los últimos meses.
Por otro lado, en el anuncio tampoco se tuvo en cuenta la inflación de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT), que en octubre marcaron un aumento acumulado en el año del 32,9% y 28,1% respectivamente, por lo que de continuar la tendencia alcista de los últimos tres meses en noviembre y diciembre, ambos índices superarán ampliamente la actualización jubilatoria del 2020.
En cuanto a qué hubiera pasado si se hubiese aplicado la fórmula de movilidad anterior que fue suspendida poco después de la asunción de Fernández, el aumento promedio de las jubilaciones y pensiones en 2020 habría sido del 42%, con subas escalonadas del 11,56% en marzo, 10,89% en junio, 9,88% en septiembre y 4,48% en diciembre.
En cambio, los aumentos por decreto dispuestos por el Presidente fueron de 2,3% más un bono para las jubilaciones mínimas de $1.500 en marzo (lo que provocó un quiebre con las jubilaciones más elevadas que perdieron casi 10% respecto del resto), 6,12% en junio, 7,5% en septiembre y el 5% último para diciembre.
Antes de conocerse el anuncio del Ejecutivo, la abogada previsionalista Andrea Falcone explicó en el portal Infobae que el aumento debería rondar entre 6% y 14% para que los jubilados no pierdan con la inflación. “Los aumentos de este año corresponden a la movilidad desde julio de 2019 a junio de 2020. Hay que medir la inflación de ese período versus los aumentos que dieron; depende si cobran la jubilación mínima, media o la máxima estarán perdiendo frente a la inflación entre 6 y 14% aproximadamente”, explicó.
“El atraso de las jubilaciones hasta el año pasado fue, según el Gobierno, de 19,5%. Esto no cuenta con los que se jubilaron por ejemplo en febrero de este año que por la fórmula suspendida perdieron al menos 30% en la actualización de sus remuneraciones que hicieron de base para su jubilación. Además hay que enmendar lo que hicieron en marzo, donde los que más cobraban perdieron casi 10% respecto del resto”, estimó por su parte el abogado previsionalista Adrián Troccoli.
“Entonces para empardar a un jubilado de la máxima hay que sumarle todo eso. Si no reparan haber dado haberes escalonados, el mal cálculo del haber inicial y la pérdida por inflación de los últimos cuatro años, no es suficiente. Así que escalonado, al revés de marzo, entre un 19,5% y un 40% según la fecha de jubilación y el monto es lo que se está reclamando en Tribunales. Es un error mirar un período corto y decir, por ejemplo, que en 2020 les dieron más que la inflación”, agregó.

