Inflación y dólar: los especialistas pronostican un fin de año complicado

Inflación y dólar: los especialistas pronostican un fin de año complicado

Según especialistas, lo que resta del año estará plagado de complicaciones. La inflación, el aumento de la brecha cambiaria y las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional puede definir un 2021 muy duro.

MDZ Dinero

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En los últimos cuatro días, el Banco Central de la República Argentina tuvo que vender más de USD 300 millones mientras el dólar libre volvió a subir por encima de los $170, prendiendo las alarmar ante la posibilidad que se desborde y se amplíe la brecha cambiara, con mayor inflación y faltantes en la producción.

Con las reservas líquidas en negativo, por lo que se utilizan dólares de terceros, la situación del BCRA es crítica. Según analistas, lo que se está usando son las divisas del sistema de seguro de depósitos (SEDESA), que llegan a casi USD 2,000 millones, pero estas se estarían acabando.

Si bien le queda un último recurso, los depósitos en dólares que tienen los ahorristas en el sistema, meter mano a eso no sería avalado por nadie, por la posible estampida que se generaría.

Otra opción sería vender oro y transformarlo en dólares líquidos, que le daría alrededor de USD 4.000 millones, pero para algunos se vería como “vender las joyas de la abuela”.

Algunos argumentan que una salida intermedia sería ir al Banco de Pagos de Basilea (BIS) para que le preste al BCRA contra garantía oro, para que la próxima cosecha de soja sea sin devaluar, pero la espera es larga y faltan meses.

Los cambios en el Gabinete de Alberto Fernández, para muchos analistas, no colaboran. La llegada de Jorge Ferraresi, del ala dura del kirchnerismo, se ve como un movimiento desde las sombras de Cristina Kirchner.

Además, el tratamiento del impuesto a la riqueza genera conflictos con distintos sectores. No solo unió al campo y la industria en su queja, sino que mucho lo ven como confiscatorio. Algunos lo consideran como un método de equilibrar las próximas políticas de ajuste: la no entrega de un IFE 4, la nueva movilidad jubilatoria y la intención de disminuir el déficit fiscal del 2021 respecto al 4,5% del PBI del Presupuesto.

Si bien la economía parece recuperarse lentamente y la industria y construcción están en niveles de actividad mayores a los previos a la pandemia, la suba de la inflación de octubre a 3,8% y el repunte del dólar limitan esos avances.

Es difícil definir el salto inflacionario. Se da en el marco de una caída del consumo, una fuerte recesión, congelamiento de tarifas y de alimentos y bebidas. Y así y todo en abril y mayo fue del 1,5%, llegó a 2% en agosto y ahora supera el 3%. Por eso todo da a entender que en los próximos tres meses superará el valor actual, terminando de impactar en los sueldos que tuvieron pocos o ningún aumento.

Según los analistas, no se puede no relacionar el salto de precios al cambiario con una brecha que llegó al 120% en octubre. Esa diferencia se volcó en los precios por lo que dicen que, lentamente, la devaluación avanza.

Ahora, las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional se centran en el exceso de pesos generador por la ayuda del Estado a empresas e individuos por la pandemia. Martín Guzmán planteó la colocación de bonos dolarizados por parte del Tesoro para reducir la dependencia del BCRA, pero desde el FMI no están de acuerdo, porque tiene un costo elevado, complica más la situación en caso de una devaluación y le quita financiamiento a los bancos del sector privado.

Por eso para el Gobierno, las negociaciones con el FMI son claves. Un acuerdo ayudaría a mejorar las expectativas, reducir el riesgo de devaluación y aumentar los niveles de confianza.

El problema es que las cuentas no cierran. Si bien el Gobierno logró postergar el pago de la deuda a acreedores privados, y busca lograr lo mismo con el FMI, la acumulación de vencimientos en 2025 será enorme y los acreedores ya se preguntan de dónde va a salir el dinero.

Fuente: Infobae

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