México no puede vender su lujoso avión presidencial
El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador no puede ocultar su descontento por las dificultades que encontró para vender el fastuoso avión presidencial de ese país, un Boeing 787-8 Dreamliner denominado "José María Morelos y Pavón".
El mandatario indicó ayer que además del avión presidencial se están vendiendo otras 72 aeronaves, con acompañamiento de la ONU para que la operación sea "transparente". "Se trata de un avión muy grande, costoso, no es fácil conseguir clientes", agregó AMLO.
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La aeronave fue adquirida por el gobierno de Felipe Calderón por una suma astronómica: por la compra, la ingeniería, instalación de sistemas, adecuaciones de estructura, equipamiento de cabina, certificaciones y un paquete de refacciones se desembolsaron 218,7 millones de dólares.
La aeronave puede transporta sólo a 80 personas, mientras que el mismo avión utilizado para aviación comercial puede llevar a 240. Una de las crítica que recibió el gobierno anterior por parte de López Obrador fue que usaba el Dreamliner para realizar vuelos internos por México, con un costo astronómico.