Maduro lanza una nueva reconversión monetaria
La segunda reconversión monetaria en 10 años arranca este lunes en Venezuela en medio de la espiral hiperinflacionaria, como primera medida de un plan de ajustes económicos con marca de socialismo bolivariano.
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La medida establece que los salarios y precios de bienes básicos, jubilaciones y servicios, así como el sistema de circulante, deberán ajustarse a la nueva denominación, por lo que el bolívar fuerte, que entró en circulación en enero de 2008 tras eliminarle tres ceros al bolívar, se convertirá en el bolívar soberano.
Los analistas sostienen que la medida no atacará las causas de la inflación, que este año podría escalar a un millón por ciento.
Actualmente, el salario mínimo nacional es de cinco millones de bolívares, incluyendo un bono de alimentación obligatorio, por lo que quienes reciban ese ingreso pasarán a obtener 50 bolívares soberanos. Sin embargo, un kilo de pollo, que ahora llega a seis millones, costará 60 bolívares soberanos, mientras que un paquete de huevos de 30 unidades superará los 70 bolívares soberanos.
Maduro anunció el viernes un drástico aumento del salario mínimo nacional, llevándolo a 1.600 bolívares soberanos o 160 millones de fuertes, alegando que con ello se recuperará el poder adquisitivo.
Habrá billetes de hasta 500 soberanos, que convivirá con parte de la actual familia de bolívares fuertes.
Esta reconversión será la primera medida del plan de recuperación y crecimiento económico de Maduro que arrancará este lunes, del cual se conocen algunas líneas generales.
El programa incluirá elevar el precio de la gasolina, que es la más barata del mundo, a niveles internacionales.
Igualmente, se anunció la flexibilización del control de cambio, vigente desde 2003, a fin de abrir el mercado a la libre compra y venta de divisas, aunque el Gobierno no tiene dólares para ofertar en un mercado totalmente abierto.
Otra polémica medida es que el bolívar soberano estará anclado a la criptomoneda petro, creada por el Gobierno para enfrentar las sanciones financieras de Estados Unidos y que se cotiza a razón de un barril de petróleo venezolano, alrededor de 60 dolares. La vinculación hará que las variaciones del bolívar soberano dependan del petro, una divisa virtual que fue sancionada por Estados Unidos y prohibida para realizar operaciones.
Maduro también aumentó el impuesto al valor agregado de 12 a 16 por ciento e incrementó el impuesto sobre la renta a las empresas más grandes del país.
La economía venezolana atraviesa un largo ciclo de recesión con alta inflación, agudizada por los bajos ingresos petroleros, producto tanto de los moderados precios del barril como de la caída de la producción de la industria petrolera, que actualmente bombea poco más de 1,3 millones de barriles diarios, en comparación con los tres millones de hace cinco años.
El peso de la economía equivalía a 300.000 millones de dólares hace cinco años, pero con la depresión económica ha caído a cerca de la mitad.